SITIO OFICIAL DE LA IGLESIA DEL PUEBLO GUANCHE

TENEMIR UHANA MAGEK GRACIAS PODEROSA SOL
ENEHAMA BENIJIME HARBA POR SALIR UN DÍA MÁS
ENAGUAPA ACHA ABEZAN. PARA ALUMBRAR LA NOCHE.

domingo, 12 de abril de 2015

Cómo apostatar: La apostasía en seis pasos.


Soy una chica de Madrid que realizó la apostasía en enero de 2010 y he escrito este artículo explicando los pasos para tramitarla de manera efectiva según mi propia experiencia. Te aseguro que es un proceso rápido y sencillo si sigues rigurosamente los pasos. Es pura burocracia pero la sensación de tener el certificado de apostasía en tus manos y sentirte oficialmente fuera de esta institución sexista, fascista y homófoba es inigualable. Te animo a que lo hagas. Puedes tenerlo en una semana con poco esfuerzo.

PASO 1. Y quizá el más importante.

Mucha gente se salta este paso y luego no consigue la apostasía. Ármate de paciencia: es muy posible que tengas que tratar con curas muy pesados pero si realmente has decidido salir no te va a parar nada ni nadie. ¿Tu determinación es firme? ¿Seguro? Pues empecemos a trabajar.

PASO 2. Consigue la partida de bautismo.

Tienes que saber dónde te bautizaron (lo sabrá tu familia más cercana). Una vez que tengas localizada la parroquia ve -o llama- y solicita tu partida de bautismo. Si te preguntasen para qué, puedes decir que para casarte, para confirmarte, para entrar de catequista en tu parroquia actual… Imaginación al poder. Si dices que para apostatar, también te la deben dar, pero si quieres evitarte largas discusiones y consejos mejor no lo hagas. Aunque de todas formas lo más probable es que no te pregunten nada. Les va a hacer mucha ilusión que se la pidas: esa maldita fotocopia con firma y sello cuesta 10€.
Alguno quizá te pregunte si quieres volante de bautismo (que es gratuito) o partida de bautismo. Di que quieres partida porque es lo que te va a exigir el arzobispado.
Puedes ir a recogerla o pedir que te la manden por correo. Si escoges la segunda opción asume que te la van a mandar certificada y a contra reembolso. Serán unos 15 euros. Al menos fue lo que me costó a mí porque mi parroquia está algo lejos de Madrid.
Hazte una fotocopia de seguridad (para no tener que volver a pagar si hubiera problemas).

PASO 3. Consigue una fotocopia compulsada de tu DNI.

Es gratis y lo hacen en cualquier comisaría (mejor si es una de policía nacional). Llevas tu DNI y una fotocopia sin recortar del mismo (ambas caras del carnet por el mismo lado del A-4) y te lo hacen en el momento. No se necesita pedir cita. Te hará falta para acreditar tu identidad en los documentos que vas a firmar y mandar.
PASO 4. Cumplimenta este formulario



Sr. Obispo,

Quien suscribe este escrito, cuyos datos de filiación completos constan al final de este documento, mayor de edad y en pleno uso de sus facultades y derechos, comparece ante usted a  través de este medio a fin de manifestar lo que  es su voluntad, libre y querida, en los aspectos  que se relacionarán seguidamente:

PRIMERO.- Que no habiendo podido hallar en el  Código de Derecho Canónico vigente un  procedimiento adecuado y específico para poder encauzar la tramitación de la petición que motiva el presente escrito, le es dirigido a usted, como Ordinario de la diócesis en la que vive  quien en este acto comparece, a tenor de las siguientes consideraciones:
a) El canon 393 del Código de Derecho Canónico (CDC) dispone que «El Obispo diocesano  representa a la diócesis en todos los negocios jurídicos de la misma».
b) El canon 383 #1 del CDC, establece que «Al ejercer su función pastoral, el Obispo diocesano debe mostrarse solícito con todos los fieles que se le confían, cualquiera que sea su  edad, condición o nacionalidad, tanto si habitan en el territorio como si se encuentran en él  temporalmente, manifestando su afán apostólico también a aquellos que, por sus circunstancias, no pueden obtener suficientemente los frutos de la cura pastoral ordinaria, así como a  quienes se hayan apartado de la práctica de la religión».

c) El canon 751 del CDC, define la apostasía como «el rechazo total de la fe cristiana».

SEGUNDO.- Que el hecho de haber recibido el bautismo, al poco de nacer, en el seno de la  Iglesia católica, por una decisión familiar unilateral —sin duda presionada por la costumbre social que hace siglos impuso la Iglesia a pesar de ser contraria a los  Evangelios que, tal como es  de lógica, postulan el bautismo en la edad adulta y bajo la propia decisión y responsabilidad del  bautizado—, implicó que se negaran a quien suscribe todos los derechos que jurídicamente le  correspondían y corresponden y, de facto, se le obligó a formar parte activa de un determinado  núcleo de creencias. En ese acto, la Iglesia se aprovechó no sólo de que las facultades intelectivas de quien comparece todavía no se habían desarrollado y, por ello, no podía analizar y reflexionar sobre tales creencias a fin de poder aceptarlas o rechazarlas, si no que, a más abundamiento, se le obligó también a profesar una fe por la fuerza y sin la preceptiva etapa de información y formación previa que debe garantizar todo proceso de conversión. En consecuencia, salvando de aquél acto la sin duda buena voluntad de la familia de quien suscribe, aunque  no disculpando el engaño doctrinal y el abuso de posición dominante de la Iglesia dentro de la  oferta religiosa de nuestra sociedad, quien comparece debe enfatizar que sus derechos civiles  y constitucionales fueron vulnerados plenamente en cuanto al derecho de libertad ideológica y  otros concomitantes, por lo que afirma sin lugar a dudas que el acto de aceptación que supone  el bautismo quedó viciado por la absoluta falta de voluntad activa por parte del  aceptante y, por  ello, debe reputarse nulo de pleno derecho a todos los efectos eclesiásticos y civiles.

TERCERO.- Que el hecho de haber recibido el bautismo no es un mero «hecho histórico,  que no prejuzga nada», tal como sostiene la Iglesia católica frente a peticiones como la presente; antes al contrario lo prejuzga todo al ser el bautismo, precisamente, el acto que, per se, convierte en miembro de la Iglesia católica. En el Catecismo actual se afirma en muchos de sus  puntos que el bautismo supone la incorporación a la Iglesia (así, por ejemplo, en el párrafo nº  1267 se dice que «El Bautismo hace de nosotros miembros del Cuerpo de Cristo (...) El Bautismo incorpora a la Iglesia...»; en el nº 1273 se dice «Incorporados a la Iglesia por el Bautismo,  los fieles han recibido el carácter sacramental que los consagra para el culto religioso cristiano...») y en el Código de Derecho Canónico vigente, en su Título I, denominado «De las obligaciones y derechos de todos los fieles», se enumeran las obligaciones que le corresponden a  todo bautizado... en resumen, que el bautismo convierte a quien lo recibe en miembro activo de  una organización que tiene derechos y deberes a partir del acta de aceptación de membresía  (bautismo). Esta realidad incuestionable obliga, por Ley, a que tal organización tenga un proceso claro, rápido y gratuito para desasociarse y para rectificar los datos personales.

En virtud de lo hasta aquí expresado por quien comparece que, además, declara haber reflexionado con madurez e independencia sobre su adscr ipción involuntaria a la Iglesia católica  y la fe que postula, quien suscribe se acoge a su inalienable derecho a la libertad de conciencia  y al derecho de elección y decisión sobre cualquier aspecto que le afecte para, mediante la  presente declaración salida de su voluntad consciente y soberana, expresar su total y definitiva  oposición a formar parte, ni siquiera como mero apunte estadístico, de la Iglesia católica.

El compareciente declara también conocer y aceptar las consecuencias eclesiásticas derivadas de su apostasía. Entre ellas, la exclusión de los sacramentos de la penitencia, eucaristía  y unción de enfermos (salvo caso de arrepentimiento); las dificultades para poder contraer matrimonio canónico con un/a católico/a (en función de lo prescrito por el Código de Derecho Canónico canon 1071 § 1, 4° y § 2); las dificultades e incluso impedimento para poder bautizar a  hijos menores (en base a lo expresado por el canon 868 § 2); y la privación de exequias eclesiásticas públicas (canon 1184 § 1. 1°).

Aunque lo dicho sea más que suficiente para que se acceda a lo ya expresado y a lo que se  solicitará más abajo, quien comparece acude al
Código de Derecho Canónico y declara encontrarse de pleno en la situación descrita en el canon 751 del citado texto normativo cuando afirma que «Se llama herejía la negación pertinaz, después de haber recibido el bautismo, de una  verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma; apostasía
es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción Sumo Pontífice o de la  comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos».

En virtud de todo lo manifestado, SOLICITO:

1º Que se proceda sin dilación a considerarme apóstata de la Iglesia católica y que baste  para ello mi voluntad soberana expresada en este documento, sin que haga falta —y ya expre-
so aquí mi total oposición— que tenga que hablar, recibir consejo o asesoramiento de nadie,  sea clérigo o laico, y sin que tenga que repetir mi petición ante ningún notario, sea eclesiástico  o civil. Mi voluntad y petición van avaladas por mi firma y con la debida acreditación de identidad mediante la presentación, en este acto, de original y copia de mi documento de identidad.

2º Que se formalice jurídica y documentalmente el reconocimiento e inscripción pública del  acto de apostasía que en este acto se declara sin dejar lugar a dudas. Dado que el bautismo,  que me identifica como miembro de la Iglesia católica, consta en un registro público bajo control privado (Libro de Bautizos parroquial), de igual manera solicito que mi acto de apostasía  tenga trascendencia, relevancia y efectos públicos.
3º Que se den las instrucciones precisas y adecuadas para que se remita a quien firma este  escrito un documento de acuse de recibo en el que se manifieste de forma clara e indubitada la  concreción de la apostasía a la que en conciencia y en derecho puede y debe acceder quien  comparece mediante este escrito, tal como manifiesta en este acto, y se certifiquen todos y cada uno de los cambios realizados en cuanto al estatus de quien comparece en el seno de la  Iglesia católica y de sus ficheros. El documento de acuse de recibo deberá contener, además  de los datos recién citados, su fecha de emisión y la antefirma, rúbrica y sello de quien lo emita.

Deberá hacerse constar necesariamente y sin ambigüedad ninguna, que nadie, ya sea persona o institución perteneciente a la Iglesia católica, o a cualquier otra institución, particular o
pública, usará en modo alguno ni para ninguna finalidad, lícita o ilícita, los datos y circunstancias personales —facilitados por la familia de quien suscribe, o por cualesquiera otros, civiles o  eclesiásticos, a causa del acto del bautismo o del de cualquier otro sacramento o circunstancia— o cualesquiera otros que atañan a quien suscribe y que consten en registros de cualquier
tipo pertenecientes a personas o instituciones de la Iglesia católica.
Muy particularmente se exige al responsable de la Iglesia católica a quien se dirige este acto  que, en un plazo no superior a los dos meses, tramite ante la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia mormona), con sede en Utah, la eliminación total de los datos

Hay más formularios pululando por Internet pero este es el más completo, está redactado teniendo en cuenta las nuevas circunstancias derivadas de la Sentencia del Tribunal Supremo del 2008 y es muy efectivo. Doy fe de ello.

(Entre otras cosas dice claramente que te niegas a tener que hablar con ninguna persona o a recibir asesoramiento sobre tu decisión y eso puede evitarte conversaciones incómodas.)

Lo imprimes y lo rellenas. No tiene misterio alguno.

PASO 5. Manda la carta y espera.

Una vez que tienes el formulario, la partida y la fotocopia compulsada del DNI lo metes en un sobre y lo mandas certificado al arzobispado al que pertenezca tu parroquia de bautismo.
Si no sabes qué arzobispado es el que te corresponde mete el municipio de tu parroquia de bautismo en este buscador y te lo dice (arzobispado y diócesis es lo mismo a efectos prácticos).
Cuando sepas a qué diócesis perteneces buscas su dirección postal y la pones en el sobre. Aquí tienes todas las direcciones de diócesis de España:
Esto puede tardar dos o tres días en llegar y la respuesta del arzobispado suele ser casi inmediata. Te mandan una carta (súper divertida) advirtiéndote de las consecuencias de la apostasía y adjuntan un formulario que tienes que rellenar con tus datos y los datos de tu bautizo (por eso es bueno que tengas una fotocopia de la famosa partida de bautismo). Exigen que ese formulario sea firmado ante notario eclesiástico (cualquier cura vale) o civil. ¿Cómo solucionamos esto? Sigue mi consejo: No rellenes aún el formulario y avanza al paso seis.

PASO 6. Resuelve el resto presencialmente.

Es lo que aconsejo si las distancias lo permiten. Puedes terminar el proceso en una mañana. Llama al arzobispado el día anterior a la mañana que tengas libre y di que quieres tratar personalmente una cuestión sobre la apostasía y que vas a ir al día siguiente. Dile tu nombre completo para que tenga presente la información que mandaste en su momento.
Los arzobipados están abiertos generalmente de lunes a viernes y sólo hasta las dos de la tarde.
A la mañana siguiente, vas temprano directamente a la sección Vicaría General del arzobispado (como llamaste el día anterior puedes decir que estás citada si te ponen pegas). Es mucho mejor si vas con otra persona que te acompañe para que haga de testigo.
Entras en la oficina del vicario y le dices que el correo postal no funciona bien en tu zona y que preferieres hacer el resto del trámite presencialmente.
Le dices que vas a rellenar y firmar el formulario recibido delante de él (no se puede negar) y así te ahorras todo el rollo del notario eclesiástico. Una vez firmado ante él, se lo das. Te dirá que te mandará la contestación por correo cuando hable con tu parroquia para que hagan el trámite en el libro de bautismo. Insiste en recogerlo presencialmente y, si puede ser, ese mismo día aunque sea a última hora (las dos de la tarde).
Yo me di un paseo por ahí y una hora después me lo tenía preparado.
Lo recogí, le di amablemente las gracias y salí.
Es un certificado estupendo en forma de carta con fecha, sello y firma. Regodéate.

PASO EXTRA. Ya eres apóstata: haz una fiesta.

PS. Quizá en algunos sitios no pidan tanta documentación como me exigieron a mí en Madrid pero si quieren que ningún cura les pueda poner trabas, entregando todo esto y siguiendo los pasos,  lo aseguran.
La Iglesia se sigue enriqueciendo a tu costa si no realizas la apostasía. ¿Vas a mantener esa situación?
María



viernes, 27 de marzo de 2015

Religión Guanche


José Tomás Bethencourt Benítez *

Para cualquier hombre o mujer, perteneciente al pueblo canario actual, es fácil pensar que nuestros ancestros los guanches poseían unas creencias y unas prácticas espirituales, antes de la llegada de los vándalos invasores (espanoles).

Según afamados cronistas e historiadores, entre los que podemos resaltar al chasnero Juan Bethencourt Alfonso, en su obra “Historia del Pueblo Guanche”, nuestros antepasados al provenir del vecino continente africano trajeron de allá toda su cultura, entre otras facetas, la religiosa.

Adoraban y profesaban fe a una única divinidad femenina, a la cual llamaban Diosa Madre Universal o Chaxiraxi, la sustentadora del universo, la protectora, la nutricia, la amparadora. Además, también adoraban a dos paredros (mediadores o intermediarios entre la Diosa Madre y los humanos) un astro diurno Magek (sol) y otro nocturno Achuguayo (luna). Chaxiraxi era la divinidad femenina insular continuadora de las otras divinidades femeninas continentales africanas como Tanit o Astarté.

Se reunían y congregaban en lugares sagrados a los que llamaban Efequenes o Almogarenes, donde celebraban ritos, cultos y ofrendas dirigidas a los ancestros, a los paredros y a la Diosa Madre, conducidos por las Maguadas, Samarines, Kankus, Guademeñes, o Faykanes, en definitiva, los componentes femeninos y masculinos de la clase sacerdotal.
La cruel, cobarde, sangrienta y criminal conquista espanola de Canarias fue un proceso en el que la avanzadilla del mismo estuvo constituido por el clero católico, curas y monjas, a los que el ejército mercenario colonizador mandó la sustitución de la espiritualidad guanche por la religiosidad católica. La iglesia vaticana, romana y católica ordenó construir sus templos (ermitas y parroquias) sobre nuestros efequenes y almogarenes guanches, prohibiendo todo culto, rito y práctica espiritual guanche so pena de muerte y en nombre del anti-paganismo.
La resistencia del pueblo guanche y canario es de tal magnitud, que se asemeja a la del pino, produciéndose un sincretismo (misturaje, mescolanza) entre lo guanche y lo católico, de tal modo que la iglesia vaticana se vio obligada a inventar el mito de María la Virgen, para eliminar la divinidad femenina guanche, imponiendo a la fuerza la supuesta madre de la divinidad masculina católica.

El pueblo canario actual, cuando adora a las múltiples y diversas vírgenes, Candelaria (TF), Peña (FV), Pino (LP), Nieves (P), Dolores (LZ), Guadalupe (G), Reyes (H), etc., sin saberlo y sin ser consciente, profesa fe, devoción y admiración a la Diosa Madre. La divinidad masculina católica (Dios, Jehová, Javhé, Jesús) nada ha podido hacer contra la supremacía de la divinidad femenina guanche que sigue contando con una amplia popularidad en nuestro archipiélago canario.

Todo calcetín es reversible y en el proceso de consecución de nuestra liberación nacional, la iglesia católica tiene una magnífica oportunidad para pedir perdón al pueblo canario de ahora, descendiente directo del pueblo guanche de antes, por haber colaborado, protagonizado y participado en la esclavitud, colonización, crimen e invasión de antaño, ahí tenemos el libro del fraile dominico Bartolomé de las Casas, titulado “Brevísima relación de la destrucción de África, preludio de la destrucción de Indias, primera defensa de los guanches y negros contra su esclavización”, editado en 1989 en Salamanca (Castilla), denunciando tal crimen de lesa humanidad que jamás prescribe.
El estamento eclesiástico católico en Canarias tiene una ocasión de oro, para redimir su culpa y responsabilidad por las atrocidades cometidas contra nuestro pueblo isleño, no obstaculizando el proceso emancipador que se avecina para el 2010, o bien incluso llegando a colaborar activamente en el mismo.
En cualquier caso, nosotros los canarios seguiremos pidiendo a la Diosa Madre Chaxiraxi que nos guie, ampare y proteja, para acertar plenamente en el justo y legítimo proceso de descolonización y soberanía en el cual estamos inmersos.

N.A.: por expreso deseo del autor de este artículo, la letrita ñ de Espana, espanoles, espanola, ha sido eliminada en un acto de rebeldía lingüística contra ese estado colonizador, que igualmente elimina el derecho del pueblo canario a su independencia y descolonización.
* Profesor Titular de Psicología en la ULL. Canarias (Rukadenarehukas)


jueves, 26 de marzo de 2015

III. ANTIGUAS Y NUEVAS RELIGIONES: OTRAS MINORÍAS RELIGIOSAS EN CANARIAS



Iglesia del Pueblo Guanche

Por Néstor Verona y Alfonso García
Universidad de La Laguna.

El bloque tercero intenta enfrentarse al reto de reflejar la diversidad que suele caracterizar a las minorías de las minorías. Frente a las minorías mayoritarias en Canarias, cristianos y musulmanes, que forman bloques particularizados y hasta cierto punto homogéneos (en mayor medida en lo relativo al islam, mucho menos en lo relativo a las propuestas cristianas), en este caso nos enfrentamos a conjuntos muy heterogéneos de fieles que, incluso, en algunos casos, como ocurre con las nuevas espiritualidades, reniegan de que se les llame así y que se les incluya como números de una colectividad religiosa.

Hay propuestas que se caracterizan por la importancia numérica, como los hinduistas, que casi podrían haber exigido un bloque particularizado para reflejar lo destacado de su peso en Canarias. Hay propuestas casi testimoniales, como ocurre con el judaísmo religioso.

Hay grupos que se autoreivindican  como la más antigua religión de Canarias, como es el caso de la Iglesia del Pueblo Guanche,  a pesar de que su número real de seguidores sea muy pequeño y su puesta en marcha como grupo comience con el nuevo milenio. Hay otros que, aunque parezcan nuevos en Canarias, como los hinduistas, se desprende de su estudio que tienen una implantación centenaria en las islas, a añadir a la milenaria a escala mundial.

Se mezcla lo antiguo y lo nuevo, propuestas diversas cuyo estudio intentará reflejar las complejidades del contexto multirreligioso canario cada vez más marcado por la diferencia y en inacabada (e inacabable) construcción.

Una propuesta identitaria canaria

La Iglesia del Pueblo Guanche, de entre la diversidad religiosa canaria, es quizá el colectivo con mayor grado de especificidad de todos los analizados en este estudio, y al mismo tiempo presenta una mayor complejidad que otros grupos a la hora de su ubicación en el mismo. Nacida en el año 2000, con el inicio del milenio, y fruto del impulso de un reducido grupo de miembros (en torno a ocho), en palabras de su máximo representante, no busca crear una nueva religión, sino recuperar una religión existente: «la memoria espiritual del pueblo aborigen canario, que está huérfano espiritualmente. Y que, a pesar del sometimiento ejercido por las distintas religiones de la historia canaria, no ha dejado que profesar la religión en la Diosa-Madre, la Chaxiraxi».164

Se trata de un modelo neopagano que busca asegurar la continuidad de la adoración a la «Diosa-Madre Universal Chaxiraxi», según ellos, divinidad central del panteón de los aborígenes canarios antes de la conquista de las islas por los europeos, que finaliza en Tenerife en 1496. Para ello han rescatado y re- construido, en lo que se presenta como una reivindicación identitaria, a través de distintas técnicas, etnográficas y antropológicas principalmente, y de las más diversas fuentes, tanto históricas como arqueológicas, una serie de rituales prehispánicos que entroncan sus creencias con las de aquellos pueblos mediterráneos y del Oriente Medio de la Antigüedad que adoraban también a estas Diosas-Madres. Tratan, de esta manera, de evaluar su propia religiosidad dentro de la perspectiva de la particular idiosincrasia canaria, en la que dicen que dichas creencias han estado ocultas por varios siglos, sincretizadas con cultos más modernos como el catolicismo. Así, entienden la aceptación por parte del pueblo guanche165 de símbolos y ritos cristianos como una apropiación de significados autóctonos,166 como las fiestas de algunos santos, por ejemplo la de San Juan, que se celebra coincidentemente  con el solsticio de verano, y que está vinculada a antiguos rituales de fertilidad. De igual manera, analizan desde la misma perspectiva aquellos rituales guanches que han adquirido significados cristianos y que aún se siguen realizando hoy en día, como la fiesta de «diablos» o «diabletes», basándose en el utilitarismo del sincretismo religioso propio de las particulares circunstancias  vividas en Canarias.

Por ello, hasta la fecha, plantean que no existían sistemas religiosos completos de origen guanche, sino elementos autóctonos sincretizados con conceptos cristianos, lo que trata de suplirse ahora con la creación de la Iglesia del Pueblo Guanche, que surge como respuesta a lo que definen como «incertidumbre espiritual del pueblo canario». Por ello, se postulan a sí mismos como una «comunidad de hombres y mujeres del siglo XXI que quieren vivir sus vidas espirituales en íntima comunión con la Diosa-Madre Chaxiraxi, en plenitud con los espíritus de sus ancestros y en armonía y comunión con la naturaleza», rescatando sus rituales del culto en el que, de manera sincretizada, a venido siendo venerada bajo nombres «extranjeros», como el de Virgen de Candelaria. Debemos conectar, pues, esta tradición, con todas aquellas religiones de la diosa en otros muchos lugares, pero también con las nuevas espiritualidades, pues se está planteando un modelo neopagano muy próximo a estas formas religiosas que se tratan en el capítulo correspondiente más adelante.

De fundamento complejo, por las dificultades para ordenar el rompecabezas de la información,  «en el que la Diosa Universal ayuda a ello», y sin libros concretos de referencia, la Iglesia del Pueblo Guanche se centra en la parte espiritual y utiliza como soporte rituales recreados. Desde este principio, la propia divinidad rompe el esquema de sometimiento de las demás religiones al fundamentarse en el diálogo de los creyentes directamente con la Diosa, al ser como una madre que quiere lo mejor para sus hijos. Desde la recreación ritual, por su parte, se aproxima a imágenes de una etnografía clásica, de ritos fabricados como elemento unificador, pues bajo la idea de atraer los significados de las actividades desarrolladas por el pueblo aborigen canario anterior a la conquista, se retrotraen sus dirigentes a un pensamiento mitológico de un pueblo casi ágrafo, cargado de símbolos, que es reinterpretado.

La Iglesia del Pueblo Guanche, además, realiza una cantidad profusa de actividades rituales relacionadas con las actividades de la vida diaria y los momentos importantes de la misma, tales como los bautizos, bodas y, en un futuro, enterramientos, y todo ello desde la intención de entender el universo de los guanches, desde una mirada de «un mundo moderno que ha perdido la capacidad de ver la esencia del pueblo, de sus creencias y las cosas que aspira a recuperar», según uno de sus responsables.

El entendimiento de la historia fragmentada canaria del mundo aborigen se reescribe como un mito, que se asemeja más a historias inconexas, con poca relación entre ellas, unidas en una religión que las amalgama, y que anhela reunir un material básico y diverso de distintas fuentes históricas y antropológicas, con el objetivo último de «rescatar» incluso la lengua, los enterramientos y la mitología como fuente de inspiración nueva a los canarios desentrañando lo verdaderamente identitario del orden social y religioso, que trasciende y está vinculado con la esencia de la civilización mundial.

Fundamentos y estructura de la Iglesia del Pueblo Guanche

La Iglesia del Pueblo Guanche, 167 actualmente, se encuentra en trámites para su inscripción en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia español, desde que en el año 2006 solicita su registro. Para ello, sus miembros levantan acta de su fundación en ese mismo año, aunque vengan desarrollando sus actividades desde bastante antes. En esta misma, recogen una serie de fundamentos que han de regir el funcionamiento y estructura de la institución, además de plantear las principales líneas de su propia fe.

Los fieles de la IPG reverencian y celebran la totalidad del universo como una manifestación de la Diosa-Madre Chaxiraxi, que está en perpetua evolución y no tiene origen ni fin. Creen además en la existencia, en el ser humano, de dos espíritus, llamados espíritu libre y espíritu vital, y que al morir el espíritu libre inicia el viaje hacia el seno de la diosa y el vital se queda en tierra para cuidar a sus parientes y amigos, así como del entorno en el que se desarrolló en vida. Sus fines son los de promover, actualizar, realizar y difundir las actividades relacionadas con el culto y la veneración a la diosa, en todos sus aspectos (sobre todo en su advocación canaria de Diosa-Madre Chaxiraxi), así como la de otros dioses mediadores, como Magec o Diosa La Sol (en femenino), Achuguayu o Dios Luna, Achamán-Akorán-Baal-Ammón o Dios de las lluvias, Chayuga o Dios de la Naturaleza, y a los espíritus de los antepasados, así como la liturgia, ritos devocionales, prácticas y tradiciones de la ancestral religión de los guanches en lo que consideran la «matria» (en lugar de «patria») canaria.


5. TABLA CON EL ESQUEMA ORGANIZATIVO DE LA IGLESIA DEL PUEBLO GUANCHE

Consejo de Amusnaus            Guadameñe

Favkanes

Kankus (sacerdotes)

Maguadas (sacerdotisas)

Iboibos (sacerdote- muertos)

Legados y comisionados

Delegados u observadores







Para ello cuentan con una estructura organizativa (véase tabla 5) liderada por un guadameñe (que puede ser un hombre o una mujer), quien actúa por inspiración divina de la diosa y representa la cabeza del conjunto de faykanes (responsables espirituales y religiosos que dirigen el culto). Según sus creencias, en el guadameñe radica el espíritu de la diosa, y éste lo transmite a los faykanes a través de un ritual de imposición de manos, quienes a su vez los transmiten  a los kankus (sacerdotes), maguadas (sacerdotisas) e iboibos (encargados del culto funerario). Estos son los encargados, a su vez, de transmitirlo a los fieles a través de los rituales de bautizo, boda y sepelio.

La oficina del guadameñe, a modo de consejo administrativo y de junta de gobierno, está asistida por un consejo de amusnaus escogidos al margen de su situación en el seno de la propia iglesia, que son consultados en caso necesario, y consta de secretaría de Estado, de un consejo para asuntos públicos de la iglesia, de las congregaciones, tagoros de conflictos y otras instituciones. Además, el guadameñe tiene potestad para nombrar legados y comisionados, quienes pueden representarle ante otras confesiones o ante la Administración pública, y a delegados u observadores ante organismos internacionales, que podrán asistir como representantes de la entidad a conferencias y reuniones en el extranjero. Por su parte, el Gran Tagoro de la Diosa-Madre, cuya cabeza es el guadameñe, y del que forman parte los faykanes dirigidos por el tagorero mayor, es el encargado de preservar el cuerpo doctrinal de la IPG, teniendo también potestad para cesar al guadameñe si incurriera en alguna de las faltas graves que recogen sus estatutos (como la pederastia, entre otras) y de elegir uno nuevo. Para finalizar, existe en la IPG un colegio de amusnaus, presidido por un decano y un subdecano, quienes ayudan colegialmente al guadameñe en su gobierno cotidiano de la iglesia.

Principales ceremonias: bodas, bautizos, ordenaciones e imposición de manos

Una de las principales maneras de la IPG para mantener vivas sus tradiciones,  es a través de la celebración de una serie de ceremonias y rituales, generalmente asociados a la vida de los individuos, y que podríamos englobar dentro de los ritos de paso. Algo común en muchos otros neopaganismos entroncados con el culto a los antepasados y de las religiones étnicas de pueblos tan próximos a Canarias, temporal y socialmente, como los del continente africano y americano, aparece también en esta nueva religión, tan antigua, tan local, y al tiempo tan universal en los principios que plantea. Reproducimos a continuación la fórmula utilizada por las maguadas y kankus durante uno de estos rituales, un bautizo por el rito guanche:

Hermano..., bienvenido al seno de la Diosa-Madre Chaxiraxi y al encuentro con los espíritus de nuestros antepasados. Que tu vida sea larga y próspera, guiada por Magek, y tus descendientes tantos como estrellas creó nuestra Diosa-Madre Chaxiraxi.

La maguada o el kanku, en este punto, sumergen al neófito en el agua tres veces.

El ritual de la imposición de nombre o bautismo, para la IPG, y según nos explica su actual guadameñe, Eduardo García (Guayre Adarguama Anez' Ram n Yghansen) simboliza que los fieles pasan de la muerte a la vida, «y que obtienen la vida que proviene de la Diosa-Madre  Chaxiraxi». Para ellos, de la misma manera que el agua limpia el cuerpo, la gracia de la diosa lava el espíritu del neófito. Se celebran en la naturaleza, en una playa o en algún barranco donde corra el agua, ya no sólo por la falta de un local para hacerlo, sino por «el propio sistema de creencias pagano», en sus propios términos. En la ceremonia, además, que puede ser por inmersión o por aspersión, se sigue un ritual muy reglado, como todos los observados para este trabajo, en el que cada individuo, desde los que participan hasta los simples observadores, tienen un lugar designado. Un guerrero (recreando la vestimenta de los antiguos guanches, con pieles de cabra de aspecto prehispánico) toca el bucio, 168 comenzando  así la ceremonia. Abren la comitiva un niño y una niña que portan hojas de palma, seguidos por el guadameñe, el kanku y dos maguadas coronadas con guirnaldas de flores silvestres. Detrás de ellos, va tocando un tajaraste169 un grupo de músicos, precediendo la llegada de los neófitos al lugar de la celebración, quienes deben portar hojas verdes de laurisilva. Tras el rito bautismal en sí mismo, ante el altar de la diosa, son ungidos con sal, y luego son sometidos al ritual de imposición de manos, a través del cual quedarán imbuidos del espíritu de la Diosa-Madre. También se hacen ofrendas durante el transcurso de la ceremonia, de leche, miel y gofio, y al final, tras algunas lecturas, una comida comunitaria. Por tanto, este ritual de inclusión de nuevos miembros en el grupo se convierte también en ritual de confraternización, en un evento social presidido por la jerarquía eclesiástica, quien dirige el acto colectivo de imposición de nombres ancestrales canarios por el rito reelaborado de la IPG.

Con respecto a los matrimonios,  desde la perspectiva de su fe, es expresión de la intención de la Diosa-Madre Chaxiraxi, por ser un instrumento de vida divina o un medio de santidad, fundamentado todo ello por el rito sagrado puesto en marcha durante la ceremonia. Por ello, entienden que, siendo una institución natural, la propia iglesia es quien tiene derecho a legislar sobre un acto que, para ellos, es divino, y no los estados, cuya labor es meramente administrativa a efecto social. Esto confiere al matrimonio un lugar muy especial entre los ritos de la IPG, en el que los cónyuges son los ministros del propio ritual, y en el que el kanku y la maguada no son más que meros testigos ante la Diosa-Madre. Se trata, pues, para sus fieles, de un camino de santidad, de la consecución de una vida sobrenatural que es iniciada con el ritual del bautismo, y no de una simple institución social.

Como trámite previo, los contrayentes deben poner en conocimiento del tagorero local su intención de realizar el ritual, que deberán preparar ellos mismo con ayuda de los sacerdotes y sacerdotisas. La ceremonia suele celebrarse en un paraje natural, en el que se crea un atrio semicircular donde, en el centro, arde un fuego de carácter sagrado al que se arroja sal marina y plantas aromáticas.170 El recinto se adorna con ramas del monte y hojas de palma, y se dispone en él un efeken (altar), orientado hacia el sol naciente, en el que se instala la imagen de la Diosa-Madre Chaxiraxi (a la que se hacen ofrendas). Los novios podrán vestir el traje tradicional guanche o ataviarse con ropas actuales, pero ella debe llevar una corona de flores silvestres. Para la celebración del ritual en sí mismo, primero se suplica al cielo y a la tierra para que proteja el proceso del matrimonio, y se pide permiso a los cerros, los valles y los barrancos. A contin uación se inicia una oración de petición de permiso a los espíritus de los ancestros y a la Madre Tierra, y se le hacen a los contrayentes una serie de preguntas. Después son ungidos con sal y se procede al ritual de imposición de manos, para concluir con una ofrenda de leche, gofio y miel, que ambos contrayentes deben darse de beber el uno al otro. Finalmente, para realizar este complejo ritual, la IPG ha redactado una normativa con respecto a los matrimonios, en la que además se tiene en cuenta la disolución del mismo. También en esta normativa se contempla la realización de matrimonios entre personas del mismo sexo, sin ningún tipo de distinción, por lo que critican las tradiciones que consideran patriarcales y machistas, de origen judeocristiano.

Otra ceremonia muy característica de la IPG es la de la ordenación  de alguno de sus miembros como sacerdote o sacerdotisa, durante la que se procede, como en otras ocasiones, al ritual de imposición de manos. Este ritual, como hemos visto, es una manera simbólica de hacer que more en uno el espíritu de la diosa, que es transmitido por el guadameñe, quien ha sido escogido para este cargo, según ellos, por la propia divinidad, tal y como exponen en el acta fundacional de la entidad: «el Guadameñe de la Iglesia del Pueblo Guanche, en quien permanece la función que por Inspiración Divina de la Sagrada Diosa-Madre Universal Chaxiraxi que ha de transmitirse a sus seguidores, es cabeza del conjunto de los faykanes, servidor de la Diosa-Madre y de la Iglesia del Pueblo Guanche Universal en la tierra.» Durante la ceremonia de ordenación el aspi- rante, al que ya se ha impuesto nombre guanche en un ritual bautismal previo, debe también hacer una ofrenda, en consonancia con la fórmula que recogemos a continuación: «Ustedes, espíritus de mi espíritu, que moran en La Sol, acepten estos modestos presentes como prueba de que estamos en ustedes, y ustedes en nosotros. Les rogamos que suplan nuestras flaquezas y en este nuevo año, continúen cuidando del agua, del aire, de los árboles, de los ganados, del pasto y de todo aquello con lo que la madre-tierra nos transmite la vida».

En su momento se desarrollará una casta sacerdotal, que ya existía en el pueblo aborigen, y que aún está por desarrollar, y que son los iboibos. Éstos se encargarán de los muertos y los rituales relacionados con ellos. Tienen, de hecho, la idea de conseguir un cementerio que se adecue a los criterios funerarios de los guanches prehispánicos, en el que dar sepultura según un ritual propio a sus muertos.

Festividades: del sincretismo al concepto de «autenticidad»

Según los miembros de la IPG, pese a que en Canarias la mayoría de la población se considera católica, es mucho menor el porcentaje de católicos que realmente practican dicha fe, mientras que la mayoría de ellos visitan a curanderos y santiguadoras, van a los centros de peregrinación de sus ancestros, atribuyen a objetos como cruces, escapularios y estatuillas poderes sobrenaturales, y además, celebran fiestas paganas que están ocultas bajo formas cristianas. Entienden, pues, a la iglesia católica simplemente  como un mero contexto institucional dentro del cual se practica una religión popular, mucho más próxima a la doctrina de la IPG. En este contexto, las creencias previas a la llegada de los europeos a Canarias, fueron, según ellos, asimiladas, y los símbolos y ritos cristianos con significado próximo a la cosmogonía anterior a la conquista fueron aceptados y conservados. Plantean asimismo que la «quema de Judas» o del «Haragán», fiestas celebradas aún hoy en algunas localidades de las islas, son una prueba de esto, y que muestran cómo el sincretismo religioso funciona como una forma religiosa netamente utilitaria. Por otra parte, según su propio planteamiento, el catolicismo popular y sus cultos a los santos, más que a un único dios, encaja bien en las creencias del pueblo guanche, en las que entienden que existía un monoteísmo enmarcado en un politeísmo. Para ellos, el lenguaje religioso de la cristiandad europea sólo afloraba en la superficie de la población, y las pervivencias, sólo había que destaparlas. Por eso, continúan planteando, resurge la IPG, que ha venido perviviendo sincretizada en fiestas y romerías populares, como la Rama de Agaete, el Poleo de Icod, la romería del Socorro en Güimar, la de la Luz o la de la Virgen de los Pastores (Diosas Tara- Tanit). De igual manera esto ocurre, según ellos, en las fiestas de la Diosa-Madre Chaxiraxi, sincretizada como la Virgen de la Candelaria, o las de la Virgen de Abona (Diosa Magek) y las de Tajao. Así, el Wesñesmen,  fiesta «nacional» guanche dedicada a Chaxiraxi, se sincretiza con la de la Virgen de Candelaria, y el año nuevo guanche, con la fiesta de San Juan. También entienden que el culto a los árboles propio de los pobladores prehispánicos continúa oculto detrás de otras fiestas y manifestaciones sincréticas, como en el Pino Santo de Terure (Tara) o Virgen del Pino en Gran Canaria, el Pino Santo de la isla de la Palma (Virgen de las Nieves), de la Victoria y de Vilaflor, además de Cristo del Pino en Arafo.171

Si bien la IPG tiene prevista la adquisición, allí donde sea posible, de algún edificio o local que sirva como sede social a efectos administrativos, como hemos visto, las ceremonias, rituales y festividades son celebradas en lo que entienden como el «más grandioso templo que podemos ofrecer a la Diosa-Madre, el de su propia obra, es decir, la naturaleza». Por el nombre de almogaren o mogaren, conocen, así, al recinto natural y al aire libre, generalmente abrigado en la roca, especialmente dedicado a espacio de oración, y que suele situarse en colinas, atalayas o en las cimas de montañas. Otro importante lugar para la celebración de ceremonias son las cuevas, en las que se cree que los aborígenes canarios realizaban muchas prácticas de carácter religioso, como la visita a los oráculos.172

Hasta tiempo reciente, plantean, habían visto vetada la posibilidad de realizar públicamente sus cultos, ceremonias y rituales, por lo que debían vivir su espiritualidad a través de cultos sincretizados. Esto ocurre en el transcurso de varios siglos. Ellos, por el contrario, según aseguran, reconocen «la libertad religiosa de todos los seres humanos para expresar y celebrar sus creencias, como individuos o en grupos, en cualquier ritual, símbolo o vocabulario que no cause daño y que sea significativo para ellos».

Para la IPG, según el calendario lunar, el año nuevo comienza con el Achu n Magek, coincidiendo con el solsticio de verano, el 21 de junio. Esa noche se celebra una importante ceremonia en la que las maguadas uncen a los asistentes con un ungüento sagrado, se encienden hogueras y se hacen plegarias y ofrendas a La Sol. Pero organizan otras muchas celebraciones, como los Encuentros Culturales Raíces Guanches, las Jornadas de Confraternización, y las ya mencionadas ceremonias de imposición de nombres guanches, bodas y ordenación de sacerdotes.

Integración y visibilización: el juego de identidades

Por lo que hemos podido observar durante nuestro trabajo de campo con el grupo, existen tensiones entre lo que podríamos denominar la IPG del siglo XXI y la tendencia a la reconstrucción «fidedigna», más o menos verosímil, de los rituales guanches, desde el punto de vista de la escenificación etnográfica, que pone de manifiesto un problema que gira en torno a los conceptos de identidad y de etnicidad guanche. De esta manera, la última boda celebrada siguiendo esta tradición, en marzo de 2008, no tenemos claro que se celebrara según el ritual de la IPG o por un ritual guanche, sin más, a modo de reconstrucción etnográfica que busca acercarse a reproducir cómo acontecían las mismas hace más de 500 años. Este hecho se debió, desde nuestra óptica de meros observa- dores, a la presencia de gran cantidad de medios de comunicación, que asistieron a la convocatoria hecha pública en internet. A tenor de la repercusión me- diática que tendría la ceremonia, un numeroso grupo de integrantes de la iglesia decide, por votación, celebrar una ceremonia lo más fiel posible a lo que se supone, debía ser una boda guanche. Para ello, retiran el altar levantado a la Diosa-Madre Chaxiraxi por no adecuarse a los criterios de autenticidad planteados, pues estaba cubierto por un mantel bordado, al igual que aquellos elementos considerados anacrónicos, como los boles en los que se hacen las ofrendas. Con este acto simbólico vaciaron a la ceremonia de contenido para la IPG, y la convirtieron simplemente en una reconstrucción de un ritual más o menos inventada, semejante a las realizadas por asociaciones culturales, cual escenificaciones folkloristas. La postura mantenida por el guadameñe era la de hacer un ritual de la iglesia del siglo XXI, y no quedarse en la superficie de una recreación etnográfica, por lo que se retiró y no participó en ningún momento del ceremonial.

Esta cuestión, pone de relieve un proceso de construcción actual de identidades étnicas muy peculiar, que gravita inevitablemente sobre la propia entidad, en el que entran en juego diversos factores de igual importancia, como la estrecha vinculación de muchos de sus miembros con movimientos políticos nacionalistas en sus más diversos grados. De hecho, entendemos el fenómeno como un proceso de deconstrucción de identidades en el que la indumentaria y las acciones puestas en marcha marcan el trascurso de reconfiguración de los espacios y de identificación con el pasado y presente del grupo. Así, en la búsqueda de diacríticos culturales comunes, incluyen y recrean, mediante una especie de etnografía experimental, los modos y costumbres guanches como si éstos constituyeran su propia esencia, sirviéndose de actividades tan variadas y diversas como el uso del palo y el garrote, el salto del pastor, etc. (deportes denominados «autóctonos canarios», cuya enseñanza subvenciona el gobierno autónomo y los cabildos, y que son exhibidos durante las celebraciones del día de Canarias).

La iglesia, por otra parte, realiza una prolija labor de publicación de textos en plataformas digitales asociadas o vinculadas de alguna manera con la entidad,173  la mayoría de la veces firmados  por el guadameñe Guayre Adarguma Anez' Ram n Yghasen, y sus ceremonias, rituales y encuentros  son publicitados a través de una intrincada red de colectivos, generalmente mediante páginas de internet y cadenas de correos electrónicos.174  De igual manera, acostumbran a vincular ficheros a estos mismos enlaces y a otros en los que cuelgan fotografías y textos alusivos a los eventos que se han desarrollado.175 Esto muestra, además, una extraordinaria diversificación en la mayor o menor vinculación con la IPG de sus miembros y seguidores, que va desde el desempeño de algún cargo (unas 5 o 6 personas), a los que se les ha impuesto un nombre guanche (en torno a la treintena), y un amplio número de simpatizantes que según el guadameñe se encuentran en torno a los 300. A la fecha del Acta Fundacional de la institución, en 2006, la junta de gobierno de la misma contaba con seis fieles que desempeñaban  cargos de gaudameñe, maguada, kanku y amusnaus, y en la entrevista realizada para este estudio nos decían haber comenzado con 21 fieles. De igual manera, aunque matizan que lo esencial de la memoria de la religión guanche se ha mantenido y que ellos no son más que los que lo sacan ahora a la luz, las ceremonias regladas se vienen realizando desde el año 2000-2001. De hecho comienzan su calendario contando desde la primera celebración del Achu n Magek de la Nueva Era Guanche, por lo que en 2007 sería en el 7º año de esta nueva era. Este nuevo calendario redivivo,176 por otra parte, forma parte de la estrategia de mayor calado, consistente en una reelaboración del idioma guanche,177  por lo que todas las fechas utilizadas en sus escritos adoptan esta nueva forma.
Se trata, como vemos, de una propuesta muy estructurada de neopaganismo, cuya fuerza radica en la particularidad canaria ya expuesta anteriormente y en la cercanía en el tiempo de los modelos religiosos previos a la europeización y a la cristianización en las islas.

Notas:

164. Ésta es tan sólo una de las maneras que tiene la comunidad de creyentes de referirse a ella pues, como veremos, la asocian con otras muchas formas, coma Tara, Tanit, Moneyba, Abora, Diosa Celeste, Diosa Luz, Divinidad primigenia, etc.
165. A partir de aquí, utilizaremos la expresión «guanches» para referirnos a las poblaciones prehispánicas canarias por ser la autodenominación  aceptada por la iglesia. Pero entendemos  que la utilización de este término deja fuera a otras islas, como Gran Canaria, pues es el gentilicio con el que se conocía a los pobladores exclusivamente de la isla de Tenerife, lo que plantea un proble- ma para el desarrollo del grupo fuera de esta isla.
166. De igual manera, entendemos que el término «autóctono» posee una carga valorativa, en torno a la que gravitan cuestiones como la etnicidad y problemas de construcción y decons- trucción de identidades, en la que no se va a entrar en este estudio, entendiéndose su uso desde la propia dialéctica utilizada por la Iglesia del Pueblo Guanche.
167. A partir de aquí, IPG.
168. El bucio es una caracola de mar de gran tamaño que es soplada, profiriendo un sonido parecido al de una bocina de barco, y que sirve como llamada y reclamo para el grupo.
169. Toque de tambor, acompañado de chácaras (especie de castañuelas grandes) y a veces de pito (flauta), cuya danza se cree tiene un origen aborigen, y que se adaptó luego al folklore canario.
170. Según su propia cosmovisión, el humo de esta fogata eleva las súplicas de los fieles y contrayentes al cielo.
171. Siempre teniendo en cuenta los parámetros de enculturación aplicados por la propia
172. Sitúan en la Montañeta, en Moya, en la isla de Gran Canaria, por ejemplo, uno de
estos oráculos.
173.  Véase http://www.canariastelecom.com/personales/benchomo/benchomo religionguanche.htm, o http://elguanche.net.
174. Para una imposición de nombres, por ejemplo, véase http://canariastelecom.com/per- sonales/benchomo/imposicionnombres2004.htm, para una ordenación de maguada (sacerdoti- sa) http://www.canariastelecom. com/personales/benchomo/ordenacionmaguada.htm,  para la primera boda por el ritual guanche después de la conquista http://elguanche.net/
bodaacerinarukaden.htm, para la celebración del año nuevo guanche http://www. canariastelecom.com/personales/elguanche/anonuevoguanche2003.htm.
175.  Véase a  este  respecto http://elguanche.net/Ficheros2/primerasjornadas confraternizacion.htm; http://elguanche.net/ficheros2/bautizoguanche16dic07.htm;  http:// www.guanche.org/guanche/080316_ boda_guanche/.
176. En http://www.canariastelecom.com/personales/benchomo/calendarioguanche.htm.




jueves, 19 de febrero de 2015

ORIGEN DE LA DEVOCIÓN A NUESTRA SEÑORA DEL PINO EN GRAN CANARIA:



  El médico teldense  D. Tomás Arias Marín de Cubas, nos ha trasmitido un documento sumamente interesante sobre los comienzos de la veneración de nuestra Diosa Chaxiraxi bajo la advocación cristiana de Virgen del Pino, por considerarlo de interés para una mejor compresión del tema que hemos venido tratando lo reproducimos a continuación: “Puesta en obediencia de los Reyes Católicos la isla de Canaria por el capitán Pedro de Vera en el año de mil cuatrocientos setenta y siete: puso quien adotrinase y enseñase la fe, en varios lugares y sitios, y en uno llamado Teror distante tres leguas del Real de Las Palmas, entre Arucas y Guía que es junto a Galdar, se fabricó iglesia bajo la advocación de San Matías, y cerca de allí está un grandioso pino que tiene de alto desde su raíz al pie, hasta su última rama mide cuarenta y dos varas, que hacen doscientos ocho palmos y de grueso poco más de doce taladradas en la parte de poniente hacia las faldas de unas sierras y montañas, el tronco o primer cañón hasta donde se divide en tres gruesas ramas, mide treinta varas, donde hay ciertas piedras y tierra, y plantados  tres árboles dragos, de una altura de tres varas el más alto y un poco menos otro y el último de dos varas, y todos ellos situados en una copa de la muchas que tiene el árbol. Este pino con ser tan grande da sus frutos unas piñas muy pequeñas; la de mayor tamaño es como un huevo y los menores son del tamaño de almendras grandes, nunca se abren ni dentro tienen piñones, ni en Canaria los dan estos árboles aunque otros pinos los dan como en España pero no se abren; al pie de este árbol, había un zarzal de donde salia unos manantiales de agua que era recogida en un pozuelo, la llevaban los canarios, para dar de beber a sus enfermos, y otros tullidos de diferentes achaque venían a lavarse la parte enferma y verdaderamente sanaban, los españoles preguntaban la causa, y unos la negaban, y otros decían que allí había luces de noche, y venidos a estar en aquella tierra de los dragos, la Madre de Dios, con dos luces encendidas y otras veces que una estrella estaba continuamente en aquel sitio;  no se les daba crédito y llamabánlos de  perros idolatras; y el cura de la Parroquia de S. Matías que era portugués, el licenciado, Tristán, por vía de limosna pedía a los canarios paga por el agua del pozuelo; que la llevaban trayéndole ganado, gofio y lo que aquellos míseros gentiles tenían, para no faltar a su devoción[1][1], faltando el agua del manantial, quitaron las lozas del pie del árbol, reconociéndose que el agua viajaba del corazón del pino y estaba a modo de hueco lleno de finísima y fresca agua, faltó y se secó, dieron luego en llevar ramas, cáscaras y piñas; para de sus polvos dar a los enfermos, acreditóse esto más, con ver a los cristianos en este mismo lugar de los dragos por tres noches continuas repetidas luces, sin saber la causa;  de esto se imprimió y hubo impreso; mucho a cerca de esto, que con el tiempo no se ha podido hallar. Otro libro hubo en esta catedral que lo dio el capitán Pedro de Vera que lo hubo en Galdar, manuscrito en latín faltábanles hojas a el principio y fin. Era de los mallorquines, intitulado el testamento de los hermanos frailes, era de cuartilla en papel grueso, tampoco se sabe el fin que tuvo, daba razón de todas las islas y de otra llamada Tilla que así llamaban la madera con que cubren los techos de la casas los canarios. Continúese la devoción de Nuestra

Señora; en que se dixo que luego que salió de canaria nuestra Señora de Candelaria[2][2], la vieron en este lugar, todos los años por el tiempo de su fiesta, y los canarios no se olvidaban de celebrar su memoria. La catedral mandó que se edificase iglesia y se mudó a ella la parroquia de San Matías y al pie del árbol se hizo un muro cuadrado de pared y almenas con su puerta para que no subiesen al árbol: es fama muy común que la Reina de los Ángeles dijo por repetidas veces a ciertos devotos suyos que allí se hiciese iglesia; la primera fue de piedra sola arrimada a el árbol, con imagen pequeña que llevó un devoto y la que hoy tiene la iglesia es de hechura muy hermosa y de prefecta obra de escultura que cien años poco más después de la conquista con otras imágenes se hicieron traer de España; que fueron Señora Sancta Ana que hoy es Nuestra Señora de la Antigua en la catedral y la imagen de la Concepción de La Laguna que encajonadas desembarcaron en las isletas de Canaria.

Lo que piadosamente se tiene es que aquella  piedras y tierra donde estaban plantados los dragos, debía estar el cuerpo de algún varón santo que en la isla muriese de los que trajeron a esta Señora o antes, desde Barcelona o Marruecos, y en haber tierra se colige ser así y en los efectos de sanar los enfermos con el agua del árbol, hojas y frutos y en que el lugar fue visitado de esta soberana princesa dejando sus santísimas plantas señaladas en una de aquellas pizarras como es público por toda la isla[3][3].

Un señor obispo hizo subir a un mozo portugués porque no hallaba quien osase en tanta eminencia arriesgase la vida[4][4], y dejó puesta una pequeña cruz en lo alto del árbol por mandato del obispo y vio lo que ya otros tenían dicho; los pies señalados de huellas de personas clara y distintamente uno más que otro, arrojó hojas de los dragos que son muy semejantes a las de los lirios casi sin diferencia abriéndolas por su parte de el tronco en dos mitades, se veía en cada parte señalada la imagen de nuestra señora con un niño en los brazos  muy prefecta diose fe de esto que se halló instrumento[5][5] y de algunos milagros que aquí se han obrado con la devoción de las piñas de éste árbol; el cual con la antigüedad y la mucha inclinación que cada día iba teniendo y estando casi hueco de alto a bajo por donde destilaba el agua se vino al suelo en día sereno y quieto día de pascua de resurrección a la noche por la noche año de 1684, a dos de abril, el día antes viéndole muy inclinado dio lugar a que le quitase la campana de la parroquia que pendía de una rama cortada de las más bajas; causó a todos los devotos mucho desconsuelo porque acompañaba su sombra la plaza del lugar y desde el pie del barranco, esta ira, pintada su forma para que haya quedado su memoria; y también el árbol drago por ser particular y no haberlo en el orbe sino en cinco islas de estas de Canaria, y en las de Madera y Puerto Príncipe de Indias  traen cierta goma de drago blanquizca y el árbol es desemejante en mucho a este de las islas; tambien se pondrá otra estampa de las cruces halladas en el laurel de la isla de La Palma; que son en esta forma. 

Otro milagro se continúa hasta el día de este año de 1687. En Canaria en la iglesia de Nuestra Señora del Pino, un pedazo del drago que está parte del extremo de sus hojas, se puso en la cornisa de un remate de un  pilar donde está cada día brotando nuevas hojas que todos las vemos y es público el milagro continuado; hubo tres dragos, el uno hace mucho tiempo que se secó, el otro, se partió por medio como consecuencia de un huracán habrá cosa de un año poco más o menos, antes que se cayese el pino, el tercero, pudo haber vivido muchos años si no se hubiera caído el pino por la flaqueza que tuvo en el pie, como consecuencia del agua que destilaba desde arriba por el interior de su tronco hueco. Las piedras que estaban arriba (en el santuario de la copa del pino) desaparecieron recogidas por los vecinos, el que escondió la que tenía señaladas las plantas de la Virgen padece hoy muchos trabajos y aflicciones, este vecino la dio a ciertos navegantes de Indias que halla han padecido graves calamidades.[6][6]>>(Tomas Arias Marín de Cubas, op.cit.)

Continua D. Tomás describiéndonos las fuentes sagradas de aguas medicinales utilizadas por los canarios, no olvidémos que D. Tomás era médico, y por tanto interesado en los efectos curativos de éstas fuentes, razón por la que se tomó tanto interés por las mismas:

<<Cerca de este sitio está una fuente de agua agria que vienen a llevarla para diversos enfermos que dicen se hallan bien con ella aunque a las mujeres no les es de tanto provecho, mezclada con vino hace purgar a los hidrópicos las superfluidades, es provechosa a los que padecen temblor, convulsiones de nervios, epilepsia o mal de ojo corazón, gota artrítica y dolores fríos, y en sufocación de útero mezclada con miel, y para hipocondríacos ir a aquel sitio a usar de ella aprovecha mucho, y vienen de otras islas a esta a beberla, fuera bueno si la usaran para baños por ser desecante alvuminosa más que sulfúreas para estómagos que padecen vómitos, ansias que son especie de convulsión, y los que escupen sangre y que frecuentemente la tienen de espaldas, y las que padecen los meses largos,[7][7] y a las que sin causa manifiesta, frecuentemente mal paren, y a los que demasiadamente tienen sudores, y tumores de piernas y varices si a tiempo oportuno se bañaran en ellas.

Otras más fuentes de esta agua luminosa, más o menos fuerte se hallan; en el barranco que llaman de Guadalupe, están junto a unas higueras de canarios dos fuentes admirables una cerca de otra (deben ser las que dice Pomponio Mela) arrojan dos buenos arrojos cada una del grueso de un brazo y más de agua muy clara y trasparente, una tiene el sabor tan agrio que imita el zumo de las Limas o al agrio de las sidras. La otra su vecina es dulcísima sobre manera de excelente agua y juzgándose como la primera se abtuvieron de probarla, el lugar ofrece además la posibilidad de refrescarse, especialmente durante el mes de agosto con buenos higos de aquellas higueras que son muy antiguas.

El agua que mana de esta fuente que es agria, las que he visto que serán cuatro o cinco en esta isla, mana de diverso modo que las demás dulces porque es hirviendo, a modo de una olla o caldero, con mucho fuego lleno de agua, y alguna produce alrededor un salitre muy blanco o leve y esponjoso, que resulta al  gusto muy acre. Críanse de esta agua en el barranco de Cazares y en el Ganeguin muchos juncos marinos que dice Plinio en estas islas es papiro; tiene en sí otros manantiales que no han tenido ocasión de descubrirlos por ser la isla abundante de buenas aguas como hemos dicho en otra parte.  (Tomas Arias Marín de Cubas, [1684] 1993)

Durante más de un siglo, los canarios continuaron practicado sus ritos en el Santuario del Pino sin que los curas católicos se injiriesen en exceso en los mismos excepto para esquilmar a los canarios a cambio de hacer la vista gorda ante las continuadas prácticas religiosas ancestrales, hasta que un obispo de carácter poco tolerante-posiblemente Cristóbal de la Cámara y Murga- decidiese cristianizar el santuario del Pino Santo de Aterure, mandando a implantar una cruz cristiana en el mismo[8][8].

Como es habitual en la iglesia católica, al sincretizar los lugares de culto y cristianizar las imágenes “paganas”   rodean este hecho con infantiles leyendas que la piedad de los fieles les induce a aceptar ciegamente, aún en aquellos con cierta preparación intelectual. La conversión de la Diosa Tanit o Chaxiraxi no se libró de este proceso culturizador y desposeedor de la propia identidad del verdadero culto de que era objeto.

Una de las leyendas menos fundadas pero sostenida por determinados sectores poco informados, atribuye la “aparición” de la Virgen del Pino nada menos que al Obispo Juan de Frías, sevillano, quien a su condición de Obispo cristiano unía la de sanguinario mercenario, este “santo varón” durante la conquista de Canaria, cortó más cabezas de canarios que el propio Juan Rejón, no en vano el historiador Rumeu de Armas, dice de él que fue “el primer conquistador de Canaria”. Es difícil de creer que la Diosa cristiana o no se apareciese a un individuo de tal calaña, el cual dirigió personalmente a las tropas mercenarias en varios ataques contra los canarios y además gustaba de portar personalmente el denominado pendón de la conquista durante los combates, aunque es posible que éste hubiera visitado el lugar.


Otra leyenda con más visos de aproximarse a la realidad histórica, nos la transmite el prebendado del siglo XVIII, Fernando Hernández Zumbado en los siguientes términos: <<Nuestros padres nos han dicho que, dirigidos por un resplandor maravilloso, la encontraron (a la Virgen) en la eminencia de un pino, rodeada de tres hermosos dragos, de cuyas ramas se formaba una especie de nicho; que una lápida tersa le servía de peana y que del tronco de aquel árbol nacía una fuente perenne de aguas medicinales (finales del siglo XV).>>

La primera reseña escrita en castellano en torno a Nuestra Señora de Teror (del Pino) no aparece hasta 1634.

El que este santuario natural escapara durante tanto tiempo al férreo control de la iglesia católica, se explica por el hecho de que al ser la zona bastante fría y desapacible, era poco atractiva para los europeos, siendo los habitantes de los alrededores básicamente canarios los cuales debido precisamente a este aislamiento pudieron continuar practicando sus antiguos ritos, como hemos dicho, sin más molestias que la de los párrocos de San Matías, hasta que el mencionado Obispo Cristóbal de la Cámara y Murga, tomó cartas en el tema del santuario debido a la importante afluencia de fieles que asistían al mismo, los cuales debían ser debidamente canalizados hacía unas prácticas más profundas del cristianismo, creándose la leyenda de la “aparición” de la Virgen a este Obispo.

Esta leyenda está ampliamente recogida en diversos autores, entre ellos: Francisco López de Ulloa (1646), Juan Núñez de la Peña (1676), Fray José de Sosa (1678), y el tantas veces citado Tomás Arias Marín de Cubas (1687) Fray Diego Henríquez (1714).

En abril de 1684 se hace una investigación sobre el suceso de la “aparición” por el cura de Teror Juan Rodríguez Quintana, en la cual como era de esperar se aceptó la tradición cristiana de los colonizadores.

Como la iglesia católica gusta de mantener sus tradiciones como base de su sustento, en 1693, se investiga otra vez los supuestos hechos a instancia de Bartolomé Sánchez Ortega y, ante el escribano Lucas de Bethencourt Cabrera, varios testigos declaran que la imagen fue traída de España por el capitán Juan Pérez de Villanueva y su mujer María Sánchez de Ortega. Aún posteriormente, se volverá sobre el tema sin añadir nada nuevo.

Tras la caída del pino, la piedra, con grabados podomorfos que había servido de peana a la imagen de la Virgen, es buscada afanosamente, no aparece por parte alguna.

Se le atribuye al vecino Fernando Pérez Quevedo, que aprovechando la confusión que se produjo con la caída del pino, consiguió hacerse con ella y llevarla a Las Palmas de Gran Canaria; y que más tarde fue embarcada en el navío de Baltasar Padilla, el cual se hundió en la travesía hacia España.

A la “Santa Inquisición” le preocupaba el hecho de que el culto rendido a la imagen del pino no era todo lo ortodoxo que la iglesia católica acostumbraba. Hay constancia documental de que en 1788, el Tribunal de la Inquisición en Canarias dirigió a la Suprema de Sevilla una extensa exposición en la que detallaba cual era el complicado ceremonial seguido cada vez que la Virgen salía de su santuario y bajaba a la ciudad para implorar remedio contra el hambre, epidemia o la falta de lluvias, Así se manifestaban: “El pueblo ignorante que ve todo este aparato, cree que el remedio a todas las necesidades es la Virgen del Pino, que puede más que Dios, y que no trayéndola, no hay remedio para su miseria; y si el Cabildo tarda en determinar la venida, después que se pide, claman contra los canónigos”. Como se puede deducir, a pesar de la aparente cristianización del pueblo canario, éste deposita su confianza celestial en la Diosa y no en el Dios cristiano. Ya siglos antes, el Obispo Cámara y Murga, en las Sinodales de 1629, en la constitución 31 prohíbe que, se hagan votos de dejar sin mamar a los niños, o sin comer o beber a los animales, en fiestas de algunos santos, hasta después de las procesiones. Como se puede deducir, hasta esas fechas los canarios continuaban practicado su ancestral manera de rogar a las divinidades, en este caso, está latente el rito de la petición de lluvias.

Esta resistencia popular a abandonar el culto a la Diosa-Madre, se mantiene en la sensibilidad espiritual del pueblo canario actual, ello lo podemos constatar en las múltiples romerías que dedicadas a nuestras vírgenes tienen lugar en los diferentes pueblos de las islas durante todo el año, además de las frecuentes manifestaciones públicas mediante los medios de comunicación con que frecuentemente los ciudadanos exponen su malestar o desacuerdo con las directrices que la iglesia colonial católica trata de continuar dirigiendo la vida espiritual de los canarios.












OTRAS IMÁGENES SINCRETIZADAS DE NUESTRA SEÑORA CHAXIRAXI EN LAS ISLAS CANARIAS


TARA: En la isla de Tamarant (Gran Canaria) existe una localidad que lleva la nomenclatura  Tara. En este lugar se encontró un figura antropomorfa de barro cocido de exuberantes caderas que los especialistas han catalogado como deidad representativa de la Diosa de la fecundidad, y le ha asignado el nombre de la localidad donde fue encontrada por lo que es popularmente conocida como el “Ídolo de Tara”. Pero veamos, Tara es una Diosa conocida y venerada universalmente, pero especialmente en Irlanda, la India, y es Diosa protectora del Tibet, es la versión asiática de la Diosa Astarté-Tanit. Tara es un nombre sánscrito cuya raíz Tri significa el causativo “hacer atravesar”, “hacer alcanzar la otra orilla”, tanto en sentido propio como figurado, de ahí el sentido general de “salvar, socorrer, liberar”. Tara es por lo tanto “aquella que hace atravesar (el Océno de la existencia)” o también “aquella que hace alcanzar (la otra orilla en la que cesan los estados condicionados de la existencia)”

Tara es principio femenino de liberación, perfección de la sabiduría, y  es madre de los Budas, protectora del Tibet, Tara la bodhisatva habría nacido bajo los rasgos de la princesa “Luna de sabiduría”, que decidió hacerse monja. Los monjes le aconsejaron orar para obtener un renacimiento más propicio en un cuerpo masculino. Ella les respondió que en la realidad última, no existen ya ni hombre ni mujer así como no existen el “yo” y el “mío”, e hizo voto de continuar manifestándose en un cuerpo de mujer para ayudar a todos lo seres, hasta que el Océano de la existencia samsárica se seque.

Arquetipo del principio femenino, Tara ha podido ser aceptada en tanto que buda femenino gracias a la aparición de trantrismo. Su culto se ha desarrollado en el Tibet en el siglo XI, bajo la influencia de Atisha, fundador del orden Kadam, precursor de los Gelugpas. Pero ya en el siglo VIII, Guru Padmasambhava afirmaba que “es necesario un cuerpo humano para alcanzar la iluminación. Hombre y mujer, no hay diferencia. Pero para quien está decidido a desarrollar el espíritu del despertar, un cuerpo de mujer es más favorable.”


Tiene cuatro formas pero las dos formas más conocidas de Tara son la verde y la blanca, así como 21 manifestaciones que son objeto de una bella plegaria. La Tara verde protege de los miedos, de los peligros y de los enemigos, que ella doma pacíficamente. La Tara blanca es invocada a menudo para obtener curación y longevidad.

Tara protege a sus fieles de ocho peligros específicos que son:

1.-El miedo del León de la arrogancia (o sobre estima de sí mismo)
El Rey de los animales está bajo la marca del orgullo, y los pequeños animales tienen miedo de él. De la misma manera nosotros debemos tener miedo del orgullo que nos hace despreciar a los otros y arriesga de hacernos renacer entre los dioses (Según creencia indú). Ciertamente los dioses (deva) gozan de una gran felicidad, pero esta felicidad no es la Liberación y el ciclo de la trasmigración no se ha terminado para ellos.

2.- El miedo de la serpiente de los celos
Lo mismo que las serpientes tienen su nido en los agujeros y no salen de ellos más que para picar, de la misma manera, los celos, que tienen su nido en la ignorancia, no soportan los bienes y las cualidades de los demás. Los celos hacen renacer en el lugar de los titanes o de los semi dioses: estos se envidian entre si y se baten sin cesar.

3.- El miedo del elefante de la ignorancia
Por lo mismo que hay que controlar al elefante para que se vuelva útil, así debemos ser vigilantes hacía nuestro mental que por ignorancia nos hace acumular numerosas negatividades y puede hacernos renacer entre los animales.

4.- El miedo del Océano del deseo-apego
Erramos en la existencia como náufragos en el Océano: estamos en las tormentas y sufrimos el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte. Y sin embargo estamos firmemente atados a esta vida y a sus condiciones desastrosas. Este deseo-apego es característico de la condición humana: si no es superado, es el de renacer en este estado humano.

5.- El miedo de las cadenas de la avaricia
Estamos nosotros encerrados en el samsara como ladrones en prisión, y en lugar de buscar la Liberación, nuestras almas se apegan a todos los bienes de este mundo que son otros tantos obstáculos sobre el camino de la Budeidad. La avaricia hace renacer en los pretas o espíritus ávidos.

6.- El fuego del miedo del odio
El fuego del bosque destruye todo si el viento lo favorece; de la misma manera el odio tiene el poder de destruir en nosotros todos los potenciales positivos que nos han sido consagrados al bien de todos los seres. El odio hace renacer en el lugar de los demonios en los infiernos más profundos.

7.- El miedo del fantasma de la duda
Las dudas y los puntos de vista cambiantes nos vuelven irresolutos en el sendero de la Liberación: semejantes a fantasmas, estos puntos de vista nos provocan miedo y perturban a la vez nuestros cuerpos y nuestras almas.


8.- El miedo del ladrón de los puntos de vista falsos
Como los ladrones en la orilla de los caminos, los puntos de vista falsos, tales como el hecho de no creer en la ley de la casualidad o de creer en la existencia intrísica de los agregados, nos esperan para quitarnos los puntos de vista justos y perdernos en el camino del despertar. (Eduardo González Pérez)