SITIO OFICIAL DE LA IGLESIA DEL PUEBLO GUANCHE

TENEMIR UHANA MAGEK GRACIAS PODEROSA SOL
ENEHAMA BENIJIME HARBA POR SALIR UN DÍA MÁS
ENAGUAPA ACHA ABEZAN. PARA ALUMBRAR LA NOCHE.

miércoles, 7 de octubre de 2015

EL AGUA NO ES FUEEGO



EL AGUA NO ES FUEGO 

En mis años como terapeuta e intuitiva he conocido a muchas mujeres que viven su vida fuera de su elemento primordial. He visto, por ejemplo, a mujeres Fuego viviendo vidas de Agua, comportàndose con suavidad y humildad, dando toda su energìa, trabajando como sanadoras, masajistas ... en vez de expresar su fuego como lìderes apasionadas, empoderadas y seguras de sì mismas. El Agua extingue su Fuego. He conocido a mujeres Tierra viviendo vidas de Aire, devorando libros, videos, alimentando su mente de información, en vez de descalzar sus pies en la tierra hùmeda y encontrar su ritmo interno con un tambor. El Aire extrae sus raìces del suelo.


Estas mujeres jamàs podràn sentirse plenas porque viven vidas "a medias", escondidas detràs del elemento que es "aceptado", en vez de crecer en su elemento verdadero y vivir vidas llenas y autènticas. Tampoco tienen el èxito en sus profesiones porque, internamente, su energìa, misiòn y foco de atenciòn estàn en conflicto.
El Espìritu en nosotras es aire, fuego, agua, tierra o èter (el èter contiene todos los elementos). Todas nacemos con un elemento primordial, y cada elemento encierra las claves de nuestros talentos naturales y de nuestro propòsito en la Tierra. Desde que nacemos aprendemos mecanismos de supervivencia y, si nuestro elemento no es aceptado por nuestra familia, acabamos adoptando el que creemos nos servirà mejor para ser aceptadas y amadas. Llega un momento en que nos acabamos identificando con el elemento que "nos salvò la vida", en vez de con nuestra esencia verdadera.

Tampoco la manera de meditar

Ser agua no es lo mismo que ser Fuego. Ser Fuego no es lo mismo que ser Tierra. Aire no es Èter ni Èter es Agua. Nacimos con una configuración diferente, con una esencia diferente y, sin embargo, muchas personas se empeñan en defender una espiritualidad única y plana para todo el mundo. La espiritualidad de una persona de Fuego no es la espiritualidad de una persona de Agua. No es porque el Espíritu en ella es distinto. La esencia que las mueve, las llama, las inspira... jamás podrá ser la misma. 
Imagen
Una persona de Aire no puede meditar con las técnicas de una persona de Agua. No puede porque no va a conseguir la conexión y profundidad que se espera de ella. La persona de Agua florece en las profundidades, la persona de Aire no. Y ello traerá como
Consecuencia que se sienta frustrada cada vez que intenta meditar y, sin la orientación adecuada, terminara creyendo que la meditación es una tarea ardua e imposible para ella. Meditar es lo más sencillo del mundo cuando sabes quien eres.

En ciertos círculos espirituales, nueva era, religiosos, educativos.. etc. no son permitidas las diferencias individuales. Cualquier mujer (o niña) que se salga por encima del estándar esperado, que destaque como diferente, es considerada como.... .... ... (rellena el espacio), dependiendo de aquello que intenten suprimir. Se espera de ella obediencia, humildad, una actitud de "todos somos iguales". Se califica incluso como ego y arrogancia, no permitiendo que su elemento brille de la manera particular y específica en la que tiene que brillar. 

Esta es otra forma de control
Cualquier espiritualidad que no te permite ser tu misma, en tu esencia especifica, busca crear seres uniformes, en cadena. Muchos círculos espirituales defienden y protegen a la mujer Agua y a la Mujer Tierra, por sus cualidades de sanadora, dulce, suave, humilde, callada, nutritiva, amorosa ... mujer que se adapta fácilmente a las reglas. Y condenan a la mujer Fuego por ser independiente, autónoma, apasionada, ruidosa, sexy, rebelde... mujer que no sigue a los grupos. Muchas Mujeres Fuego acaban convirtiéndose en Mujeres Agua o Tierra para ser aceptada; su falta de confianza en sì mismas y en su misión hace que el rechazo sea insoportable. Sienten que necesitan "pertenecer a..., ser parte de ...". Mujer Fuego, tù perteneces al Fuego, ahì es donde tienes permiso para brillar, arder, inspirar, liderar, dar calor...

Mujer Aire, tu espiritualidad necesita del Aire para conectar y sentirte plena. Observa el Aire. Ve a los lugares donde se mueve libremente. Abre tus alas. Sè Aire cuando meditas. Eres independiente y libre. No te gusta que te aten a dogmas ni a nada que mantenga prisionera tu mente. Tienes una excelente imaginación y puedes ver el camino antes de que sea construido. Te necesitamos para que nos ayudes a expandir nuestra consciencia, nuestra forma de pensar, nuestra manera de ver la vida. Te necesitamos para que nos ayudes a encontrar soluciones que no sabíamos que existían. Ayúdanos a ver múltiples probabilidades y caminos. Ayúdanos a liberarnos de los acuerdos mentales que nos atan y mantienen prisioneras. Ayúdanos a ver las creencias que nos mantienen rìgidas y limitadas, y nos hacen sufrir.

Mujer Fuego, tu espiritualidad necesita del Fuego para conectar y sentirte plena. Observa el Fuego. Enciende una hoguera. Observa como se mueve, de que se alimenta. Medita con fuego. Sè Fuego. Eres independiente y líder. No te gusta seguir a las masas. Tienes la visión, el poder y la confianza para guiar a otras mujeres y empollerarlas, y ayudarles a ser independientes. Te necesitamos para que nos ayudes a conectar con nuestro poder y con nuestra pasión, para que podamos saber qué amamos de verdad, què nos mueve por dentro. Te necesitamos para que nos muestres el camino, nos guíes, nos lideres, nos ayudes a movernos, a tomar acción. Te necesitamos para transformar nuestras vidas, quemar nuestros obstáculos y creencias, ser autenticas. Ayúdanos a tener un corazón alegre y a protegerlo.

Mujer Agua, tu espiritualidad necesita del Agua para conectar y sentirte plena. Observa el Agua. Entra en el Agua. Sumérgete. Permite que te mueva. Practica la no resistencia. Honra tus emociones y sentimientos. Después, déjalos ir. Eres Agua. Fluida. En movimiento. Húmeda. Lagrimas. Sientes lo que los demás no sienten. Conectas con el corazón de las personas y de todos los seres sintientes. Escuchas, apoyas, amas. Te necesitamos para que nos ayudes a conectar con nuestras emociones. Te necesitamos para que nos enseñes como nutrir nuestro corazón, nuestros sentimientos. Te necesitamos para que nos enseñes cómo dejar ir las emociones que nos hacen daño. Te necesitamos para que nos enseñes que todos los seres sienten, tienen un corazón.

Muéstranos nuestras habilidades psíquicas, nuestra intuición, nuestro poder para conectar e ir profundo. Te necesitamos para que nos ayudes a honrar nuestros talentos naturales, nuestra Alma. Ayúdanos a conectar unas con otras.



Mujer Tierra, tu espiritualidad necesita de la Tierra para conectar y sentirte plena Observa la Tierra, Pon tus pies en la Tierra, Entiérrate. Siente la humedad, los ritmos, las vibraciones bajo tus pies. Cocina. Haz pan. Haz manualidades. Trabaja con tus manos, con tu cuerpo. Cuida del jardín. Eres Tierra. Solida. Nutritiva. Fuerte. Vibrante, Segura de ti misma. Paciente. Sabia. Medicina. Amas. Das. Nutres. Alimentas. Das refugio. Te necesitamos para que nos ayudes a conectar con nuestro cuerpo y a nutrirlo. Te necesitamos para que nos enseñes a nutrir y respetar el cuerpo de la Madre Tierra. Te necesitamos para que nos ayudes a conectar con nuestros ritmos internos, nuestras estaciones personales, nuestra luna y nuestra sangre. Ayùdanos a ser màs creativas y alegres, a confiar en nuestra vida. Te necesitamos para que nos enseñes a tener los pies en la Tierra, en el aquí y ahora. Muéstranos cómo florecen las plantas. Ayùdanos a amar nuestro cuerpo, nuestra sensualidad y feminidad.

Mujer Èter, tu espiritualidad necesita del Èter para conectar y sentirte plena. Medita en el èter. Fluye con el èter. Muévete en el èter. Visualiza dejando tu cuerpo y convirtièndote en Alma. Viaja en el cosmos. Ve a la matriz energética. Siente còmo todo està unido, conectado. Observa còmo todo tiene un Alma. Entra en los registros akashicos. Conoce tu historia, la historia de la tierra y la humanidad. Eres etèrica. Ligera. De apariencia divina. Comprensiva. Te necesitamos para entender que todos estamos conectados, que somos uno. Te necesitamos para entender nuestra eternidad. Te necesitamos para aprender a conectar con nuestra Fuente. Te necesitamos para que nos ayudes a entender nuestro elemento primordial y la conexión con otros elementos, las relaciones, la interdependencia. Te necesitamos para sentir que somos seres vibración ales y nuestra vibración atrae y también crea consecuencias en toda la matriz energética. Ayúdanos a valorar quiénes somos, lo que nos hace diferentes, y lo que nos une.

Somos iguales en derechos pero no en esencia. Nuestra expresión natural no puede ser la misma, la manera en la que nos comportamos y creamos el mundo que deseamos. Tampoco la manera en la que conectamos y nos sentimos vivas. Debemos aspirar a expresar nuestra esencia màs alta, sin miedo al rechazo. Debemos aspirar a brillar con toda nuestra Luz. Parte de tu tarea es encontrar tu esencia primordial y expresar tu vida alrededor de ella. Cuando encuentras tu elemento, tu vida cobra sentido: tu pasado, lecciones, deseos, sueños...

Todo mi amor, Maria.




martes, 6 de octubre de 2015

Desde Isis a Maria Magdalena



 

                                              DESDE ISIS A MARÍA MAGDALENA


Como Marjorie Malvern escribió hace 37 años en su libro, “Venus con cilicio…” (1), “… alrededor de la María Magdalena representada en el Evangelio de Juan, vemos pedazos y fragmentos de Diosas no del todo muertas. Ella aparece como la mujer, que lamentando la muerte de Cristo, lo busca y lo encuentra resucitado, y se alegra. Ecos, reflejos y sombras de Isis, quien busca a su amante Osiris asesinado, y en su búsqueda, le devuelve a la vida, aunque sólo sea por un rato.

 Para los antiguos egipcios, su Diosa más amada, la Madre Divina, Isis (Aset, AST), era el alma de la estrella Sirio / Sothis / Sopdet, y veían a Sirius como una manifestación cósmica de Ella. El ciclo anual del Nilo, estaba estrechamente relacionado con esta estrella. La hermosa estrella de Isis que ahora llamamos Sirio, antiguamente fue llamada Sothis por los griegos y Sopdet por los egipcios, “abria” el camino para la inundación del Nilo, trayendo la vida y la fertilidad a la tierra de Egipto. Alrededor de cinco mil años atrás, la aparición de Sirio en el cielo, se producía durante solsticio de verano que se celebra el 21 de junio (Hemisferio Norte). Volvía a aparecer después de una ausencia de 70 días. (2)
La llegada de la estrella del Nilo significaba la salvación y la vida de todos en la tierra. Las lágrimas de Isis por su amado esposo, Osiris / Asar / Usir, provocaban las inundaciones del Nilo. Y el ciclo volvía a repetirse una y otra vez. En nuestra época, este día cae alrededor del 1 de agosto. Este cambio de fechas se debe al lento desplazamiento aparente de las estrellas, desde nuestro punto de vista desde la tierra.
Durante el Imperio romano, el culto de Isis, cobró muchísima importancia en el área mediterránea. Gran parte del territorio que hoy pertenecen a las Islas Baleares y a Francia, conservan resabios en su toponimia. Y “curiosamente”, entre los siglos VIII y XII de nuestra era, mientras el culto a la Magdalena se afianzaba y crecía en el sur de Francia, la Estrella Sirio aparecía en el cielo el 22 de julio, durante la canícula. (3)
La imagen de la Gran Diosa Isis, y la de María Magdalena, pueden aparecer a simple vista, como totalmente “desconectadas”. Diferente cultura, tiempo y espacio. Pero si acercamos la lupa y empezamos a seguir a la Diosa, que aparece y desaparece en el cielo y en la historia, todas las partes de ese rompecabezas, de esas Diosas fragmentadas de las que habla Marjorie Malvern, comienzan a unirse y regenerarse. Frente a nosotr@s, si prestamos atención y abrimos nuestros corazones.
Los dos aspectos de la función femenina, la “estática” o de Madre, y la “alquímica” o como Amante, (4) están unidos en la Gran Diosa Primordial. En sus dos roles, como Madre y Amante, la esencia de lo femenino está directamente relacionada con la sexualidad. El poder femenino se expresa a través de la fertilidad y fecundidad, de cuerpo y espíritu, que tiene sus raíces en la ciclicidad lunar femenina, unida a los ciclos estacionales de la naturaleza.
Aunque esta figura de la Gran Diosa fue duramente reprimida por la Iglesia cristiana, un arquetipo nunca puede ser destruido por completo. Ella ha vuelto a surgir en diversas formas en toda la historia del cristianismo, pero sobre todo en la figura de María. Sin embargo, el símbolo de “María”, como representante de la divinidad femenina en el cristianismo se dividió en dos imágenes opuestas: la Virgen María y María Magdalena.
Vista como una “segunda Eva,” María supera el pecado original, de la Eva del Génesis, que llegó a ser interpretado por los padres de la Iglesia como el sexo. Por lo tanto, la humilde y pura figura, de la siempre Virgen María se convirtió en el reflejo de la divinidad femenina sin sexualidad. Y el pecado recayó en María Magdalena, retratada con abundante cabellera rojiza, y prendas rojas, como las sacerdotisas de Inanna, Astarté o Ishtar, quienes reverenciaban a la Diosa del Amor.
Por más de 1400 años, la falsa imagen de una “prostituta arrepentida” dominó el discurso oficial de la iglesia. Supuestamente, su creación respondía a un fin pedagógico. El Papa Gregorio el Grande en la Homilía del 14 de septiembre 591 sobre el evangelio de Lucas, fue el primero en sugerir que María Magdalena era una prostituta: “La que Lucas llama mujer pecadora, a quien Juan llama María, quien creemos que es de la cual fueron expulsados siete demonios de acuerdo con Marcos. ¿Y qué significan esos siete demonios, si no, todos los vicios? … está claro, hermanos, que la mujer previamente había utilizado el ungüento para perfumar su carne en actos prohibidos.”(Homilía XXXIII) (1) Así nace la historia de la Magdalena, arrepentida y penitente.
Estudiosos de la Biblia del siglo XX han separado estos conceptos. En 1969, el papa Pablo VI retiró del calendario litúrgico el apelativo de “penitente” adjudicado tradicionalmente a María Magdalena; así mismo, desde esa fecha dejaron de emplearse en la liturgia de la festividad de María Magdalena la lectura del evangelio de Lucas (Lc 7:36-50) acerca de la mujer pecadora. Desde entonces, la Iglesia Católica ha dejado de considerar a María Magdalena una prostituta arrepentida. Sin embargo, todavía hoy en 2012, esta visión continúa siendo la predominante para muchos.
En el año 2003, el best seller “El Código Da Vinci” (5) genera controversia acerca de María Magdalena, su rol y relación con Jesús. Este libro ha tomado ideas de varias publicaciones de fines del siglo XX. Entre las más ricas e interesantes se encuentra “La mujer de la jarra de alabastro” de Margaret Starbird. (6) Más allá de la calidad de la novela y el filme subsiguiente, debo reconocer que ha tenido el mérito de generar discusión sobre dos temas basales:
• Por un lado, el tema de la misoginia de la iglesia católica, institución que estigmatizó a una Maestra y mantuvo a las mujeres fuera del sacerdocio.
• Por otro, la larga historia de exclusión de la sexualidad de la vida espiritual y del sexo etiquetado como algo pecaminoso. Esto dio lugar a la distorsión y la negación, provocando una herida profunda a nuestra naturaleza humana básica. La Virgen María y María Magdalena, fueron usadas como opuestos irreconciliables, creando esa fisura en nuestro interior.
Y aun así, Ella siguió enviando mensajes…Durante los siglos X, XI y XII, Su esencia reaparece en las catedrales, la poesía, el arte, las leyendas. Desde las Vírgenes Negras hasta el Santo Grial, sus “fragmentos” nos hablan de una historia “subterránea”. Su Presencia Velada y Oculta. Así como Sirio en el Cielo, Ella se prepara para reaparecer en el horizonte y prepararnos para Re-Nacer. Todo esto ha sido una metáfora que nos mostraba a la Diosa???? Ella estuvo delante de nosotr@s todo este tiempo, pero no la podíamos ver en su total resplandor, negándonos la posibilidad de transmutar y re-nacer que Ella nos ofrece.
Qué nos trae el Mensaje de Maria Magdalena, a las mujeres de nuestro tiempo?
Ella nos trae a la Diosa, para que podamos sanar las heridas de siglos de escisión entre los arquetipos de “Madre o Prostituta”. Nos acompaña para llevar a cabo el trabajo de convertirnos en mujeres plenas, adultas, integrando las fragmentaciones que provocó el patriarcado, para que seamos capaces de atender nuestra propia nutrición y ser nutricias para los otros, desde una nueva concepción de los arquetipos femeninos.
Tal vez al elegir la fecha 22 de julio para su “cumpleaños celestial”, el día en que la estrella Sirio asciende desde el horizonte, el cristianismo proclamó a María Magdalena Reina del Cielo y sucesora de Isis. Así como Isis era el canal posibilitador de la resurrección de su esposo Osiris, María Magdalena era el vehículo de la resurrección de Cristo. Portadora del Santo Grial. No es casualidad la elección de esta fecha… es otro signo de que María Magdalena es un aspecto de la Gran Diosa, como Mujer, como Sacerdotisa. Y a través del Grial, nos acerca al Caldero del Renacimiento.
Crea en tu vida un espacio sagrado. Encuéntrate con Ella, busca su Guía y su Consejo, envuelta en perfume de nardos! Puedes abrirte al Amor, sanando viejas heridas y encontrando respuestas a tus preguntas.

domingo, 4 de octubre de 2015

La Diosa ISIS. “Fuerza fecundadora de la naturaleza”.



    LA DIOSA ISIS, FUERZA FECUNDADORA DE LA NATURALEZA

La diosa Isis, pintura mural, ca. 1360 a. C. (F/W) Su culto se propagó por todos los pueblos del Mediterráneo, resistiendo la expansión del cristianismo durante el Imperio romano hasta que fue prohibido en tiempos de Justiniano I, en el año 535

Isis es el nombre griego de una Diosa de la mitología egipcia. Su nombre egipcio era Ast, que significa trono, representado por el jeroglífico que portaba sobre su cabeza. Fue denominada “Gran maga”, “Gran Diosa madre”, “Reina de los dioses”, “Fuerza fecundadora de la naturaleza”, “Diosa de la maternidad y del nacimiento”. Era más prominente mitológicamente como la esposa y hermana de Osiris y la madre de Horus y fue venerada como la esposa y la madre arquetípica. Coronada con la luna en cuarto creciente, sus sienes ceñidas con una diadema de lotos azules y en sus brazos el niño dios Horus, todavía algunas de sus estatuas se identifican con la Virgen María de los cristianos.
En la tradicion de Isis y Osiris se encierra la esencia de la religión y la espiritualidad de los antiguos egipcios. La historia se inscribe en una compleja cosmogonía con la que los egipcios trataban de explicar el origen del universo.  Isis y Osiris eran hijos del dios de la tierra y la diosa del cielo, Geb y Nut respectivamente, que a su vez descendían de otra pareja divina, Shu y Tefnut, creados por el dios primordial del universo, Atum. Isis y Osiris formaban una pareja, y tenían otros dos hermanos también casados, Set y Neftis.
Las primeras menciones de Isis datan de la dinastía V de Egipto en la cual se encuentran las primeras inscripciones literarias, pero su culto se hizo prominente más tarde en la historia egipcia, cuando se empezaron a absorber y sincretizar los cultos de otras Diosas.
Himno a Isis, siglos III o IV, descubierto en Nag Hammadi:

Porque soy la primera y la última,
yo soy la venerada y la despreciada,
yo soy la prostituta y la santa,
yo soy la esposa y la virgen,
yo soy la madre y la hija,
yo soy los brazos de mi madre,
yo soy la estéril y numerosos son mis hijos,
yo soy la bien casada y la soltera,
yo soy la que da a luz y la que jamás procreó,
yo soy el consuelo de los dolores del parto,
yo soy la esposa y el esposo,
y fue mi hombre quien me creó,
yo soy la madre de mi padre,
soy la hermana de mi marido,
y él es mi hijo rechazado.
Respetadme siempre,
porque soy la escandalosa y la magnífica.
Arquetipo Madre Isis+ wonalixia
La Diosa pájaro del IV milenio a.C. (Egipto predinástico) se refleja en las alas de Isis que todo lo protege.
El papel de Isis como guía a los infiernos, fue retratada a menudo con los brazos extendidos con alas en posición de protección. La imagen de las alas de Isis fue incorporado en el trono egipcio en el que se sentaban los faraones, las alas de Isis protegiendo.  En los textos de las pirámides se dice que el difunto “respira el hálito de Isis” (Budge “The Gods of the Egyptians” vol 1) imagen que surge del relato en la que Isis asume la forma de un milano y, con el batir de sus alas, creaba el viento o hálito de vida para despertar a su difunto esposo Osiris y devolverlo a la vida, concibiendo un hijo del dios mientras este yacía en su cofre, respirando hálito de vida y apartado, por lo tanto, de la muerte. Así, Isis revolotea con sus alas dadoras de vida sobre todas aquellos cuya alma ha abandonado su cuerpo por la boca, ofreciéndoles la primera bocanada de la vida eterna. El alma Ba (el alma individual y personal) también revolotea sobre el difunto en forma de pájaro, hasta que se une con el Ka (el alma universal), la esencia del poder de la vida.
Otra de las oraciones dedicadas a la Diosa es la siguiente:
¡Oh Isis! Madre del Cosmos raíz del amor
tronco, capullo, hoja, flor y semilla de todo lo que existe.
A ti, fuerza naturalizante, te conjuramos.
Llamamos a la reina del espacio y de la noche.
Y besando sus ojos amorosos bebiendo el rocío de sus labios
respirando el dulce aroma de su cuerpo
exclamamos: ¡Oh Nuit! Eterna seidad del cielo,
que eres lo que fue y lo que será
¡Isis, a quien ningún mortal ha levantado el velo!
Cuando tu estés bajo las estrellas irradiantes
del nocturno y profundo cielo del desierto
con pureza de corazón
y en la flama de la serpiente te llamamos.
EL relato más inspirado de toda la literatura antigua aparece en el Asno de oro, escrito por Lucio Apuleyo en el siglo II d.C.; se trata de la primera novela en latín, en la de Lucio invoca a Isis desde las profundidades de su tristeza, tras lo cual, aparece ella y le dice:
“Aquí me ves, Lucio, en respuesta a tu plegaria. Sepas que soy madre y naturaleza universal, señora de todos los elementos, principio primordial de los tiempos, soberana de todas las cosas espirituales, reina de la muerte, de los oceános, y también reina de los inmortales, la única manifestación de todos los dioses y diosas, mi gesto manda sobre las alturas resplandecientes del cielo, la saludable agua del mar y los secretos lloros del infierno. Aunque soy adorada en muchos aspectos, y conocida por nombres innumerables… los troyanos, que fueron los primeros que nacieron en el mundo, me llaman Pesinuntica, madre de los dioses, los atenienses, naturales y allí nacidos, me llaman Minerva y cecrópea, Pesinuntica, madre de los dioses, los atenienses, naturales y allí nacidos, me llaman Minerva cecrópea, y también los de Chipre, que moran cerca de la mar, me nombran Venus Pafia, los arqueros y sagitarios de Creta, Diana, los sicilianos de tres lenguas me llaman Proserpina, los eleusino, la diosa Ceres antigua y otros me conocen como Juno, otros Bellona, otros Hectes, otros Ranusia pero los egipcios que se destacan en el aprendizaje y culto antiguo, me llaman por mi nombre verdadero… Reina Isis.
Yo soy la madre natural de todas las cosas, señora y rectora de todos los elementos, la progenie inicial de los mundos, poseedora de los poderes divinos, reina de todo lo que hay en el Infierno, señora de todos los que viven en el Cielo, que se manifiesta única y bajo una sola forma en nombre de todos los dioses y diosas. Dispongo a mi voluntad de los planetas del cielo, los saludables vientos de los mares y los omninosos silencios del infierno; mi nombre, mi divinidad, se adora por todo el mundo y de diversas maneras, con costumbres variables y bajo muchos nombres”
Spica es una brillante estrella binaria blanca simbolizada como una espiga de trigo en la mano izquierda de la Doncella. También llamada Spicum, Spigha, Stachys, Stakhus (griego: espiga de trigo), Arista (latín: espiga), Aristae Puella (latín: grano de la doncella) y Spica Virginis o la Espiga de la Virgen. En el antiguo Egipto la estrella se asoció con la diosa del Nilo Isis, y los templos de la ciudad en ruinas de Akhenaton parecen haberse alineado con la salida y la puesta de esta estrella. En la astrología antigua, las características de la estrella más brillante de una constelación podían caracterizar a toda la constelación, y en este caso, Virgo era conocida por los egipcios como ” la esposa más dedicada”, clara alusión a Isis en su búsqueda de Osiris.
Poca información ha sobrevido sobre los rituales egipcios de Isis. Sin embargo, es claro que fueron tanto iniciados sacerdotes como sacerdotisas, los que oficiaron los rituales de su culto a lo largo del tiempo. En la época greco-romana, muchos de ellos eran curanderos, y se decía que muchos otros tenían poderes especiales, incluyendo la interpretación de los sueños y la capacidad de controlar el tiempo atmosférico, mediante el trenzado del cabello o por no peinarse. Se pensaba esto último, porque los egipcios consideraban que los nudos tenían poderes mágicos.
Después de la conquista de Egipto por Alejandro Magno, el culto de Isis se extendió por todo el mundo grecorromano.
El himno de Ios
Yo soy Isis.
Soy aquella a quien las mujeres llaman diosa.
Ordeno que las mujeres sean amadas por los hombres.
Yo uní a la esposa con el esposo e inventé el matrimonio.
Yo ordené que las mujeres parieran hijos y que los hijos amaran a sus padres…

Los misterios egipcios parecen ser los más antiguos, y los de Isis y Osiris llevados a Roma bajo este nombre, dieron sin duda nacimiento a las tres grandes iniciaciones llamadas misterios órficos, misterios eleusinos y misterios samotrácicos.
El culto a la Diosa, tanto en Roma como en Grecia, pervivió con gran vigor hasta los primeros siglos de nuestra era, hasta el momento de expansión del Cristianismo y de la adopción de los cultos egipcios por el mundo romano.  Para muchos romanos, la egipcia Isis era un aspecto de la frigia Cibeles, cuyos ritos orgiásticos fueron al final, naturalizados en Roma, llegando a ser conocida como Isis de los diez mil nombres. Entre los nombres de la Isis romana, el de Reina del Cielo, se destaca por su larga y continua presencia. Heródoto identificó a Isis con las diosas griegas y romana de la agricultura, Deméter y Ceres.
El culto a Isis en Hispania = tierra de conejos (actual España): Hay evidencias del culto a Isis, transmitido por comerciantes, militares o simples ciudadanos griegos y romanos.
Al principio su veneración es popular para después llegar hasta las capas más altas. Existió un culto organizado, en Emérita Augusta (Mérida), Igabrum (de Córdoba) y Valentia (Valencia) y devotos en Legio (León), Astúrica Augusta (Astorga), Acci (Guadix), Saguntum (Sagunto) y Tarraco (Tarragona). Los últimos documentos referentes al culto a Isis en Hispania datan de la primera mitad del siglo III ddc.
Isis curaba enfermos irreversibles y, cuando lo hacia, se le colocan placas con inscripciones de agradecimiento. Era guía de navegantes y allá donde aparecía surgia un manantial cuyas aguas eran curativas. Sus procesiones fueron muy semejantes a las que vemos en Semana Santa. Se le alumbraba con velas el camino para que encuentrase a su esposo, se le cantaba a su paso, se lloraba la muerte de Osiris y se celebraba su resurrección. Incluso su hijo Horus, nacio con el sol el 25 de diciembre.
EL Culto a Isis  se propagó por todo el Mediterráneo, resistiendo la expansión del cristianismo y se mantuvo en el templo de File durante el Imperio Romano hasta que fue prohibido en tiempos de Justiniano I, en el año 535 ddc.  Cuando el mundo antiguo  terminó y los dioses como Zeus, Apolo y el helenístico Serapis fueron desterrados, sólo sobrevivió Isis, la diosa de los mil nombres, bajo otro culto universal: el de la Virgen María.
El culto de Isis tuvo una influencia considerable sobre el de la Virgen María. El cristianismo adoptó el culto a Isis “Diosa de la maternidad” asimilándola a la Virgen María, cuyas maternales y protectoras imágenes están inspiradas en su iconografía. . Sus devotos pasaron de sus brazos a los brazos de la Madre Cristiana. Sus estatuas fueron respetadas y muchas de ellas sirvieron para representar a la Madre de Cristo. Aún ahora, cuando los fieles desgranan las palabras de la Letanía Lauretana, los nombres de Isis se enredan con el incienso y se hacen barcos de fe. Reina del Cielo, Arca de la Alianza, Diadema de la Vida, Estrella del Mar, Nuestra Señora…  Las letanías a Isis y a María son idénticas, no podemos distinguir unas de otras.


Las Vírgenes Negras son consideradas antiguas imágenes de Isis, adaptadas al ritual católico posteriormente. Es cierto que el papel de la Virgen Maria  como una figura de la madre misericordiosa tiene paralelos con la figura de Isis, pero el hecho de que se suplanten cultos e imágenes sólo afecta a la forma, no al fondo.   El culto a María, al contrario que el de Isis, pasó a ser de todo el pueblo, no de unos cuantos iniciados. El pueblo necesita expresar sus emociones, necesita suplicar a su ídolo que le cure de aquella enfermedad de difícil solución, que le provea de fertilidad, en definitiva, que le saque de su penosa situación y el avatar de Maria, madre de la misericordia se globalizo para generar esta función. Todos somos sus hijos.
EVOCACIÓN A ISIS
“Ven, ven, ven…
Ven en Paz, Señora de la Paz
Levántate en Paz
Yérguete en belleza,
Diosa de la Vida,
Hermosura de los Cielos
Aquella que trae la paz al firmamento.
Los cielos están en paz.
Ó Diosa Magnífica
Hija de Geb
Hija de Nut
Diosa de muchos nombres
Todos te loan
Todos te loan
Yo te loo en esta noche
Y pido que me concedas armonía, alegría y equilibrio”
CURIOSIDAD: Isabel, según algunas interpretaciones procede del latín “Isis Bella”
FUENTES:

sábado, 3 de octubre de 2015

La visita de la Diosa primordial de la noche



 


Hay pocos estudios sobre espiritualidad del envejecimiento que sean más agudos que el libro de James Hillman, “The force of Character”. Hillman, irónicamente, fue más bien crítico con la espiritualidad cristiana que simpatizante; aún con sus brillantes reflexiones sobre el diseño natural y el intento de ofrecer perspectivas en la espiritualidad del envejecimiento a menudo eclipsa lo que se funda en escritos cristianos.


Hillman comienza su libro, un discurso sobre la naturaleza del envejecimiento, con una pregunta: ¿Por qué la naturaleza diseñaría las cosas de manera que como humanos tan solo alcanzamos la cúspide de nuestra madurez y finalmente una genuina comprensión de nuestras vidas, cuando nuestros cuerpos comienzan a fallar? ¿Por que sufrimos tal cantidad de achaques según envejecemos? Es unicamente una broma cruel o tiene la naturaleza una intención específica en mente cuando hace esto así? ¿Cuál sería esa intención de la naturaleza cuando los achaques y las debilidades físicas de la edad comienzan a hacer estragos en nuestros días y noches?
Contesta esta pregunta con una metáfora: El mejor vino tiene que ser envejecido y sazonado en viejos barriles agrietados. Esta imagen por supuesto que necesita una pequeña explicación. Todos conocemos la diferencia entre un sabroso vino envejecido y uno a medio hacer que aún podría necesitar un tiempo de maduración. Lo que no captamos tan inmediatamente es cómo el vino viejo se hace tan sabroso, por qué proceso ha pasado para dejar el fuerte sabor de su juventud
Por consiguiente la metáfora de Hillman lo expone brillantemente: Nuestros cuerpos físicos son los contenedores donde nuestras almas adquieren sabor y madurez; y nuestras almas fermentan y maduran con mayor profundidad cuando nuestros cuerpos comienzan a mostrar sus grietas más que cuando son físicamente más fuertes y completos, algo así como John Updike escribió después de experimentar una enfermedad mortal. Para Updike, hay algunos secretos que permanecen escondidos para los sanos. Para Hillman hay un camino de profunda maduración que también permanece escondido cuando gozamos de salud.
Con este punto de vista fundamental en este campo, Hillman a continuación en cada capítulo de su libro se centra en un aspecto del envejecimiento, un aspecto de la pérdida de la plenitud de nuestra juventud y muestra como está diseñado para ayudar a dar sabor y madurez. Y desde que se enfrenta a varios fallos, podemos esperar lo que sigue será un poner los pies en la tierra, y lejos de lo glamouroso.
Así, por consiguiente, comienza el capítulo primero con esta cuestión: ¿Por qué sucede esto, según envejecemos, encontramos mayores dificultades para dormir de una vez toda la noche y en su lugar nos despertamos con la necesidad de ir al baño y atender la llamada de la naturaleza? ¿Cuál es el deseo o intención de la naturaleza a hacer esto?
Hillman responde con otra aguda analogía: En los monasterios, los monjes se levantan cada noche mientras aún está oscuro y practican un ejercicios que llaman “Vigilia”. Si les preguntas por qué no rezan durante el día para evitar tener que levantarse en mitad de la noche, dirían que este ejercicio tan particular debe hacerse en la noche, en la oscuridad, en el estado de ánimo específico que ofrece la noche. La noche, las oscuridad, y los sobrios ángeles que atrae no pueden replicarse artificialmente durante el día, a la luz. La luz trae un estado de ánimo más soleado y hay determinadas cosas que no enfrenta a la luz del día, sino cuando la oscuridad nos las pone delante.
Así, ¿qué es lo que sucede cuando nuestros envejecidos cuerpos nos levantan de la cama por la noche para atender la llamada de la naturaleza? Atendemos la llamada de la naturaleza y en muchas ocasiones no somos capacez de volver a dormirnos inmediatamente. En lugar de ello, nos acostamos en nuestras camas tratando de volver al sueño cuando algo no querido e involuntario sucede. Recibimos la visita de la mítica diosa de la noche, y no viene sola, sino que trae consigo a sus hijos: las heridas abiertas, los resentimientos permanentes, las paranoias involuntarias, la sombra de nuestros miedos, y una manada de otros espíritus oscuros que podemos evitar normalmente y con quienes rehuimos enfrentarnos cara a cara cuando las luces están encendidas. Pero ahora, en la oscuridad, incapaces de dormir, no tenemos otros remedios que tratar con ellos, y tratando con ellos, haciendo las paces con Nix y sus hijos, ayuda a dar solera a nuestras almas y nos ayuda a adquirir en una madurez más profunda.
Los monjes saben esto y de esta manera, cada noche, se citan en un encuentro con el dios de la noche. No lo invocan y por supuesto que podría incluso ofenderse por esta referencia a su oración nocturna como una visita de míticos dioses, pero su sabiduría espiritual refleja este aspecto de la naturaleza. Ambos, naturaleza y monjes saben que hay ciertos trabajos dentro del alma que sólo pueden hacerse en la oscuridad de la noche.
Los monjes tienen secretos que merece la pena conocer y la naturaleza eventualmente nos los muestra, queramos o no aprender la lección. La naturaleza, de vez en cuando, nos convierte en monjes: nuestros envejecidos cuerpos por un momento se convierten en celdas monásticas dentro de lo más profundo de nuestras almas, adquiriendo sabor y madurez, como el vino de cada temporada es metido en viejos barriles agrietados.

Tomado de: file:///C:/Documents%20and%20Settings/Edu/Escritorio/La%20visita%20de%20la%20diosa%20primordial%20de%20la%20noche%20-%20Ciudad%20Redonda.htm



viernes, 2 de octubre de 2015

La Diosa Madre



LA DIOSA MADRE

 La Diosa es la Madre Universal. La Fuente de la Vida. La Matriz Cósmica que origina la forma en todo el Universo y mantiene la Vida en Perfecto Equilibrio.



Ella es la parte Femenina de la Divinidad, su lado Materno, Dulce, Tierno, Protector y Sanador.

Para los creyentes es la Suprema Realidad que se manifiesta en toda la Naturaleza, la Señora de los Mil Nombres que se expresa en las naciones y que los Egipcios llamaron con el nombre de Isis.

Hace más de 25.000 años, el hombre antiguo observó la Naturaleza y comprendió que para generar la vida hacía falta una Madre, y creyo verla en la Naturaleza, en el Mar, en la Luna, en las Mujeres, en la Tierra y en el campo. Observando el misterio de la vida, descubrió que la Fertilidad y la Crianza de los seres era imprescindible para la superviviencia de la tribu, y comprendió que sin la Diosa la vida era imposible.

Continuando con su observación, el hombre primitivo llegó a la conclusión de que la Mujer era la representante de la Gran Madre Naturaleza, ya que de ella nacían los bebés y los alimentaba gracias a su seno.

Cuando comprendió que en la Naturaleza se manifestaba la Diosa, empezó a invocarla para encontrar alimentos, recoger frutos, protegerse de los peligros y sobrevivir a las enfermedades. Sus invocaciones eran sencillas, y sus rituales espontáneos. Con el paso del tiempo el hombre antiguo diseñó figuras y gráficas para representarla y poder dirigierse a ella de forma visual y concreta. Con la ayuda de estas imágenes era más cómodo conectar con la Diosa, y el Matriarcado comenzó a extenderse por el mundo. Algunas de estas imágenes y representaciones han llegado a nuestro tiempo, como la Venus de Willendort o la Venus de Lausel, que tienen más de 25.000 años de antiguedad.

Si buscas en Google estas imágenes verás cómo eran en la antiguedad y podrás hacerte una idea de lo importante que era la Diosa para el hombre antiguo. Los estudios antropólogicos de las universidades apuntan a una época de gobierno Matriarcal, que poco a poco fué siendo minimizada por la opresión Patriarcal.

Entender el Concepto de la Diosa puede resultar difícil si te has educado en Occidente o en unos parametros espirituales concretos. Pero si tu mente está abierta, comprenderás que Dios no podría estar completo sin incluir en sí mismo el Sagrado Femenino. Necesita necesariamente tener en sí mismo un lado femenino, pupes de lo contrario no estaría completo en sí mismo.


La Antigua Religión de la Tierra ha adorado siempre a un Dios Padre y a una Diosa Madre. La Diosa Madre es la parte Femenina de la Divinidad Suprema, y por eso la llamamos Diosa. Está presente en todo el Universo, es la regente de la Naturaleza y la guardiana del Equilibrio de la Vida. Ella engendró y dió forma al Universo en su Vientre Cósmico, y mientras la vida continúe en ella, ella estará con nosotros.

Algunas veces me han preguntado; ¿pero quién es la Diosa...?. Porque cuando hablo de ella parece que me esté dirigiendo a una diosa en concreto, de algún mito o de alguna religión antigua. Pero no, cuando yo hablo de la Diosa, estoy hablando del Sagrado Femenino, de la parte divina que está en todos los seres (especialmente en las mujeres) y que se manifiesta en la Naturaleza. 

El concepto de la Diosa es fácil de entender; Ella está en todo lo femenino, y se ha manifestado en las Grandes Mujeres. Ella está presente en Todas, pues todas reciben su Rayo Divino. En cada pueblo, cultura, religión se ha sentido de una manera diferente, y se la ha dado un nombre distinto, pero detrás de todas ellas está LA DIOSA.

Si comparamos las distintas religiones y lo hacemos de forma objetiva, descubriremos que en todas ellas hay una figura femenina principal. Llamada de forma distinta y encarnando una vida diferente, la Diosa está en todas las partes del mundo.

Para los cristianos es María, que desempeña el papel de Madre Protectora.
Para los budistas es Kuan Yin, la Diosa de la Compasión.
Para los hebreos es Sekinak o Asherá, la Diosa de la Tierra.
Para los yorubas es Yemayá, la Madre de los Dioses.
Para los egipcios era Isis, la Madre Santa
Para los fenicios era Astarté, la Diosa de la Fertilidad
Para los griegos era Gea, la Diosa de la Tierra
Para los romanos era Venus, la Diosa del Amor y la Belleza
Para los sumerios era Isthar, la Reina del Cielo
Para los celtas era Anna, la Primera Madre
Para los peruanos es la Pachamama (la Madre Tierra)

La lista puede ser interminable..., pero con esta lista podemos hacernos una idea.

En todas las religiones (antiguas y modernas) está la presencia de una DIOSA-SANTA-HEROÍNA- DIVINA, no es otra que la Diosa. Ella se encarna cuando lo considera necesario para cumplir el papel de Mujer-modelo a seguir. Nos ofrece sus enseñanzas, nos da consuelo en las penas, protege a los niños, el curso de la vida, las embarazadas y la Tierra en sí misma.

El concepto  de la Diosa es Universal. Ella no sólo está en el Mundo. Está en toda la creación universal.


La tradición  moderna nos ofrece una gran libertad a la hora de "escoger" la representación personal de la Diosa. Pues si comprendes que Ella está en todo lo femenino, no hay problema para escoger una representate. Para vivir esta religión no hace falta tener un altar con cientos de imágenes para conectar con ella. Lo importante es que te sientas bien con el concepto básico, y puedas desarrollarte interiormente. A mí por ejemplo  me gustan las imágenes de Venus, la Diosa Minóica, Yemayá, la Diosa del Cuenco, etc. Pero si no tengo ninguna imagen de estas Diosas para el culto no pasa nada. Puedo poner un símbolo para representar a la Diosa, como por ejemplo un espejo, un ramo de flores o una foto de una imagen femenina que me transmita energía positiva.

Si no tengo nada para representarla, con que me concentre en ella  y su misterio es suficiente. Es verdad que las imágenes y símbolos nos ayudan a concentrar la atención, dirigir la visión y enfocar la devoción, pero lo importante es que tú trasciendas y te sientas bien en su presencia.

Para entender lo que es la Diosa, nada mejor que leer su mandato. Lo escribió Doreen Valiente hace más de 50 años, y hoy en día se considera el texto que mejor expresa nuestra fe. Para nosotros constituye un resumen de la fe Wicca. 

EL MANDATO DE LA DIOSA 

Escuchad las palabras de la Gran Madre, la que en tiempos antiguos fué llamada por muchos nombres; Artemisa, Astarté, Dione, Melusine, Afrodita, Cerridwen, Arianrhod, Isis, Diana, Brígida y por muchos otros nombres.

Siempre que tengáis necesidad de algo, una vez al mes y mejor cuando la Luna esté llena, os reuniréis en algún secreto y me adoraréis a mí, pues soy la Reina de todas las brujas.

Allí os reuniréis vosotros, los buscáis el conocimiento pero que todavía no habéis encontrado sus más profundos secretos, pues yo os enseñaré lo que os es aún desconocido. Y seréis libres de toda esclavitud, y como símbolo de libertad estaréis desnudos en vuestros ritos, y bailaréis y cantaréis, haréis música y el amor, todo en mi alabanza, pues mío es el éxtasis del espíritu y el goce en la Tierra. Y mi Ley es el Amor hacia todos los seres.

Mantened puro vuestro mayor ideal, avanzad siempre hacia él. No permitáis que nada os detenga u os desvíe del camino. Pues mía es la Puerta secreta que abre la Tierra de la Juventud, y míos son el Cáliz del vino de la vida, y el Caldero de Cerridwen, el Santo Grial de la Inmortalidad.

Yo Soy la Diosa de la Gracia, que obsequia el goce a los corazones de los hombres. En la Tierra yo otorgo el conocimiento del Espíritu Eterno, y más allá de la muerte doy paz y libertad, y reunión con los pasaron a mejor vida. No pido nada en sacrificio, pues yo soy la Madre de todo lo viviente, y mi Amor lo vierto en toda la Tierra.

Escuchad las palabras de la Diosa de las Estrellas, el polvo de cuyos pies conforma los cielos y cuyo cuerpo circunda el Universo. Yo soy la belleza de la Tierra verde, y la Luna blanca entre las estrellas. Soy el misterio de las aguas y el deseo en el corazón del hombre. Alzáos y venid hacia mí, pues soy el Alma de la Naturaleza, que da Vida al Universo. De mí proceden todas las cosas, y a mí volverán todas. Y ante mi rostro, amado por Dioses y hombres, dejad que vuestro Ser Divino Interior se envuelva por el éxtasis del infinito. Que la adoración hacia mí esté en el corazón de quién se regocija, pues todos los actos de amor y placer son mis rituales. Que haya belleza y fortaleza, poder y compasión, honor, humildad y reverencia en vuestro interior. 

Y vosotros que pensáis encontrarme, sabed que vuestra búsqueda no será satisfecha a menos que conozcáis el misterio. Si aquello que buscáis no lo encontráis en vuestro interior, jamás lo encontraréis en el exterior. Pues yo he estado con vosotros desde el principio del tiempo, y soy la que se alcanza al final del deseo.

Este texto se lee en la mayoria de las celebraciones. En los grupos paganos estructurados se lee como revelación de la Diosa a sus hijos. Normalmente lo hace la Suma Sacerdotisa, que se encarga de dirigir el grupo.

Estar cerca de la Diosa para nosotros es la base de nuestra fe, pues sin ella la vida no podría existir. Ella mantiene el equilibrio entre todas las cosas y estará con nosotros hasta el fin.

Sabios y Benditos sean...!


jueves, 1 de octubre de 2015

CÓMO LLEGAR A SER UNA MUJER MAYOR Y ESPLENDOROSA



COMO LLEGAR A SER UNA MUJER MAYOR ESPLENDOROSA

"La mayoría de mujeres que conozco no sólo no niegan su edad, sino que, al cumplir los cincuenta, celebran el evento. Sus madres sí que debieron de pasar un mal trago al llegar a la cincuentena, pero para ellas es un día en el que hay que descorchar champán. Cumplir cincuenta años invita a celebrar fiestas de amigas entre las que alcanzan juntas esa edad. Es tiempo de festejos para algunas, y la ocasión de iniciar rituales o plantearse el retiro para otras. A los cincuenta, la mayoría de las mujeres también celebran su aspecto y su espíritu joven. Con todo, el hecho de envejecer las sume en una cierta intranquilidad. Las mujeres que llegan a los cincuenta no tienen una idea muy clara de la persona en quien van a convertirse, no conocen las energías potenciales que implica la menopausia o no comprenden que se encuentran en el umbral de una etapa de sus vidas en la cual desarrollarán su personalidad como jamás lo habían hecho anteriormente.



He escrito "Las diosas de la mujer madura" para que las mujeres puedan nombrar y reconocer aquello que les inquieta. El origen de estos sentimientos son los arquetipos de la diosa que hay en nuestro interior, los patrones y las energías de la psique. Al saber quiénes son las diosas, las mujeres pueden llegar a ser más conscientes de las potencialidades que hay en ellas, las cuales, una vez reconocidas, son fuente de espiritualidad, sabiduría, compasión y acción. Cuando los arquetipos se activan, por consiguiente, nos proporcionan energía y nos transmiten una sensación de autenticidad y de haber encontrado un sentido a nuestra vida.

En algún momento después de los cincuenta o de la menopausia toda mujer cruza un umbral hacia la tercera fase de su vida, entrando de este modo en un territorio desconocido. Para un patriarcado orientado sobre todo hacia la juventud, convertirse en una mujer mayor es convertirse en alguien invisible, en una no-entidad. Sin embargo, desde la perspectiva arquetípica que elucido es posible que este tercer trimestre sea una época de plenitud e integración personal, en la cual nuestros actos devengan la expresión de nuestra identidad más profunda. Cumplidos ya los cincuenta, en esos años llenos de energía, puede que lleguemos a ser más visibles en el mundo de lo que jamás lo fuimos, quizá desarrollemos nuestra vida interior o nos dediquemos a cuestiones creativas, o incluso es posible que actuemos como una influencia que equilibra nuestra constelación familiar. Lejos de ser una no-entidad, en la tercera etapa de su vida es cuando la mujer se convierte, más que nunca, en alguien con una personalidad definida y sólida. Sólo hay que pensar que en la tradición indígena americana una mujer llegaba a la completa madurez a los cincuenta y dos.

Las mujeres que cumplieron la mayoría de edad durante el movimiento feminista a finales de los sesenta y setenta han rechazado estereotipos, explorado nuevas posibilidades, desaliado viejas limitaciones e insistido en volver a definirse en cada nueva década. Anticipo, dicho sea de paso, que a medida que la generación de mujeres del baby-boom vaya alcanzando esta tercera etapa de madurez, la connotación de la misma palabra "vieja" cambiará. Mi intención, al escribir Las diosas de la mujer madura, es la de contribuir a redimir la palabra "anciana" o "vieja", la tercera etapa de la vida, y, sobre todo, ayudar a las mujeres a reconocer los arquetipos que en esta época devienen accesibles como fuentes de energía y dirección."

La menopausia

"A diferencia de cuando se cumplen los cincuenta, pasar la menopausia es un episodio muy privado. Para la mayoría de las mujeres, la menopausia llega sobre los cincuenta, cinco años más, cinco años menos; digamos entre los cuarenta y cinco y los cincuenta y cinco años. Generalmente es la mujer quien decide que ha pasado la menopausia y le ha llegado el momento de cambiar de bando cuando lleva sin menstruar durante un año.

No obstante, la mayoría de las mujeres experimentan ciertas irregularidades que dificultan el poder ser exactos. Hay períodos regulares en que la menstruación cesa, para volver a iniciarse luego, y suelen observarse con frecuencia pérdidas durante cortos períodos. Para complicar todavía más el asunto, los tratamientos terapéuticos de sustitución hormonal pueden provocar la menstruación, mientras que la extirpación del útero o la quimioterapia hacen cesar la menstruación de manera artificial.

Ciertas mujeres perimenopáusicas lamentarán el fin de sus años fértiles, pero habrá otras que se sentirán liberadas. Algunas quizá se preocupen por la posibilidad de quedar embarazadas durante la menopausia, otras, en cambio, desearían que así fuera. Es verdad que entre los síntomas se da un cierto malestar físico y psicológico; y la reacción de los demás, especialmente la de los hombres, hace de la menopausia un acontecimiento fisiológicamente confuso que la mayoría de mujeres no celebran.

Sin embargo, el panorama no es así necesariamente. Han existido, y todavía existen, culturas que muestran su respeto hacia las mujeres mayores o sabias, cuya menopausia se convierte en el momento que marca la transición hacia una condición nueva y honorable. Esto es lo que sucede cuando se considera que las mujeres se reflejan positivamente en la naturaleza, y viceversa. Como ocurre en muchas de las tradiciones tribales de los indígenas americanos, la menarquía (el inicio de la menstruación) y la menopausia marcan las transiciones principales de este importante ciclo (los misterios de la sangre) que vincula a las mujeres, la luna y la divina feminidad.


Sea en su aspecto de cuarto creciente o cuando se muestra llena y esplendorosa, sabemos que observamos sólo una faceta de la esférica luna. Del mismo modo, los antiguos veían a la diosa como una, aun siendo tripartita dadas sus tres facetas de doncella, madre y anciana. Observaban los ciclos de la luna, de las estaciones y de la fertilidad de la tierra, y también los ciclos de los cuerpos de las mujeres, que compartían sus mismas características.

En la antigüedad y en las tradiciones indígenas, cuando una niña empezaba a sangrar, se convertía en una mujer que iniciaba la etapa de doncella, el equivalente metafórico a la luna creciente. Un ritual marcaba su nueva condición. Después del comienzo de la menstruación, sus períodos menstruales entraban en sincronía con el de otras mujeres (como ocurre con las mujeres que comparten dormitorio o piso de estudiantes) y con la luna. De esta manera, la joven sangraría una vez al mes durante su menstruación o «período lunar» hasta que quedara embarazada. Su primer embarazo era una iniciación a la segunda etapa de la vida, correspondiente a la luna llena y la segunda faceta de la diosa tripartita. Cuando quedaba embarazada, se decía que retenía la sangre en el cuerpo para hacer un niño. Sólo después de dar a luz, y finalizada la lactancia, empezaba a menstruar de nuevo. El proceso se repetía hasta que la mujer volvía a quedarse embarazada o hasta que entraba en la menopausia. El cesamiento de la menstruación marcaba luego otro cambio fundamental. De nuevo se decía que la mujer retenía sangre en su cuerpo; sólo que entonces no era para gestar a un niño, sino para gestar sabiduría. La menopausia marcaba el paso a la tercera etapa de la vida de una mujer, correspondiente a la luna menguante, y era la iniciación a la etapa de la mujer sabia o anciana.

En muchas tradiciones indígenas americanas, cuando la mujer dejaba de menstruar, podía ser elegida para convertirse en madre del clan o incorporarse a la tienda de las abuelas. La sabiduría adquirida era un valor positivo, y el interés de la anciana se extendía ahora más allá de su familia para abarcar a todos los niños y al bienestar de la tribu. En esta clase de sociedades la mujer postmenopáusica ostentaba claramente un lugar y una posición honorables."

Texto: Jean Shinoda Bolen - Las diosas de la mujer madura
Tomado de: file:///C:/Documents%20and%20Settings/Edu/Escritorio/TALLER%20LA%20DIOSA%20%20Arquetipos%20femeninos%20a%20partir%20de%20los%20cincuenta.htm







EN BUSCA DE LA ESPIRITUALIDAD



EN BUSCA DE LA ESPIRITUALIDAD

En el primer aspecto el mundo ya no encuentra  límite para el intercambio de ideas, de culturas, de recursos, de experiencias y cada vez se da pasos hacia una nueva cultura planetaria.  En esta  dinámica de mutuo  intercambio  aparecen  también  impactado  el conocimiento,  mezcla y enriquecimiento de  las diversas tradiciones  religiosas. Este camino se ve facilitado por los medios de comunicación en particular Internet.


Pasando a la segunda consideración confirmamos que no sólo estamos  en un “época de cambios sino en un cambio de época” marcado por el regreso a la sensibilidad, a la corporalidad, a los sentidos, a la búsqueda de la salud, al contacto con la naturaleza, al valor por lo femenino, a los microrelatos, a la belleza, a la búsqueda del sentido frente a una época anterior llamada modernidad marcada por la racionalidad, las estructuras, los grandes relatos dominantes, las formas de pensamiento abstracto.

De igual forma se ve afectada la vivencia de la religión, la cual busca ser más cercana al hombre,   más   sensible   a   los   sentimientos   humanos,   con   más   estética,   más personalizada  a las necesidades  particulares,  y sobre  todo  por una conquista  de la armonía con el entorno.  En este  escenario se puede  entender el hecho que muchas personas  quieran recoger lo mejor que encuentra  en cada religión y la adaptan  a su entorno y expectativas.

El tercer componente  de esta situación es la búsqueda  espiritual que se muestra con más  fuerza  cada  día  y que  testimonia  un  cambio  en  la  conciencia  del  colectivo humano.  Es un  reclamo  por  acceder  directamente  a  la Divinidad y no  a  través  de  las mediaciones de las instituciones tradiciones, es un necesidad de expresar interioridad en un mundo cargado de competitividad y materialismo, es una urgencia de silencio en medio de un espacio de ruido, es una regreso a la naturaleza y la salud como respuesta a la sobrecarga de tecnología y sobre todo es una búsqueda mística como vehículo de autoencuentro personal y de encuentro  con la Divinidad. En este proceso ejercen un gran atractivo las religiones y espiritualidades orientales.

(Fabián Salazar Guerrero,  coordinador  del  Centro  de  Estudios Teológicos y de  las Religiones de  la  Universidad del  Rosario, Argentina)
Elementos valiosos: