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sábado, 27 de septiembre de 2014

Santuarios y espacios sacralizados entre los antiguos canarios





Resumen: Desde una arqueología de las prácticas sociales, se estudian algunas categorías de yacimientos originados por actividades mágico-religiosas de los antiguos pobladores de Canarias, muchos de ellos ubicados en las cimas de montañas. Esos sitios tuvieron la consideración de suelo sagrado, según las fuentes etnohistóricas, y jugaron un papel destacado en el plano ideológico como lugares de cohesión y reproducción social. Al mismo tiempo, en determinadas zonas hay extraordinarias concentraciones de elementos simbólicos, como grabados rupestres y lugares de culto, que se explican porque fueron territorios con un papel vital dentro de su modelo productivo.

Palabras clave: arqueología, etnohistoria, prácticas sociales, religión, santuarios, ofrendas, grabados rupestres.

Abstract:  In  the context of the Archaeology of Social Practice, we analyse some archaeological sites of the ancient inhabitants from the Canary Islands related with magic- religious activities. Many of them were located on the top of montains. On ethnohistorical grounds, these sites were considered sacralized places, having an important  ideological signicance in the social cohesion and reproduction of these societies. On the other hand, in certain areas there is an extraordinary concentration of symbolic elements, such as rock engraving stations and sites of ritual signicance. All these data suggest that these territories played an outstanding role in the social productive model of these people.

Key Words: archaeology, ethnohistory, social practice, religion, sanctuaries, oerings, rock engravings.

El estudio de las creencias y prácticas mágico-religiosas de los antiguos pobladores de las Islas Canarias durante mucho tiempo estuvo casi exclusivamente centrado en el análisis e interpretación de las fuentes narrativas de la conquista del Archipiélago, a lo cual se han dedicado ampliamente autores como A. Tejera (1988, 1996, 2004). Desde hace unos años varios investigadores analizamos distintas facetas del problema desde una metodología esencialmente arqueológica, aunque sin desdeñar el indudable valor de los textos etnohistóricos. No cabe duda de que estas fuentes representan un auténtico caudal de información, pero en ellas podemos encontrar sólo una pequeña parte de la información, porque adolecen de varios inconvenientes  esenciales: 1) Se refieren únicamente al periodo de contacto con los europeos entre los siglos xvi  y , es decir a la fase epigonal de las culturas indígenas y, por tanto, nada dicen de lo qué pasó durante los 1500 o 2000 años precedentes. 2) Sólo reflejan una parte de los componentes ideológicos de algunas de las siete formaciones  sociales que existían en las islas habitadas en aquel momento. 3) Existe la subjetividad inherente a la posición teórica de los relatores y a los intereses que movían su labor, ya que la percepción de la ideología del otro tiende a estar más mediatizada por las convicciones y prejuicios morales del observador-interpretador que otros elementos de la cultura ajena. 4) El conquistado-observado tiende a ocultar lo que pueda ser objeto de juicio negativo, sobre todo cuando de ello depende su seguridad. Estos dos últimos aspectos han sido analizados espléndidamente por S. Baucells (2004)1. En esos textos tropezamos a menudo con datos parciales o de difícil interpretación e incluso contradictorios, porque sus autores solían analizar el problema de la religión aborigen bajo la onerosa responsabilidad moral de justificar o no la con- quista y la esclavización.  Así encontramos visiones afines a las tesis lascasianas o, al menos, defensores de la cercanía ideológica entre la religión aborigen y el cristianismo, frente a quienes se esforzaban en resaltar que eran paganos, practicaban la idolatría y tenían costumbres bárbaras.

La propia existencia de este gran fondo de información escrita ha generado una prevalencia de determinadas estrategias de investigación, basadas casi exclusivamente en su interpretación, aplazando la investigación arqueológica del tema, sin duda mucho más ardua y no siempre tan rentable. Debe exceptuarse de esta tendencia el análisis de las manifestaciones rupestres, que sí tiene una tradición en el Archipiélago, aunque el habitual retraimiento de los arqueólogos canarios motive que ese trabajo trascienda poco fuera de las islas. A su vez, los estudios arqueoastronómicos pueden considerarse pioneros dentro del Estado (entre otros, J. Cuenca, 1991; J. A. Belmonte, 1994; C. Esteban et al., 1994; J. Barrios, 2004). Todo lo contrario sucede con las restantes evidencias arqueológicas. Desde hace años J. Cuenca (1996, 1997) estudia los yacimientos de Gran Canaria que pudieran derivarse de una actividad simbólica y ritual aunque su trabajo permanece inédito en su mayor parte. Nosotros desarrollamos una línea de investigación análoga y, con un equipo, hasta ahora nos hemos centrado sobre todo en La Gomera (J. F. Navarro, 1992, 2003 y 2006; J. F. Navarro et al., 2001a,
2001b, 2001c, 2002a y 2002b).

En resumen, lo que sabemos de las religiones antiguas de Canarias a través de las fuentes narrativas puede sintetizarse en lo siguiente: En el momento de la conquista, los indígenas de todas las islas creían en un dios supremo, sustentador del cielo y la tierra, creador de todo lo que nacía y crecía, que estaba en el cielo y al que muchos pruebas permiten asociar con el sol: «adorábamos al sol naciente», declararon unos canarios esclavos del sultán de Marruecos hacia 1350. Además, en varias islas hay indicios de una segunda divinidad astral asociada a la luna: la bula Ad hoc semper de Urbano V (1369) dice que los canarios adoraban al sol y la luna; y algo similar sucede con algunas estrellas.

En segundo lugar, creían en espíritus negativos que provocaban su temor y a los que les atribuían el origen de enfermedades y otros males. Son los «Tibicenas» de Gran Canaria, los «Hirguanes» de La Gomera, el «Iruene» de La Palma o el «Guayota» de Tenerife. Se manifestaban  con formas fantásticas y aterradoras: grandes perros lanudos en La Palma, enormes machos cabríos erguidos sobre sus patas posteriores en La Gomera, animales inverosímiles y quizás también tortugas marinas en Gran Canaria.

Por último, existía el culto a los espíritus de los antepasados o, mejor dicho, diversas formas de relacionarse los vivos con los muertos. En Tenerife los menceyes o jefes de tribu juraban sobre un hueso del primero de su linaje, y algunas personas se inmolaban voluntariamente  para llevar mensajes de los vivos a los muertos. En Fuerteventura y Lanzarote invocaban a los espíritus de sus antepasados, que «andaban por los mares y venían… en forma de nuvecitas a las orillas del mar, los días maiores del año, quando hacían grandes fiestas… a la madrugada  el día de el maior apartamento  del sol en el signo de Cáncer i que a nosotros corresponde el día de San Juan Bautista» (F.Morales, 1978: 439). Además, en nuestra opinión, los antepasados y, sobre todo, las antepasadas jugaron un papel destacado en los cultos familiares, pues así interpretamos la presencia de figurillas femeninas en ámbitos domésticos de Gran Canaria.

«CASAS DE ORACIÓN»

Las fuentes mencionan lugares de culto en diversas islas y en otras ocasiones sólo dicen que adoraban a su dios en lo alto de las montañas. La montaña era el espacio intermedio entre la tierra habitada por los hombres y el cielo habitado por sus divinidades y, por lo tanto, el mejor para comunicarse con ellas, por lo que A. Tejera (1988) las relaciona con el concepto de Axis mundi. Los lugares de culto mencionados son los «efequenes» o casas de oración de Fuerteventura y Lanzarote, recintos construidos donde ofrendaban leche y manteca; los amontonamientos de piedras de La Palma; las «cuevas-iglesias» de los guanches de Tenerife; etc. Pero es en Gran Canaria donde mayor información existe, tanto arqueológica como escrita. En una expedición a Canarias en 1341, N. da Recco vio en Gran Canaria una capilla con una estatua en piedra de un hombre desnudo, con un delantal de palma y una bola en la mano. Mucho más tarde, Andrés Bernaldez (F. Morales, 1978) menciona una casa de oración llamada «Atorina» presidida por un conjunto escultórico de madera integrado por una mujer desnuda, a sus pies una cabra y un cabrón copulando, y ante ella derramaban leche y manteca en ofrenda. Leonardo Torriani y Fray Juan de Abreu Galindo describieron las casas de oración basándose en un manuscrito antiguo. En ellas «se encomendaban al Dios que estaba en lo alto, que decían Almogaren, que es «casa santa»; las cuales rociaban  todos los días con leche, y para ello tenían muchas cabras diputadas, y no les quitaban los garañones  en todo el año, porque no les faltase la leche» (J.Abreu, 1977: 156). A partir de entonces, el término «Almogaren» ha tenido gran predicamento en la literatura arqueológica, aplicándose con cierta liberalidad a diversos tipos de estructuras excavadas en la roca, generalmente con cazoletas y canalillos que se presupone estaban relacionados con el vertido de líquidos, aunque es más que probable que no todos estos yacimientos tengan que ver con lo que describió Abreu. Sin embargo, sí se asemejan bastante a la idea expresada por nuestro historiador algunas cuevas artificiales de traza muy distinta a las habituales cuevas-vivienda, que suelen incorporar pinturas y grabados rupestres en sus paredes y, a menudo, una hornacina o un poyo en la pared del fondo. Un ejemplo claro de ello son la Cueva Pintada de la Montaña de Tunte (Foto 1) y el «almogaren» del Bentaiga, ambos de estructura análoga, también las cuevas con múltiples trián- gulos púbicos grabados en sus paredes (Foto 2), a menudo ubicadas en lo alto de riscos, como Los Candiles, Cueva Caballero, Cagarrutal, Los Pilares, Risco Caído, etc.

Hubo dos grandes santuarios en lo alto de impresionantes riscos de esta isla, «Tirma» y «Umiaga» o «Amagro». Existen dudas sobre si Umiaga estaba en el entorno de los Riscos Blancos de Tirajana o en lo alto de la Fortaleza, un reducto natural de altos riscos con su acceso protegido por una muralla, donde un contingente indígena se atrincheró y fue asediado en los últimos episodios de la conquista, y al que en las crónicas se denominaba «Ansite». Tirma es una espaciosa zona amesetada al oeste de la isla, con diversos yacimientos aún sin estudiar, pero cuyas tipologías a priori no parecen responder a ámbitos domésticos. La misma consideración  sacra tenían los recintos donde vivían las «harimagua- das» (adolescentes vírgenes dedicadas al culto), a los cuales se llamaban «Tamogante en Acoran» («casa de dios»). Todos esos espacios sacralizados, tanto «Tirma» y «Umiaga», como los «Almogarenes» y las propias «Tamogante en Acorán» tenían para los canarios un estatus que los europeos juzgaron análogo al de sus templos cristianos,  «guardándolos y reverenciándolos como a Iglesias». Y si alguien que había infringido una ley se acogía a ese sitio, no se podía emplear contra él la fuerza ni lo podían sacar contra su voluntad, pues era suelo sagrado fuera de la jurisdicción de los hombres y sus leyes.

Pero, al margen de esos dos grandes santuarios, las cumbres de Gran Canaria contienen numerosos yacimientos con estructuras construidas y/o excavadas, algunas conocidas de viejo pero la mayoría descubiertas recientemente por investigadores como J. Cuenca, que las ha asociado con prácticas rituales o les ha atribuido una función astronómica (J.Cuenca, 1991, 1996 y 1997), aunque en realidad la mayoría permanecen inéditas o incluso sin estudiar, salvo casos muy concretos. En unos casos se trata de recintos circulares u ovales delimitados por muros bajos, algunos con torretas internas, y a veces presentando orientaciones astronómicas o alineadas con el Teide, que emerge en la lejanía. Son muy comunes en las crestas del fragoso relieve del SO de la isla los  grupos de torretas de piedras de hasta 2 m. de altura, normalmente alineadas, que en algunos pocos casos están junto a poblados, pero la mayoría forman conjuntos independientes o asociados a recintos no habitacionales; son análogas a otras que aparecen asociadas a túmulos preislámicos norteafricanos. En lugares habitualmente elevados de toda la geografía insular, existen plataformas artificiales rebajadas en la roca, al aire libre, con cazoletas y canales excavados (Foto 5), que han venido siendo denominadas «almogarenes», por prejuzgar que en ellas se ofrendaba leche u otras sustancias, tal y como describen las crónicas de la conquista que se hacía en las casas de oración-almogarenes, pero esa función no ha sido demostrada aún empíricamente, sencillamente porque aún están por estudiar. Las cuevas artificiales como las descritas más arriba constituyen un espectacular exponente, donde se combinan el grafismo y el simbolismo con la arquitectura troglodita e incluso los puntos de luz, para crear espacios sugerentes con diversas soluciones: salas cuadrangulares  de techo plano, con hornacinas o un poyo en la pared del fondo; o de planta circular con techo abovedado muy alto; los grabados y pinturas ocupan la pared del fondo, también parte de las laterales e incluso la totalidad de ellas. Recientemente  se han localizado en la cima de la Montaña de Hogarzales grupos de pireos como los de La Gomera y El Hierro, pero permanecen sin excavar de momento (E. Martín et al., 2001).

De hecho, en casi todas las islas hay diversos tipos de evidencias en las cimas de montañas, que no tienen nada que ver con asentamientos humanos, y han sido relacionadas hipotéticamente con las creencias y prácticas mágico-religiosas. Pero no basta con meter en ese saco tan elástico a todo aquello para lo que no tenemos otra explicación, sino que esas hipótesis o meras especulaciones hay que confrontarlas y explicarlas.

Entre 1994 y 1995 abordamos el proyecto de investigación  Garajonay: arqueología de las montañas, que pretendía contrastar las hipótesis generadas respecto a las estructuras que la literatura arqueológica canaria viene denominando «pireos» o «aras de sacrificio», hasta entonces identificadas en tres cimas de montañas de la isla de La Gomera y en varias lomas de El Hierro. Durante las campañas de prospección se localizaron 56 conjuntos, algunos de los cuales superan las veinte estructuras, así como un número menor de estaciones de grabados rupestres y de cazoletasanalillos. En 1999-2000, dentro del proyecto Aras de sacrificio de las Islas Canarias: función y origen, se excavó el conjunto de pireos del Lomo del Piquillo. Entre 2000 y 2005 se han realizado nuevas prospecciones y excavaciones en el Parque Nacional de Garajonay, en el marco de otros dos proyectos, de manera que hoy conocemos cerca de 70 conjuntos de aras.

En lo alto de montañas, roques y lomos de manifiesta altura en una isla ya de por sí muy abrupta, encontramos un gran número de pireos, construcciones de las que distinguimos tres tipos: simples, complejas y «tipo Garajonay. La mayoría se encuadra en el primer grupo: No suelen exceder los 2 m. de diámetro y están formadas por un murete circular u oval de piedras, delimitando un espacio que constituye la cavidad de combustión; a veces en el exterior hay una o más piedras alargadas y de notable tamaño hincadas verticalmente. Estos pireos simples se habían identificado desde el siglo XVI en la isla de El Hierro, pero en La Gomera son mucho más abundantes que en el resto del

Archipiélago. El segundo tipo es menos habitual y de momento exclusivo de La Gomera: Son más sólidas y de mayor tamaño, con planta oval o cuadrangular, con varias cavidades de combustión en su interior. El Tipo Garajonay  es una evolución del anterior y de momento sólo se conocen en el yacimiento que les da nombre; es una plataforma de piedras suficientemente estable como para deambular sobre ella, con su perímetro delimitado por grandes bloques y que alberga encima de ella varios pireos simples ubicados a sotavento.

Las evidencias fáunicas son las más abundantes, con gran diferencia, seguidos por fragmentos de carbón, concentradas en las cavidades de combustión, aunque su carácter dinámico suele generar manchones de cenizas y huesos al exterior. En su casi totalidad son restos de cabras y ovejas y, sólo ocasionalmente, de cerdo y peces; en los ovicápridos están representados todos los rangos de edad, pero dominan las hembras adultas, seguidas de ejemplares jóvenes y neonatos; son mayoritariamente huesos de las patas y de la cabeza, que fueron quemadas sobre un soporte y sus residuos vertidos a la cavidad de combustión, sufriendo torsiones y fracturas de origen térmico debido a las altas tem- peraturas alcanzadas y los sucesivos recalentamientos, aunque la exposición ambiental contribuyó también al alto índice de fracturación. Recientes excavaciones en el Alto de Garajonay, la cúspide de la isla, han demostrado que no sólo se quemaban animales, sino también alimentos vegetales, como granos de cebada, frutos de la palma canaria, gramíneas silvestres, etc.

Entre las manufacturas, la industria lítica ocupa el primer lugar, generalmente distribuida por la propia construcción y sus alrededores. La mayor parte de las piezas están elaboradas sobre rocas volcánicas de grano grueso, como los basaltos o la tefrita, un menor porcentaje sobre disyunciones columnares y un número testimonial sobre vidrio volcánico. Se distinguen entre ellos piezas de gran formato sobre bloques o lascas, vinculadas al trabajo de la madera u obtención de leña y la preparación del terreno, y otras sobre lascas menores o sobre disyunciones columnares, que debieron usarse en la matanza y despiezado de los animales. Asimismo, existen pruebas evidentes de talla local, lo que demuestra que algunas piezas fueron fabricadas in situ. Son comunes los fragmentos termoalterados de unos peculiares objetos elaborados en toba y otras rocas con propiedades termoconductoras. Se trata de unas pequeñas pilas con el seno poco profundo y unas placas discoidales con círculos con- céntricos rebajados en su cara superior; en otros casos esas piezas fueron sustituidas por grandes lajas. Sólo eventualmente aparecen fragmentos de cerámica, algún trozo de molino, etc.
El fuego jugaría un papel destacado en el rito, no sólo como manera de transformar y hacer llegar la ofrenda, sino que el propio humo debió servir de elemento vaticinador, como se explicita en algunos textos etnohistóricos. No deja de sorprender que en los yacimientos excavados hasta ahora se usara como combustible mayoritario el pino, siendo así que estos árboles eran muy escasos en la isla y, además, bastante alejados de esos sitios. Valoramos si el esfuerzo de desplazarse largas distancias para recolectar esta leña, a pesar de que abundaran otras especies arbóreas y arbustivas en el mismo yacimiento y su entorno, se debe sólo a sus singulares propiedades como combustible o si, además, esta leña rara tendría un valor simbólico añadido. Unos pocos textos que aluden a los adivinos, personajes con singular protagonismo en el terreno ideológico y político, nos ilustran sobre el destino del sacrificio: «vajó de la montaña un hombre a quien estimábamos más que a otro... porque era el que componía  todas las querellas... hijo de un adivino, su nombre Aguamuge, quien le dio regla para saber lo que avía de suceder... de parte de aquel Señor de Sobre Todo a quien ellos daban aquel diezmo que quemaban» (P. A. del Castillo, 1948-1950: 206-207). «Juan Negrín,... natural de la Gomera,  que antes se nombraba Guagune hijo de Miguan y nieto de Aguamuge,  de los primeros y más principales naturales de aquella isla, quien le dio regla para saber lo que avía de suceder.... de parte de aquel Señor Sobretodo a que ellos ofrecían el diesmo, que quemaban  los frutos que les dava.»  (L. de La Rosa, 1960: 200).

Los conjuntos de pireos, a los cuales no dudamos en referirnos como santuarios, tienen unas cualidades que por orden de prioridad son: 1) altitud dominante respecto al entorno; 2) ubicación junto al abismo; 3) dominio visual sobre el territorio; 4) intervisibilidad con otros conjuntos análogos. Estas cualidades son más acusadas en aquellos sitios con mayor complejidad arqueológica. Las relaciones territoriales, incluyendo las formas de asociación con los asentamientos, nos inducen a interpretar este tipo de yacimientos como pertenecientes a un mismo sistema ideológico, en el cual existió una. Hemos distinguido tres grandes grupos, de más a menos complejidad, basándonos en la cantidad y morfología de las estructuras que los integran y en las cualidades subjetivas de los mismos: A) Garajonay, santuario a escala insular situado en el mismo centro geográfico de la isla y en la montaña más alta (1487 m.s.n.m.), refugio de los gomeros en momentos de peligro sin que tenga condiciones defensivas, por lo que probablemente era suelo sagrado como los de Gran Canaria. B) Tres grandes santuarios (de 20 a 36 estructuras identificadas) situados en el SO de la isla, a cotas algo más bajas (entre 808 y 1243 m.s.n.m.), sobre montañas y crestas muy destacadas en el paisaje y que tienen especiales condiciones de visualidad y visibilidad, presidiendo en su entorno inmediato espacios de claro contenido simbólico (grandes necrópolis, manifestaciones rupestres, etc.). C) Conjuntos de tamaño medio y pequeño (entre 12 y 2 estructuras), sobre lomos, crestas y roques menos destacados, la mayoría por debajo de los 600 m.s.n.m. y cercanos a poblados, con una relación de intervisibilidad respecto a los grandes santuarios, que probablemente fuesen santuarios familiares creados con posterioridad, a medida que se iban desgajando nuevos grupos de parentesco del tronco común.

En la isla de El Hierro son conocidas las aras de sacrificio desde el siglo XVI  y algunas de ellas han sido objeto de excavaciones arqueológicas y otros estudios (M. J. Lorenzo, 1982; M.C. Jiménez, 1991; M.S.Hernández, 2002). Las investigaciones recientes señalan que el funcionamiento de estas estructuras es similar a las de La Gomera, incluyendo las pautas de sacrificio de los animales. El relato de un episodio de la conquista incluye una interesante descripción de un rito comunitario:

«pareciéndoles que oian cantos, y así era, pues entonces el rey de esta isla con todos sus súbditos estaban en un sacrificio público que ofrecían al estilo gentil... el cual usaba mucho de esos sacrificios para  que Dios le mostrase lo que había  de ser de él y de su gente... Y aconteció que la hija del rey... entonces estaba como suspensa y pasmada o transportada  en el sacrificio» (G. Frutuoso: 1964: 132).

En Lanzarote y Fuerteventura se han producido recientemente hallazgos similares a los de La Gomera, lo cual es una interesante novedad en el panorama arqueológico de las islas. En particular, destacan las estructuras de combustión con registro arqueológico como el de los pireos gomeros y herreños, identificadas durante las excavaciones arqueológicas dirigidas por J. de León Hernández y M. A. Perera Betancor en la cima de la Montaña de Tindaya. Sin embargo, ya existían precedentes, pues las propias crónicas de la conquista mencionaban allí comportamientos análogos: «Tenían los de Lançarote y FuerteVentura  unos lugares o cuebas a modo de templos, onde hacían sacrificios... onde haciendo humo de ciertas cosas de comer, que eran de los diesmos, quemándolos tomaban agüero en lo que hauían de emprender mirando a el jumo» (F. Morales, 1978:438).

En diversas montañas de Gran Canaria, como Hogarzales y El Cedro han empezado a aparecer también estructuras similares, según señalamos más arriba. En ambas hay importantes explotaciones de obsidiana en canteras al aire libre y en galerías orizontales que horadan circularmente los escarpes superiores de la montaña, identificándose hasta 54 puntos de extracción en la primera de esas montañas. Además de las minas, en la cima de Hogarzales hay 57 estructuras de piedra repartidas en tres categorías (E. Martín et al., 2001): A) la mayoría son amontonamientos de piedras de tendencia circular; B) círculos de piedras de una sola hilada o dos concéntricas; C) torretas. Los excavadores sugieren su relación con prácticas rituales para favorecer las actividades extractivas o para apaciguar los espíritus o divinidades que moran en las profundidades de la tierra. La morfología del primer grupo es similar a los pireos de La Gomera y El Hierro. En otras eleva- ciones del centro y suroeste de Gran Canaria hay vestigios arqueológicos  con tipología similar, pero desgraciadamente ninguna ha sido excavada. Existen antecedentes que ayudarían a explicar el papel de estos sitios y del ritual que en ellas se practicaba, y que refuerzan la idea de que este tipo de sacrificio era una práctica generalizada en Canarias y con una función análoga. En el s.xvii T. A. Marín de Cubas, describiendo la religión de los indígenas de Gran Canaria, aseguraba que: «sobre un alto risco en Tirajana llamados Riscos Blancos,..., aun alli hai tres braseros de cantos grandes onde quemaban  de todos frutos menos carne, y por el humo si iba derecho o ladeado hazian su aguero puestos sobre un paredon a modo de altar de grandes piedras, y enlosado lo alto del monte» (T. A. Marín, 1986: 256).

Existen pruebas arqueológicas de que algunos territorios dotados de recursos esenciales para su modelo productivo, fueron dotados de una  particular concentración de elementos simbólicos, como son las manifestaciones rupestres, y también de otras estructuras asociadas al culto.

Quizás el caso más evidente sea el papel que tuvieron los grabados rupestres en algunas islas. La correcta disponibilidad de los recursos vegetales y del agua en espacios sometidos a presión antrópica, dependía de factores naturales y sociales, pero sólo los segundos podían ser controlados. Para asegurarse la reproducción de los recursos forrajeros y su adecuado aprovechamiento, los aborígenes pusieron en práctica diversos mecanismos que regulaban la apropiación y uso del territorio, así como prácticas tecno-económicas encaminadas a optimizar esos recursos (E. Martín, 1998). Pero también usaron procedimientos mágico-religiosos destinados a intervenir en aquellos procesos que escapaban a su capacidad técnica de control.

El caso de la isla de La Palma es paradigmático. Si en las décadas de 1960 y 1970 algunos investigadores —no todos— decían que un número significativo de grabados estaban asociados a puntos de agua, las posteriores investigaciones rebatirían tales afirmaciones. Ese tópico que con- viene erradicar, se basaba en que unas cuantas estaciones conocidas hasta entonces y muy llamativas—como La Zarza, Fuente Nueva, Buracas o Tajodeque— estaban junto a fuentes o cerca de ellas. Pero a partir de la década de 1980 se incrementó de manera notable el catálogo de yacimientos rupestres (E. Martín, 1986; E. Martín, J. F. Navarro y F.J.Pais, 1990) y se comprobó que tales afir- maciones eran infundadas, pues el agua es el recurso estratégico al que menos grabados se asocian, y más a caminos y áreas de pastoreo estival, de capital importancia para asegurar la subsistencia del ganado en la estación más crítica (E. Martín y F. J. Pais, 1996), como la vasta zona de Garafía, donde los grabados se concentran en tres franjas altitudinales (200-600m., 800-1800 m. y 1800-2400 m.), el resto del arco cumbrero de la isla que coincide con la última franja altitudinal citada, el borde exterior  meridional de la Caldera de Taburiente y, en menor proporción, el interior de la propia Caldera (Fig. 3). Dentro de estas áreas, podemos hallar a los grabados asociados, por orden de preferencia, a los caminos que van de costa a cumbre y las vías de desplazamientos en la horizontal que utilizaban los pastores tradicionales y que parecen haber sido empleadas antes por los ganaderos auaritas; en sitios dentro de las zonas de pastoreo con condiciones de dominio visual sobre el entorno; también en los puntos naturales de apañada, como son los cabocos (saltos de barranco); en algunas fuentes o abrevaderos, etc. (E. Martín, 1998: 80-81). De esta manera, unos simples campos de pastoreo o unos caminos por donde se desplazaban los ganados tras un forrajeo marcado por la estacionalidad, se fueron cubriendo de símbolos de la comunicación entre hombres y dioses, hasta ir adquiriendo un carácter más o menos sacralizado. Además, en uno de esos territorios, los pastizales de alta montaña asociados al pastoreo estival, las concentraciones de petroglifos coinciden con unas construcciones conocidas como «amontonamientos» o «pirámides» de piedras que, según los historiadores de la conquista, se usaban para determinados ritos.

En el sur de Tenerife, caracterizado por una relativa aridez, la principal actividad subsistencial durante la prehistoria debió ser la ganadería, y la preocupación por asegurar la reproducción anual de los pastos tuvo que desempeñar obligatoriamente un papel de primer orden en la organización social y económica de los grupos humanos. Un interesante ejemplo es lo que primitivamente se llamó «Chacacharte», que se tradujo al castellano como «Valle del Ahijadero», hasta que en el siglo  pasó a llamarse Valle de San Lorenzo (J. F. Navarro et al., 2002). En el verano se apareaba el ganado  y, a principios del invierno, los guanches separaban las cabras preñadas del resto de animales para trasladarlas en masa al ahijadero. Estos eran unos vastos espacios comunales a los que se llevaban las hembras preñadas de múltiples manadas de todo el territorio tribal o menceyato, para que allí pariesen en invierno. Eso suponía la necesidad de acotar el terreno, ordenar los usos del mismo y vigilar de manera rigurosa una gran cantidad de ganados durante cierto tiempo. Esos ahijaderos eran zonas bajas, orográficamente cerradas, que tenían asegurado el suficiente pasto invernal para garan- tizar la supervivencia de los neonatos y la calidad futura del rebaño. En definitiva, a los ahijaderos se confiaba el futuro de la cabaña ganadera de la tribu o de una parte de ella y, por tanto, la propia supervivencia.

El Valle de San Lorenzo reúne las características físicas descritas. Son tierras bajas y, por tanto, cálidas en invierno, pero a la vez sus características geológicas y edafológicas favorecen que sean mucho más ricas en pastos que las aledañas a igual altitud. Pues justo allí existe la mayor concentración de grabados de Tenerife (Fig. 4), que precisamente están jalonando los accidentes orográficos que rodean el valle y, a la vez, están posicionados y orientados de manera que miran hacia las tierras y pastizales del interior del valle. Todas las estaciones del Valle están integradas en un mismo sistema marcado por patrones fijos de localización, de intervisibilidad, de control de un territorio común, etc. Además, están en los puntos de vigilancia naturales para controlar el ganado que está dentro. Refuerza esta idea la existencia cerca de los grabados de pequeños conjuntos de cabañas, en las que cabrían sólo unos pocos individuos, que seguramente serían los pastores encargados de la custodia.

La concentración de los recursos subsistenciales en un sólo lugar durante el momento crítico de su reproducción, justifica el que se desencadenara toda una serie de mecanismos mágico-religiosos para asegurar el resultado óptimo del proceso. De ahí la presencia de variados lugares ceremoniales y de personajes vinculados a estas actividades y, lógicamente, al poder político. Dentro del Valle y, sobre todo, en sus bordes, además de los grabados, hay un inusual número de yacimientos con significativa toponimia tradicional: el lugar llamado «El Convento», también conocido por «Las Monjas»; dos «Cuevas del Samarín» (santón indígena); la «Cueva de la Iglesia», cerca de la cual estaba un «Drago Santo» al que los indígenas veneraban por las maravillosas curas que se hacían a su sombra y por protegerlos contra los espíritus; y hubo también tres «Bailaderos» o «Baladeros», lugares donde se hacía un rito piacular en rogativa de lluvia, con participación de personas y ganado, que está bien descrito en las crónicas de la conquista. Tanto las estaciones de grabados como el resto de sitios con cierto componente ideológico adoptan una disposición envolvente en torno al valle, como si en el plano material se deseara ejercer el control visual de los acontecimientos, y en el plano simbólico quisieran concentrar el esfuerzo mágico benéfico en el punto central, donde más se le necesita.

Juan Francisco Navarro Mederos
Santuarios y espacios sacralizados entre los antiguos canarios
VELEIA, 24025 125701272, 200702008                                                                                                                                                                                    ISSN 0213 0  2095.

Departamento  de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua  Facultad de Geografía e Historia Universidad de La Laguna 38071 La Laguna (Tenerife) Tfno.: 922317735 922317626 jnavarro@ull.es

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VELEIA, 2425, 20072008

Notas:
1   En el marco de su investigación sobre El proceso de aculturación aborigen en Canarias derivado del contacto, conquista y colonización europea entre los siglos


viernes, 26 de septiembre de 2014

La Diosa Madre Chaxiraxi y el cuento de las Vírgenes cristianas


Ironías del destino, los canarios de hoy en día siguen adorando (los creyentes) a su milenaria Diosa Madre, aunque sin saberlo. Todo ello por la labor (siempre interesada) de los primeros religiosos cristianos que llegaron a nuestro Archipiélago, como Avanzadilla del cruel y sanguinario ejército invasor castellano. Prueba de ello son los cultos mantenidos en la actualidad en las islas de Tenerife (Candelaria) y Gran Canaria (El Pino).
- Tenerife: algunas fuentes anteriores a la Conquista, afirman que los guanches creían y adoraban a una deidad femenina, a la cual el dominico Padre Espinosa identificó como CHAXIRAXI. Es decir, la "madre del sustentador del cielo y la tierra". Coincidiendo con ese culto a la Diosa, Francisco Osorio asegura que "se vendría con ello a fundamentar la existencia de alguna suerte de matriarcado en Tenerife, por el gran respeto que la figura femenina movía y promovía en todos los estamentos sociales guanches". Por todo ello, es muy probable que los misioneros cristianos que "visitaban" la isla, aprovechasen sus creencias en la Diosa Madre, para inspirar a sus catecúmenos el culto y la devoción a la imagen de la "Virgen María". De mujer a mujer...
Tal y como probara el Presidente de la Real Academia de Historia de España, Antonio Rumeu de Armas, las costas de Güimar y de la actual villa de Candelaria, ya habían sido objeto de una prolongada acción evangelizadora desde mucho antes de la Conquista de Tenerife. Y en el transcurso de esa acción misionera, "se introdujo en el lugar una imagen de la Santísima Virgen, bajo la advocación de la Candelaria". Hoy está probado que la imagen fue dejada a propósito por los frailes misioneros de las Islas Señoriales de Lanzarote y Fuerteventura. Y para que la misma surtiera efecto, se valieron de un guanche que tiempo atrás había sido capturado, luego "cristianizado", y finalmente devuelto a su tierra: el conocido como Monje Antón.
Este isleño  convertido sería el encargado de convencer al Mencey de Güimar, "de las ventajas de la nueva religión", y de que la imagen de la "Señora de Candelaria con el Niño", era la representación de la "Diosa Madre Chaxiraxi"; y el niño era el símbolo de la fecundidad. Es decir, que la devoción a María (la "diosa" cristiana) fue el camino más sencillo que encontraron los frailes del eremitorio de Güimar para convertir a los naturales, porque armonizaba con dos ideas muy arraigadas en las creencias de los guanches:
a) la de una deidad femenina, traduciendo el pensamiento de los guanches, y los vestigios del culto a la maternidad y fecundidad (la Virgen con el niño)
b) la del respeto, o mejor, temor supersticioso a la mujer en solitario, por su relación con "las fuentes de vida".
Por eso, según fray Alonso de Espinosa, "los guanches adoraban por cosa celestial y DEIDAD SUPREMA a la Virgen de Candelaria y el Niño".
Es decir: los isleños de Tenerife (los creyentes) siguen adorando hoy en día a la Diosa Chaxiraxi, "camuflada" como Virgen de Candelaria. Y para más Inri, una de las fechas de celebración anual, es el 15 de agosto... El mismo día del BEÑESMED, la Fiesta de la Cosecha.
- Gran Canaria: como escribió Celso Martín de Guzmán, "en Gran Canaria convergen las dos grandes ideas religiosas originadas en el Neolítico... una, la de la GRAN DIOSA MADRE, ligada a los núcleos agrícolas...". Al margen de dicha creencia, los canarios adoraban el mito de ANDAMANA, una heroína que según la tradición había logrado la unificación de la isla, y a la que el propio Guzmán denominaba "la señora de la tierra". Para Francisco Pérez Saavedra, "el papel femenino en todos los ritos de fecundidad es conocido desde muy antiguo y la participación femenina resulta obligada: lo mismo en la siembra, que en la recolección, almacenamiento de frutos o demanda de lluvias fecundantes".
Tras la Conquista, en 1483, el Obispo Juan Frías se trasladó el término de Terori (hoy Teror), "a venerar la imagen de la Señora que los naturales guardaban con piadosa devoción". Al respecto, el Obispo Cristóbal de la Cámara y Murga reseñó en sus Constituciones Sinodales que "apareció en un pino alto que está junto a la iglesia en el que están DOS ÁRBOLES DE DRAGO PAREJOS, cosa maravillosa, plantados en el mismo pino, cerca de los cuales ESTÁN SEÑALADOS LOS PIES DE LA VIRGEN...". Otra Crónica añade que "al pie de este pino, en un güeco que hace el propio en sí, había una fuente de agua de la qual lavándose los enfermos de cualquier lepra o enfermedad que tubiesen, heran libres Della".
El Profesor Antonio Tejera Gaspar desveló la superstición, afirmando que "los grabados con siluetas de pies humanos SON PODOMORFOS, que pueden relacionarse con algún significado religioso de los canarios", añadiendo que "la existencia de dragos en el mismo entorno de este pino, pudo en efecto haber tenido una simbología religiosa para los nativos". Para Felipe Bermúdez Suárez, "no resulta aventurado considerar la hipótesis de la existencia de algún santuario aborigen en el bosque de Teror. Sería la base de la posterior devoción cristiana en torno al pino. En apoyo a tal hipótesis estaría la profunda coincidencia entre la presencia de lo femenino  en la religiosidad aborigen, por un lado, y la utilización de imágenes marianas  por parte de los misioneros, por otro. Estaríamos aquí ante un curioso elemento de continuidad entre lo aborigen canario y lo cristiano".
Un santuario aborigen en el bosque de Terori; una fuente de aguas benignas, teniendo en cuenta que los canarios creían que sus espíritus, "los invisibles" habitaban en el agua; un podomorfo que representaba a las entidades sobrenaturales de naturaleza benéfica (espíritus de los antepasados); un pino con dos dragos que confirma el carácter mágico-religioso del lugar; y finalmente la imagen de la Virgen,que podría representar la "presencia" de la Diosa Madre.
En definitiva, que igual que en Tenerife, los grancanarios (insisto, los creyentes) adoran a su Diosa Madre "camuflada" de Virgen del Pino...
  AURELIANO MONTERO GONZÁLEZ, DE SU LIBRO "¿TIENE CANARIAS DERECHO A SU INDEPENDENCIA?"

Fuente: La Verdad de Lanzarote 31 de Diciembre de 2012.

jueves, 28 de agosto de 2014

INCOGNITA




La imagen de la Virgen de Candelaria que se llevó el temporal de 1826 ¿fue la encontrada en la playa de Chimisay? Parece que no según se desprende de un documento rescatado y publicado por el historiador don Lorenzo Santana Rodríguez.
Un documento que no debió merecer la atención de Fray Alonso de Espinosa a pesar que debió conocerlo ya que es contemporáneo de otro que reproduce como “Acta de la cera”
Juzgue el lector por si mismo a la luz del documento en cuestión:
“Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo, Pedro Goçón, cl[é]rigo presbítero, beneficiado de este término de Güímar, que es en esta isla [d]e Tenerife, y cómo nos, Pedro Delgado, y Juan Gaspar, y Juan Hernández, y Juan Castellano, y Luis Hernández, y Juan Castellano, y Luís Hernández, y Pedro Madalena, y Juan de Santa Cruz, y Antón Gutiérrez, y Juan de Baltazar, y Juan de Tacoronte, y Luis García, y Pedro Hernández y Luis Hernández de Ibavte, vecinos y naturales de esta isla de Tenerife, moradores en el dicho término de Güímar y de Nuestra Señora Candelaria, por [n]os y por los demás vecinos y moradores del dicho término, por los [c]uales hacemos y prestamos voz [y] caución (… otorgan poder general de Gutierre de Trejo, clérigo presbítero, beneficiado de Nuestra Señora de la Consolación de Santa Cruz, para…) pedir y suplicar que no c[on]sientan ni den lugar a que la iglesia de Nuestra Señora d[e] Candelaria, que al presente est[á …] se mude del lugar dond[e …] está hecha y edificada […] allí donde está nosotr[os y nuestros] padres la ayudaron a [… edi]ficar con limosnas que […] dieron. Y, así mismo, [… pue]da pedir que la ima[gen de Nuestra] Señora no se saque ni […] dicha iglesia para la ll[evar …] a otra parte, por[que donde(?) al(?)] presente está ha esta[do …] continua desde que la [dicha(?) imagen(?)] se hizo. Y, así mis[mo, pue]da pedir y pida [que en la dicha] iglesia de Nuestra Señor[a de(?) Cande]laria se nos admini[stren los(?)] sacramentos de la Igles[ia …] bautismos, como de vela[ciones …] entierros y otras cosas […] todo no se hace en la dich[a iglesia] por estar en po[der(?) …] de la Orden de Santo Domingo, de que todos nosotros y los demás vecinos del dicho término padece[m]os por no tener quién en la dicha iglesia de Nuestra Señora nos administre los dichos sacramentos.                                                     
Como dicen los guanches: «porque ellos ayudaron a hacer la dicha iglesia y imagen»; o como dicen en el documento que se elevó a público: «porque donde al presente está ha esta[do …] continua desde que la dicha imagen se hizo». Por la significación o novedad que supone esta afirmación, hemos optado por reproducir la minuta en su totalidad y el poder en su mayor parte32, pues para defender sus derechos sobre la imagen los guanches manifiestan, sin ninguna clase de reparos o dudas, que tienen memoria de cómo sus antepasados ayudaron a hacerla, es decir que ayudaron a costear su pago, lo que entra en flagrante contradicción con el relato de Espinosa, que afirma que ésta había aparecido en una playa a los naturales ciento y cinco años antes de la Conquista de Tenerife.” (Lorenzo Santana Rodríguez)


viernes, 18 de julio de 2014

LA DEIDAD DE LA VIRGEN MARÍA UN ENGAÑO DEL CATOLICISMO




  Hablaremos un poco de historia para poder entender de donde viene el dogma de adorar a la virgen María; esta doctrina es originaria del reino de Babilonia, así lo describe la palabra de Dios en el libro de Isaías capitulo 47 verso 1 y 5, en el verso uno dice: hija de Babilonia; y en el verso 5 dice: hija de los caldeos. Indicándonos la palabra de Dios que su origen es babilónico esto acontece en el año 3000 antes de Cristo a través de una mujer llamada Semíramis.
 Semíramis: Para los antiguos griegos  Semíramis (que se  pronuncia s / ) fue una legendaria reina de Babilonia. Ella a veces se identifica con la real Shammuramat (en griego, Semíramis). Semíramis fue una persona real en la antigua Mesopotamia que inventó el politeísmo, era una bruja, físicamente bella y poderosa, que llego a obtener el poder del reino de Babilonia completamente rendida a Satanás, el cual la usó para sus fines de destrucción de la humanidad, ella misma se divinizo instaurando el culto a la diosa Semíramis . Semíramis era la madre adoptiva de Nimrod , el constructor según la Biblia de la Torre de Babel , Semíramis inventa el politeísmo , en un esfuerzo para corromper la fe de sus súbditos que creían en el Dios del Génesis. 
Semíramis, Nimrod, Tammuz y su parentesco con María y Jesús  ¿Quien recibe realmente tus plegarias?
A Semíramis se le conoce con otros nombres Istar o Easter, en inglés. La Biblia se refiere a ella como Astoret y Astarté. Semíramis adopto un niño lo tuvo como hijo el cual le llamo Nimrod (Según la Biblia, Nimrod era descendiente de Adán y bisnieto de Noé a través de la línea de Cam. Fue hijo natural de Cus, pero legalmente heredero de Sem, puede verse en el capitulo de la TORRE DE BABEL). Fue la madre de Nimrod pero después se convirtió en su esposa. Los babilónicos llegaron a considerar a Semíramis como una diosa. Todos los que querían tener acercamiento a Semíramis, y gozar de los privilegios del país, tenían que traer el niño recién nacido. Semíramis pidió un culto para Nimrod, el culto a Nimrod se llamaba moloc. El culto Moloc, llevaban a los niños en cuerpo y alma y lo tiraban a en la hoguera. Parte de los babilónicos estaban de acuerdo y otros no. Optaron por asesinar a Nimrod y lo lograron. Cuando su esposo fue matado, ella según se dice se convirtió en la regente sobre el reino de él. Pero como muchos de sus súbditos no creían que Nimrod fuese el parigual dios que él había sostenido ser, Semíramis temió perder el control sobre ellos. Ella sabía que debía idear algo que pareciese un gran milagro, algo que llenaría al pueblo de estupor y que demostraría que Nimrod era realmente un dios. Semíramis actuó rápidamente se acostó con unos de sus sacerdote y quedo en cinta. Le hizo creer a todo los babilónicos que el dios Nimrod se había reencarnado en ella. Nueve meses más tarde nace el niño y a este niño le ponen como nombre Tammuz. Nace un 25 de Diciembre del año 3005 AC. (Nota: Este nacimiento acontece el 25 de diciembre del año 3005 antes de Cristo, observen la relación que hay con respecto a la celebración del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, tienen la misma fecha; fue implantado por los católicos apostólicos romanos la nueva fecha del nacimiento de Cristo ósea el 25 de diciembre, engañando al mundo ya que esta no es la fecha de nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, la biblia dice bien claro cual es me fundamento en las escrituras. Lucas capitulo 1 verso 26 y 27 dice: Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, (V.27) a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. El sexto mes del calendario o almanaque hebreo es “Elul” comparándolo con el almanaque Gregoriano me indica que es entre Agosto y Septiembre. Lucas capitulo 1 verso 31 dice: Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamaras su nombre Jesús. La palabra “ahora” significa: A esta hora, en el tiempo presente; indicándonos la palabra de Dios que en el mismo día de la visita del ángel a María, ella quedo embarazada y si cuentas desde allí nueve meses, el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo fue en el mes de Zif o Iyyar del calendario hebreo, poniéndolo en paralelo con el gregoriano nos indica que fue entre Abril y Mayo el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, y en la época de primavera, que es el comienzo de la estación seca en Jerusalén; esto nos lo confirma la palabra de Dios en el libro de Lucas capitulo 2 desde el verso 8 hasta el veinte, donde el ángel hablo con los pastores anunciándoles el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, estos estaban pastoreando a la intemperie los rebaños de las ovejas, si hubiese sido el 25 de diciembre en Jerusalén es época de invierno los pastores no hubiesen estado afuera). El 25 de Diciembre era el día más corto del año en el hemisferio norte y señalaba el momento en que los días comenzaban de nuevo a alargarse. Al asociar a Nimrod con el dios Sol, Semíramis proclamó ese día como el cumpleaños del Sol. El árbol de hoja perenne, símbolo de la vida en medio de la muerte del invierno, empezó a relacionarse en esta celebración como símbolo del renacimiento de Nimrod. Esto era exactamente lo que la malvada mujer necesitaba para llevar a cabo su ambicioso plan. Ella dejó correr la voz de que el bebé no tenía un padre humano, sino, que le había sido dado el ser mediante un mágico haz de luz del gran dios sol. De la T de Tammuz es el origen de la cruz de la iglesia romana. ¿Qué sabemos sobre la cruz y cuál es su importancia? Posiblemente no hay un símbolo que represente más al cristianismo. Pero, ¿es realmente cristiano? La cruz con varias y ligeras modificaciones fue un símbolo muy común en la antigüedad pagana. La forma original de la letra caldea tau o "T" era como la cruz actual y precisamente era la inicial de Tammuz, el dios Sol. Esta se marcaba en la frente de quienes se iniciaban en la antigua religión de los misterios. Las vírgenes vestales de la antigua Roma lucían la letra tau suspendida de una cadena alrededor del cuello, como lo hacen muchos en la actualidad. Con los tiempos en babilonia se levanto otro hombre por el partido opositor llamado Kansa el rey Kansa. Persiguió a Semíramis para matarla, he aquí el parentesco de Semíramis y María madre de Cristo. también madre de Jacobo, José, Simón (no Simón Pedro) y Judas( no judas Iscariote), y algunas hijas ( Mateo 13:55 y 56)( Mateo 1:25 ). El rey Kansas persigue a Semíramis para matarla a ella y al niño, huye al desierto llega a un lugar de palmeras y ahí es asesinada con su niño. El rey Kansa le coloca una corona en la cabeza le pone al niño en el brazo izquierdo corta una palma y se la pone en la mano derecha, y dice esta es la gran diosa Semíramis. 
Los babilónicos se fueron para diferentes lugares, los judíos que vivieron y se fueron para sus tierras allá le pusieron Nosemiramis, allá en Israel se llama Astarot, el niño se llama Baal (según Jueces 2:13). La palabra Astarot si la traducimos del hebreo a nuestro idioma significa Reina de la paz o Virgen de la Paz. Si algunos se han fijado de la Virgen de la Paz, como estas con el niño en la mano izquierda con la corona en la cabeza y la palma en la mano derecha, ¿como estas Semíramis en Babilonia? De la misma forma. Tiene otro nombre también se le llama Astarté, la palabra Astarté traducida del hebreo a nuestro idioma significa Virgen de Candelaria.
           
                                               VIRGEN DE LA CANDELARIA 
En los días del profeta Jeremías la virgen María no había nacido todavía. En los días del profeta Jeremías ya estaba el culto a la reina del cielo, si María no había nacido de que reina estaban hablando, Jeremías dice:
(Jeremías 7, 18) Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira. Véase (Jer 44:15-30.) Si María no había nacido de que reina estaban hablando, estaban hablando de Semiramis.
Este fue el origen del falso sistema religioso que envuelve la adoración a la madre y al hijo. De hecho, durante la cautividad de Babilonia, en Jeremías vemos que esa fue la adoración de Israel, la abocada a Semíramis como “Reina del Cielo” (Jer. 7; 18, 19; 44: 15-30). En el templo de Jerusalén, adoraban a Tammuz, el hijo de Semíramis (Ez. 8: 14, 15) Esa diabólica adoración se extendió a lo largo del mundo”
Acordémonos que la Palabra nos habla de Tammuz en Ezequiel:
“Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tammuz. (Ezequiel 8: 14)
No contenta con ser suma sacerdotisa, Semíramis, se proclamó a sí misma diosa y demandó que se le sacrificaran niños. Semíramis capitalizó la rebelión del hombre contra las leyes de Dios sobre el matrimonio.
Promovió el celibato, una cubierta religiosa para luego cometer adulterio, fornicación, homosexualidad, sodomía y lesbianismo. Este celibato, supuestamente separaba a los sacerdotes y los hacía “santos”; les hacía como superiores al resto de los hombres y mujeres que contraían matrimonio y tenían hijos.
  Semíramis, la reina-madre, por inspiración satánica, conocía la profecía de que de una mujer nacería el Mesías (ver Génesis 3: 15). Semíramis decía ser el “espíritu de Dios” encarnado en una madre humana. Su símbolo era la luna. De esta “madre-virgen” pronto aparecieron por todas partes estatuas de ella cargando al pequeño “dios-sol”; el cual decía que era el “salvador”.
Escribe el Pastor David L. Brown, Ph.D. de Logos Resource Pages:
“En Egipto, Semíramis fue llamada Isis y su hijo es Osiris. En Asiria fue Istar y Bacus. En Asia fue Cibeles y Deoius. En la antigua Grecia fue Afrodita y Eros, y en la antigua Roma, fue Venus y Cupido. Los nombres y lugares de la adoración de la madre y el hijo varían de un país a otro a lo largo de los tiempos”
El catolicismo romano ha sido desde su existencia el instrumento por excelencia del diablo para colocar y recolocar el culto a la “virgen y el niño”. Existen 2.800 versiones de la “virgen María” por todo el mundo.
Estas visiones y apariciones han ocurrido en el contexto de las religiones paganas y en el catolicismo romano. Lourdes,  Pilar, Fátima, Lanka, Guadalupe, Medjugorke, etc. etc.   Para los chinos era Shingmoo; los bárbaros germanos tenían a Hertha. Los escandinavos la llamaban Disa; los celtas, Virgo Paritura; en la India, Indrani, Devaki (y el niño Krishna); en el Japón, Amaterasu o Akita. Para los aztecas, Xochiquetzal; para los chibchas, Bachue; para los muiscas, Hiutaca.
  La “diosa” Semíramis reclamaba que su hijo fue concebido de una forma sobrenatural, y que él era la simiente prometida, el “salvador del mundo”. Al tiempo reclamaba la misma adoración, no sólo para el hijo, sino para ella como su madre.
Las historias de Nimrod, Semíramis y Tammuz circularon por todo el mundo. Ese culto se hizo popular y empezó la mitología. Según la cultura, se adoptaron diferentes nombres, y llegaron a ser la “sagrada familia”.
Semíramis llegó a ser conocida como la “Reina del cielo”. Satanás utilizó a sus demonios para que produjeran “apariciones” por todo el mundo de esa “virgen-madre”, las cuales llamaron y llaman, “milagros”.
  Cronología mariana
Aquí van algunas fechas históricas que tienen que ver con el culto mariano romano:
  El “ora pro nobis” no aparece hasta la fecha del año 600.
La procesión del “Santo Sacramento” y el “Ave María”, en el año 1011.
La “Salve Regina” aparece en el 1237.
La invención del “escapulario” es debida al carmelita Stock en el año 1251.
El “rosario” en el año 1470.
La fiesta de la “concepción” en el 1475.
El dogma de la Inmaculada Concepción por el papa Pío IX en 1854.
El dogma de la “Asunción de la Virgen” en el año 1950.
Como puede apreciarse en esta lista, contemplando el amplio espectro temporal,  partiendo de la baja Edad Media, el engaño y la oscuridad espiritual fue en aumento progresivo hasta nuestros días. Roma ha venido a hacer de María una diosa. Esa es la triste realidad.
“El “Ave María” es el punto central del “Rosario”, y fue inventado en una fecha tan tardía como la del año 600 de nuestra era. La segunda parte de esa perversión, es una petición en la que el orante requiere la mediación de María como “madre de Dios”, especificando "...ahora y en la hora de nuestra muerte". Por lo tanto se hace de María, mediadora, usurpándole ese ministerio a Jesús; no en vano ignorantemente la llaman: la “reina del cielo”
                                 
“El rosario con la explicación de su pagano e inútil procedimiento de uso de vanas repeticiones”
  El linaje de "La Virgen María, Madre de Dios
y Reina del Cielo"
Semíramis - Ninkarsag - Isis - Cibele
- Ishtar - Astarté - Virgen María.
  Diodorus, varón griego de Cecilia, cuenta la historia de Semíramis (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página 267).
Al morir Nimrod, Semíramis se proclamó a sí misma “Rhea”, es decir, “Madre de los dioses”. Tomemos nota: “Madre de los dioses” es un distintivo muy notable y común en los anales de la raza humana. Más adelante en la historia, Nimrod, ya muerto pero no olvidado, se conocía como “Baal”, título que significa “Señor” o “Amo”. También lo llamaban “Kronos”. A este los romanos llamaban “Saturno” (A-31). Siendo Semíramis la esposa de “Baal”, su título hubiese sido “Baalti”.
-Traducido al latín, “Baalti” significa “Mea Domina”. Traducido al italiano, el nombre o título es ¡“Madonna”!
-Siguiendo la tradición idolátrica originada en Sumeria-Caldea, la Iglesia Católica Romana llama a María “la Madona”, título que jamás se le confiere en la Biblia. Así pues, los eslabones lingüísticos forjan un enlace indiscutible entre la muy antigua diosa madre Baalti (Semíramis) y la “Madona” del catolicismo romano. ¿Qué investigador, historiador o teólogo es capaz de probar que esto no es como lo presentamos? Afirmamos confiadamente que las multitudes de católicos romanos, al venerar a la Virgen María (la “Madona”) con fervor que sobrepasa su adoración a Cristo, siguen propagando entre los seres humanos, sin percatarse la gran mayoría de lo que hacen, el antiguo concepto idolátrico de una poderosa “diosa madre pagana” , “Madre de los dioses” . El estudiante perspicaz de la historia humana y del libro de Apocalipsis no pasa por alto tan evidente conexión fuerte entre el paganismo de la antigua Sumeria-Caldea y la “Mariología” de la Iglesia Católica Romana.  Volviendo a Semíramis, ella aseguró que su hijo Tammuz había nacido de forma milagrosa, reclamando que él era la reencarnación de Nimrod. Los escritores clásicos identifican a Tammuz como“Bacus”, nombre que significa “Hijo lamentado”. Este “Hijo lamentado” algunos lo asocian con la profecía de Génesis 3:15. La semejanza entre Tammuz y Cristo es evidente. De ambos se dice que su nacimiento era milagroso. “Hijo lamentado”, o “hijo de sufrimiento”, son aplicados a ambos. Uno de los dos es un falso “mesías”. Nacido de una mujer que tuvo la osadía de llamarse “Madre de los dioses”, Tammuz es el falso. Cristo, y no Tammuz (Bacus), es quien cumple Génesis 3:15.
 Se teoriza que Semíramis desempeñara un papel importante en el desarrollo de los “Misterios caldéanos”, los que sirvieron para propagar la idolatría que ella fomentaba. Semíramis, en el carácter mitológico de la diosa Isis (Helena), figura en una secta samaritana alegadamente organizada por Simón el Mago. “Claramente, Osiris era Nimrod, e Isis era Semíramis. Así pues, Simón Mago decía que él mismo había sido el poder que moviera a Nimrod y que Helena era Semíramis, la Reina del Cielo” 
 
En Sumeria , se adoraba a la diosa “Ninkarsag” , a quien le decían la “Madre Dolorosa” , intercediendo ella, como se creía, entre los seres humanos y los “dioses duros”, pues estos se inclinaban a tratar con aspereza a  los humanos. (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página 267) El parecido entre la mitológica “Ninkarsag” y la “Madre Dolorosa María” es asombroso, pues el concepto católico de una “madre intercesora” es casi idéntico al que tenían los antiguos sumerios de su diosa Ninkarsag. Para el católico, la “Virgen María” es más tierna, comprensiva y compasiva que el “fuerte” Jehová, aún más que el hijo Jesucristo. De ahí, su notable tendencia de apelar más a la “Virgen” que a Cristo mismo, pese a la clara enseñanza del Espíritu Santo, diciendo este que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” ( 1 Timoteo 2:5 ).
Desde tiempos remotos, la “gran ramera” viene “sentada” sobre reinos idolátricos. Se sentó primero sobre Sumeria-Caldea, dominándola, gobernándola y corrompiéndola.
 
(a)  En Sumeria, “los sacerdotes llegaron a ser la clase más rica y poderosa en las ciudades. En cuanto a la mayoría de los asuntos, ellos eran el gobierno . Resulta difícil determinar hasta qué medida el ´patesí´ (líder) era sacerdote o hasta qué punto era rey” (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página 128).
 
(b)  Las grandes ciudades de Sumeria “fueron organizadas alrededor de templos y burocracias sacerdotales” (Microsoft CD-ROM, Bookshelf, 1994). Paralelamente, en Italia, España, México, Colombia, Perú, República Dominicana, Puerto Rico o dondequiera que haya alcanzado poder la Iglesia Católica Romana, en el mismo centro de ciudades, pueblos o aldeas se encuentra una catedral o una capilla católica romana , desde cuyo recinto “sagrado” el clero católico romano pretende controlar no tan solo almas sino también la política y aun la economía , logrando ampliamente sus propósitos al poder imponer su voluntad.
  EGIPTO.
  (1)  Entre los descendientes de Noé, algunos fueron a parar en el fértil valle del gran río Nilo, donde establecieron el reino de Egipto.
(2)  Trajeron consigo sus creencias idolátricas, incluso la veneración de una “diosa madre”. A esta la llamaron “Isis” ,  dándole también el título “Madre de Dios” .
(3)  La “gran ramera”, tomando la forma de “Isis”, se sentó en Egipto, haciendo sentir su presencia y poder a través de los sacerdotes que la servían en palacios y templos del país.
(4)  Las imponentes pirámides, los templos con sus finas columnatas, las enormes esculturas de dioses, diosas y faraones, el arte y los escritos jeroglíficos del antiguo Egipto, todos evidencian la tremenda influencia que ejercía la religión idolátrica sobre los gobernantes y el populacho del Imperio. Incuestionablemente, la “gran ramera” estaba sentada sobre Egipto, no cediendo su posición durante más de tres mil años. Confrontado por Moisés y Aarón, el Faraón se recurre a los representantes de la religión pagana en Egipto, los “sabios” y “hechiceros” de su reino ( Éxodo 7:8-13), acontecimiento que pone de relieve el estrecho enlace entre el poder secular y el poder religioso en Egipto.
(5)  Más de tres mil años después de instituirse el culto a Isis en Egipto, los teólogos católicos de Alejandría (Egipto) dieron el título “Madre de Dios” a la también mítica “Virgen María” inventada por ellos. Haciéndolo, no seguían ninguna indicación bíblica sino la muy arraigada tradición de la “diosa madre pagana del universo”. Para los egipcios, Isis era “Madre de Dios”. Para los católicos, la “Virgen María” es la “Madre de Dios”.(B-20). ¿Quién es la verdadera “Madre de Dios”? ¡Ninguna de las dos! La doncella judía María era la madre, según la carne, de Jesucristo, pero jamás la madre de Cristo en su existencia como Ser espiritual. Admirarla por su santidad y el privilegio de ser madre carnal del Cristo encarnado, esto, sí, podemos hacerlo, y lo hacemos, pero venerarla, o adorarla, como “Madre de Dios”, esto no lo debemos hacer.
(6)  Según la mitología egipcia, la diosa Isis tuvo un hijo llamado “Horus” (“Osiris”). Isis, con su hijo Horus; María, con su hijo Jesús. El paralelismo es evidente; la teología también es la misma en varios aspectos. ¿Qué es la “Virgen María, Madre de Dios” sino otra “diosa madre” en el largo linaje continuo de “diosas madres” que data desde Semíramis? A la “Virgen María” la presentan con vestimentas “cristianas”, pero su verdadera identidad no es oculta para el estudioso imparcial de estos temas.
  ASIRIA.
  En el Imperio Asirio, la “diosa madre” (la “gran ramera” que se sienta es este país) es Cibele, y su “hijo” se llama Deoius .
d)  BABILONIA. La “diosa madre” que se sienta en Babilonia es Ishtar. “Como diosa, Istar era la gran madre, la diosa de la fertilidad y la reina del firmamento.” (Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2005. © 1993-2004 -Microsoft Corporation.) Esta diosa fue asimilada por los griegos, llamándola ellos “Astarté”, precursora de “Afrodita”. Los romanos la conocían como “Venus”, también adorándola.
(1)  Ishtar, diosa de la fecundidad en los seres humanos, los animales y las plantas, hacía que todo se procreara y creciera (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página 235).
(2)  Los babilonios dieron varios títulos a Ishtar, entre ellos: “La Virgen”, la “Santa Virgen” y la “Virgen Madre” (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página 235) . Asombrosamente, ¡estos títulos son los mismos dados por los católicos a la “María” que veneran!
(3)  Una letanía babilónica a Ishtar rezaba: “Señora de las señoras, diosa de las diosas... exaltada por encima de todos los dioses” (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página 235-236).
(4)  La diosa Ishtar “se sentó” sobre Babilonia. “Ningún rey emprendería una campaña ni avanzaría hacia una batalla, ningún babilonio arriesgaría decisión crucial alguna ni iniciaría empresa importante, sin ocupar a un sacerdote o mago para que le leyera las señales”(La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página 244).
  GRECIA. 
  La “diosa madre pagana” es Astarté, o Afrodita, con su infante. O es Irene, la diosa de la paz, con su hijo Plutón.
  ROMA.
   La “diosa madre pagana” (la “gran ramera”) es Fortuna (“Venus”), con su hijo Júpiter .
  ÉFESO.
   La “diosa madre pagana” es “Diana”. Con sus múltiples senos al descubierto, las estatuas de Diana proyectan la fecundidad atribuida universalmente a “diosas madres”. Curiosamente, una torre figura en la corona de Diana, símbolo, tal parece, de la torre de Babel, cuyo significado se conserva de varias formas en las religiones idolátricas (A, 29-30).
  CHINA.
   La “diosa madre pagana” es “Shing Moo”, nombre que significa “Santa Madre”. La representaban con un arco de gloria alrededor de su cabeza y un infante en sus brazos, más o menos como los católicos representan a su “Virgen María, con el Niño Dios”.
  ALEMANIA.
   La “diosa madre pagana” es la virgen “Herta” .
  DINAMARCA, FINLANDIA y SUECIA. 
  La “diosa madre pagana” es “Disa”, con su infante al hombro .
  INDIA.
   La “diosa madre pagana” es “Indrini”, con su niño. También se conocía como “Isi”, la “gran diosa” , con su hijo “Iswara” (B-14; A-20).

EL SINCRETISMO CATOLICO ROMANO
 Más tarde, cuando fue establecido el catolicismo romano bajo las falsas pretensiones religiosas de Constantino, aproximadamente por el año 325 d. C., todo la mezcla del paganismo babilónico y romano, fue introducido deliberadamente al cristianismo.
La antigua Semíramis (Venus, Osiris, etc.) pasó a llamarse “virgen María” y a la encarnación del dios sol Tammuz (Baal, Moloc, etc.), se le llamó “Jesús”. El culto a Semiramis creció y fue tan propagado y luego después de todo cuando Cristo comenzó a fundar su iglesia la biblia dice que cada día se iban añadiendo a la congragación los que tenían que ser salvo, el culto a Semiramis fue cayendo, eran miles de los que se convertían a Cristo y le seguían con todo su corazón. El romanismo dijo si seguimos adorando a Semiramis nadie nos va a seguir, tenemos que quitarle el nombre ¿qué nombre le vamos a poner a la estatua?, no le podían poner Carme y Juana, la mujer amada por todos los apóstoles y todos los judíos era María, María estuvo en el día de pentecostés ahí estaba ella con ellos, María estaba en los momentos difíciles de la iglesia ahí estaba con ellos. Luego en el año 609 DC. El catolicismo le quita el nombre de Semiramis y dicen esta es la estatua de la santa virgen María, el niño que tienes en el brazo es Jesús y ella es María y la gente dijo amen.
  Comentarios LA DEIDAD DE LA VIRGEN MARÍA UN ENGAÑO DEL CATOLICISMO
Resurge la devoción a María


“RENOVADA la veneración de María... el papa a la delantera en el resurgimiento de interés en la madre de Jesús.” Ese encabezamiento de cuatro columnas en el Star de Toronto, que apareció sobre un artículo en el cual se consideraba el aumento en la “devoción a la Virgen María,” es típico de los informes que se están publicando por todas partes del mundo. “El papa es intensamente devoto para con la Virgen,” escribió el Times de Nueva York, y agregó como prueba de esto que el papa Juan Pablo II recientemente ha visitado templos dedicados a María en México, Polonia, Italia e Irlanda. De hecho, según el diario parisiense Le Monde, toda la visita de él a Irlanda tuvo por tema: “María la Reina de la Paz.”

Es verdad que el Concilio Vaticano II (1962-1965) reafirmó los tradicionales dogmas católicos en cuanto a María, pero se admite por lo general que el Vaticano II hizo que disminuyera la devoción a María entre los católicos de muchos países. Ya para el 1974 el papa Pablo VI consideró necesario publicar una “exhortación apostólica” de 30.000 palabras, Marialis Cultus (devoción o culto a María), en la cual exhortó a que se aumentara la devoción a la “Virgen María.”

Es bastante patente que a Juan Pablo II le parece que las devociones dirigidas a María necesitan más atención. Por lo tanto, está poniendo el pleno poder de su autoridad papal tras de la campaña para reavivar la devoción que se da a María. Pero ¿cuál será el efecto de la posición que él ha adoptado con relación a este dogma?

El adorar a María tuvo comienzo lento

Obras de referencia católicas admiten francamente que el adorar a María no se remonta hasta los tiempos apostólicos. The Catholic Encyclopedia declara:

“La devoción a Nuestra Bienaventurada Señora a fin de cuentas debe considerarse como una aplicación práctica de la doctrina de la Comunión de los Santos. Dado que esta doctrina no se encuentra, por lo menos de manera explícita, en las versiones más antiguas del Credo de los Apóstoles, tal vez no haya razón para que nos sorprendamos de no hallar rasgos claros del cultus [adoración] de la Bienaventurada Virgen durante los primeros siglos de la era cristiana.”

En su forma original el Credo de Nicea (325 E.C.) no hace mención alguna de la “Virgen María.” No fue sino hasta el Concilio de Éfeso, celebrado en 431 E.C., que en el dogma católico se designó a María como la “Madre de Dios” (griego: Theotokos, literalmente “la que da a luz a Dios”). Y hasta en ese entonces esto no se hizo tanto para estimular la devoción a María como para defender ideas trinitarias (es decir, para combatir a Nestorio, quien negó que Jesús hubiera nacido como combinación de Dios y hombre). ¿Por qué tal falta de atención a la devoción a María?
Esto se debe a que esta práctica no está basada en la Biblia, sino en literatura apócrifa, como el llamado “Evangelio de Santiago” y los Oráculos Sibilinos. Según The Catholic Encyclopedia, no fue sino hasta más tarde durante la Edad Media, después del año 1000, “que empezó a manifestarse de manera organizada, en forma de una gran multitud de prácticas de devoción, el profundo sentimiento de amor y confianza para con la Bienaventurada Virgen, sentimiento que hasta entonces se había expresado solamente de manera vaga y conforme a los impulsos de religiosidad de cada individuo.” Fue durante ese tiempo que por toda Francia se edificaron y dedicaron muchas de las catedrales góticas de la Edad Media a Notre Dame (Nuestra Señora).
En lo que toca a la “Salutación Angélica” (Ave María), A Catholic Dictionary nos informa que “parece que las partes 1 y 2 llegaron a usarse corrientemente como fórmula de devoción hacia fines del siglo doce; . . . se cree que el resto de la estrofa llegó a usarse a mediados del siglo quince.” ¡Verdaderamente tardó en completarse!
La doctrina de la “Inmaculada Concepción,” la cual alega que María estuvo exenta del pecado original desde el momento de ser concebida, no llegó a ser artículo de la fe católica sino hasta 1854. ¿Por qué? La misma obra de referencia católica nos informa que la controversia sobre esta doctrina había estado ardiendo dentro de la Iglesia Católica desde el siglo doce y que a algunos “obispos de gran eminencia” les parecía que este dogma no tenía suficiente apoyo en “las Escrituras ni en la Tradición para que se hiciera artículo de fe.”

La devoción a María recibió impulso adicional en fecha tan reciente como la del año 1950, cuando el papa Pío XII definió la “Asunción Corporal de la Bienaventurada Virgen” (que no se permitió que su cuerpo se descompusiera, sino que fue llevado a los cielos) como artículo de fe, es decir, como creencia obligatoria para los católicos. ¿No es extraño que aparecieran a fecha tan tardía dogmas fundamentales relacionados con tal devoción, si era la voluntad de Dios que los cristianos dieran a María veneración y culto?
¿Tuvo María otros hijos?

Ningún cristiano que crea en la Biblia duda que María haya sido virgen cuando concibió y dio a luz a Jesús. (Mat. 1:18-23; Luc. 1:34, 35) El dogma que separa a los católicos de los protestantes y que ahora está causando divisiones hasta entre los católicos es el de la perpetua virginidad de María. Dos libros de publicación reciente, ambos con la colaboración de autores católicos, sugieren una nueva manera de abordar la cuestión de la devoción a María.

Uno de estos libros, escrito en inglés por un grupo de eruditos católicos, luteranos, reformados y anglicanos, se intitula: “Mary in the New Testament” (María en el Nuevo Testamento). En explicación de la razón por la cual se escribió este libro, uno de los coautores, Joseph A. Fitzmyer, de la Universidad Católica de América, declaró:
“Los católicos modernos tienden a pensar que todo lo que constituye la religiosidad de nuestro siglo veinte se deriva del Nuevo Testamento, pero, con gran frecuencia, aquello a lo cual nos hemos acostumbrado no es lo que estaba en la mente del escritor bíblico, si no las reflexiones de creyentes que vivieron en siglos subsiguientes.”

Comentando sobre este libro, Tom Harpur, redactor de temas religiosos del Star de Toronto, escribió:

“El grupo estaba dividido en cuanto a si la evidencia señala o no que María haya tenido otros hijos después de haber tenido a Jesús.
. . .
“Sin embargo, el libro indica que en 1976 un comentario por el erudito católico romano alemán Rudolph Pesch francamente expresó la opinión de que estos parientes eran, de hecho, hermanos carnales.

“En lo que toca a las dos doctrinas que aparecieron posteriormente —la de que María fue concebida inmaculadamente, sin pecado, y la de que luego ascendió corporalmente a los cielos— los eruditos tienen poco que decir debido a que en el Nuevo Testamento no hay nada sobre ninguna de estas dos creencias.”

El otro libro, escrito en francés por el autor católico Jean Gilles, se llama Les “frères et sœurs” de Jesus (Los “hermanos y hermanas” de Jesús). Este ha causado gran controversia entre los católicos franceses. Y no es sorprendente esto, pues en su conclusión el autor declara:

“Brevemente y en lenguaje mesurado, por fidelidad a la Iglesia [Católica], creo que puedo resumir los resultados de mi investigación como sigue. . . . Los CUATRO Evangelios CANÓNICOS suministran evidencia concordante en el sentido de que Jesús tuvo verdaderos hermanos y hermanas en su familia. . . . Ante este consecuente conjunto de prueba, la posición tradicional [de la Iglesia Católica Romana] parece vulnerable y frágil.”
Los peligros de la devoción a María

Admitiendo los peligros de dar devoción a María, The Catholic Encyclopedia declara: “Es imposible negar que la devoción popular a la Bienaventurada Virgen a menudo estuvo acompañada de extravagancia y abusos.” En época tan remota como a fines del siglo cuarto, el “santo” católico Epifanio condenó el que se ofrecieran tortas a María, y declaró: “Que nadie reverencie en adoración a María.” La misma enciclopedia nos informa: “Ya en el año 540 hallamos, en el centro del ápice de la catedral de Parenzo, un mosaico en el cual [María] está sentada en un trono como Reina de los Cielos.”
¿No fue precisamente esta clase de adoración pagana lo que provocó la ira de Dios allá en el tiempo de la nación de Israel? La Biblia relata: “Los hijos recogen leña, los padres prenden fuego, las mujeres amasan para hacer tortas a la Reina de los Cielos, y se liba en honor de otros dioses para exasperarme.”—Jer. 7:18; 44:15-30.
Este peligro todavía existe. Daniel L. Migliore, profesor adjunto de teología en el Seminario de Princeton, escribió recientemente: “Cometemos un sinnúmero de violaciones con relación a María. . . . La hemos hecho la Reina de los Cielos.” El arzobispo católico de Toronto, Carter, dio la siguiente explicación de la razón por la cual el Concilio Vaticano II trató de atenuar o moderar la veneración religiosa de María: “El Concilio tenía presente la clase de abusos que se ven, por ejemplo, en algunos países latinoamericanos, donde a veces se ha colocado a María por encima de todo lo demás.” Los “abusos” a los cuales puede conducir la veneración religiosa de María llegan a verse claramente en sitios de peregrinaje dedicados a María como el de Lourdes, en Francia, y el de Fátima, en Portugal.

Además de ser un peligro para los católicos, la mariolatría indudablemente causa disensión dentro de la cristiandad, dado que la mayoría de los protestantes rechazan la devoción a María como idolatría. También, la información que se acaba de presentar demuestra que los católicos están divididos entre sí sobre la cuestión de si son bíblicos o no los dogmas acerca de María.

Queda claro, por lo tanto, que al hacer que resurja la adoración a María el papa Francisco I no está haciendo nada para unir a los católicos entre sí ni para acercarlos a las demás religiones de la cristiandad. Es más, no está haciendo nada para restaurar el verdadero cristianismo tal como lo practicaron los apóstoles y los primeros discípulos de Cristo.

Un punto de vista equilibrado de María

La Biblia nos permite respetar y aun amar a María como discípula fiel de Jesús. (Hech. 1:14) Las Escrituras muestran claramente que María, como cristiana ungida, sería ‘resucitada en cuerpo espiritual’ para ‘heredar el Reino de los cielos,” junto con los 12 apóstoles y otros fieles cristianos del primer siglo.—1 Cor. 15:42-54; 1 Tes. 4:13-16.
Sin embargo, en ninguna parte de la Biblia se nos autoriza a venerar en culto a María ni orarle para que interceda por nosotros Las oraciones deben dirigirse a Dios, por medio de Cristo. (Juan 14:6, 13; Hech. 4:12) No deberían creer las mujeres ni los hombres católicos que recibirían menos compasión y comprensión al orar a Dios en el nombre de Cristo que al orar a María.

Acerca de Dios leemos lo siguiente: “Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahvéh para quienes le temen; que él sabe de qué estamos plasmados, se acuerda de que somos polvo.” (Sal. 103:13, 14) En cuanto a Cristo está escrito: “Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado.”—Heb. 4:15; vea también Filipenses 4:6, 7.

¿Fue María la madre de Dios?

“Por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios [no Dios mismo].”—Luc. 1:35.

¿Nació María sin pecado?

“Cuando una mujer conciba y tenga un hijo varón, quedará impura durante siete días; . . . Al cumplirse los días de su purificación, . . . presentará al sacerdote, a la entrada de la Tienda de Reunión, un cordero . . . Mas si a ella no le alcanza para presentar una res menor, tome dos tórtolas o dos pichones, uno como holocausto y otro como sacrificio por el pecado; y el sacerdote hará expiación por ella y quedará pura.” (Lev. 12:2, 6, 8) “Cuando, según la Ley de Moisés, se cumplieron los días de la purificación de ellos, [José y María] llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor . . . y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor [un ave como ofrenda quemada, la otra como ofrenda para expiación de pecados para María].”—Luc. 2:22, 24.

¿Permaneció virgen María después del nacimiento de Jesús?

“[José] recibió a su mujer, y no se unió a ella antes que diera a luz un hijo.”—Mat. 1:24, 25, “Sagrada Biblia,” Versión Cantera-Iglesias.

¿Tuvo María otros hijos después del nacimiento de Jesús?
“Y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en panales.” (Luc. 2:7) “¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos [Griego: adelphoi, “hermanos,” no syngenes, “parientes” o “primos”] Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas ¿no están todas entre nosotros?”—Mat. 13:55, 56.

¿Podría la palabra “hermanos” en la Biblia referirse a los discípulos de Jesús, sus hermanos espirituales?

“Después de esto bajó a Cafarnaúm, él, su madre y hermanos y sus discípulos.” (Juan 2:12, “Sagrada Biblia,” Versión Cantera-Iglesias) “Y le dijeron sus hermanos: ‘Sal de aquí y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, . . .’ Es
que ni siquiera sus hermanos creían en él.”—Juan 7:3, 5.

¿Fue llevado al cielo el cuerpo físico de María?

“Así también en la resurrección de los muertos: se siembra corrupción, resucita incorrupción; se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual. Os digo esto, hermanos: la carne y la sangre no pueden heredar el Reino de los cielos.”—1 Cor.
15:42, 44, 50.

¿Deberían dirigirse oraciones a María?

“Le dice Jesús: ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.’”—Juan 14:6, 13.

http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102005649
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200002918
FELIPE MONTEROFELIPE MONTERO 06/04/2013 a las 23:04
¿Existe todavía el culto a la diosa madre?

EL CULTO a la diosa madre todavía se practicaba en los días de los cristianos primitivos. El apóstol Pablo se enfrentó con tal práctica en Éfeso, Asia Menor. Como en Atenas —otra ciudad donde se veneraban diosas—, Pablo había dado testimonio allí acerca del “Dios que hizo el mundo”, el Creador vivo, quien no es “semejante a oro, o plata, o piedra, [ni] semejante a algo esculpido por el arte e ingenio del hombre”. Aquello fue el colmo para los efesios, pues la mayoría de ellos adoraban a la diosa madre Ártemis (Artemisa). Los que se ganaban la vida haciendo templetes de plata de la diosa provocaron un alboroto. Por unas dos horas la muchedumbre clamó: “¡Grande es Ártemis de los efesios!”. (Hechos 17:24, 29; 19:26, 34.)

La Ártemis de Éfeso

Los griegos también adoraban a una Ártemis, pero la identificación de esta con la Ártemis que se veneraba en Éfeso solo puede ser vaga. La Ártemis griega era una diosa virgen de la caza y el alumbramiento. La Ártemis efesia era una diosa de la fecundidad. Su enorme templo en Éfeso era visto como una de las siete maravillas del mundo. Su estatua —de la que se creía que había caído del cielo— la representaba como una personificación de la fertilidad, con el busto cubierto de hileras de pechos de forma ovalada. La forma extraña de esos pechos ha dado origen a varias explicaciones, como la de que representan guirnaldas de huevos o hasta testículos de toros. Sea cual sea la explicación, queda claro que es símbolo de la fertilidad.

Es interesante notar que, según The New Encyclopædia Britannica, la estatua original de aquella diosa “estaba hecha de oro, ébano, plata y piedra negra”. Una estatua muy conocida de la Ártemis efesia —estatua que data del siglo II E.C.— la presenta con rostro, manos y pies negros.

La imagen de Ártemis era paseada por las calles. El escriturario R. B. Rackham escribe: “Dentro del templo [de Ártemis] se guardaba[n] [...] sus imágenes, templetes y utensilios sagrados, de oro y plata, que en las grandes fiestas se llevaban a la ciudad y luego se devolvían [al templo] en una procesión magnífica”. Aquellas fiestas atraían a centenares de miles de peregrinos de toda Asia Menor. Ellos compraban templetes de la diosa y la aclamaban como grande, su señora, la reina, la virgen, “la que escucha y acepta las oraciones”. En medio de aquel ambiente, requirió gran valor el que Pablo y los cristianos primitivos alabaran al “Dios que hizo el mundo”, en vez de a dioses y diosas hechos de “oro, o plata, o piedra”.

De diosa madre a “Madre de Dios”

El apóstol Pablo predijo una apostasía cuando habló con los ancianos de la  congregación cristiana de Éfeso. Advirtió que se levantarían apóstatas y hablarían “cosas aviesas”. (Hechos 20:17, 28-30.) En Éfeso, entre los peligros siempre ocultos estaba el volver a la adoración de la diosa madre. ¿Ocurrió eso en realidad?
En la New Catholic Encyclopedia leemos: “Como centro de peregrinación, se consideraba que Éfeso era el lugar donde había sido enterrado [el apóstol] Juan. [...] Otra tradición, de la cual da testimonio el Concilio de Éfeso (431), enlaza a la Santísima Virgen María con San Juan. La basílica donde se celebró el Concilio se llamó la Iglesia de María”. Otra obra católica (Théo—Nouvelle encyclopédie catholique) habla de la “tradición creíble” de que María acompañó a Juan a Éfeso, y allí pasó el resto de su vida. ¿Por qué es importante para nosotros hoy ese supuesto enlace entre Éfeso y María?
Permitamos que The New Encyclopædia Britannica conteste: “La veneración de la madre de Dios recibió su impulso cuando la Iglesia Cristiana se convirtió en la iglesia imperial bajo Constantino, y las masas paganas entraron a raudales en la iglesia. [...] Su devoción y su religiosidad se habían desarrollado por milenios mediante el culto a la ‘gran madre’ divina y a la ‘virgen divina’, algo que venía desde las viejas religiones populares de Babilonia y Asiria”. ¿Qué mejor lugar podía haber que Éfeso para la “cristianización” del culto a la diosa madre?

De modo que en Éfeso, en 431 E.C., el llamado tercer concilio ecuménico declaró oficialmente a María “Theotokos”, palabra griega que significa “portadora de Dios” o “Madre de Dios”. La New Catholic Encyclopedia dice: “El que la Iglesia usara este título fue indudablemente un paso de importancia decisiva para el desarrollo de la doctrina y la devoción marianas en siglos posteriores”.

Las ruinas de la “Iglesia de la Virgen María”, donde se reunió aquel concilio, todavía pueden observarse allí donde estaba la antigua Éfeso. También se puede visitar una capilla que, según una tradición, fue la casa donde vivió y murió María. El papa Paulo VI visitó esos santuarios marianos de Éfeso en 1967.

Sí, Éfeso fue el foco de la transformación del culto pagano a la diosa madre —como el que halló Pablo en el primer siglo— en una devoción ferviente a María como “Madre de Dios”. Es principalmente mediante la devoción a María como la adoración de la diosa madre ha sobrevivido en las tierras de la cristiandad.

La adoración de la diosa madre todavía existe

Según la Encyclopædia of Religion and Ethics, el escriturario W. M. Ramsay razona que en “el siglo V la honra que se daba a la Virgen María en Éfeso era [una forma reavivada] del viejo culto pagano que se daba a la Virgen Madre en Anatolia”. El Diccionario teológico del Nuevo Testamento declara: “Las representaciones católicas de la ‘madre de Dios’ y de la ‘reina de los cielos’ son posteriores al N[uevo] T[estamento] y, por otra parte, tienen antecedentes en religiones orientales más antiguas. [...] En el culto a María que aparece posteriormente se encuentran muchos vestigios de los cultos paganos de la madre y de la virgen divinas”.

Esos vestigios son demasiado numerosos y detallados para que sean casualidad. No se puede negar la similitud que existe entre las estatuas de madre e hijo de la Virgen María y las de diosas paganas, como Isis. Los centenares de estatuas e iconos de la Virgen Negra en iglesias católicas de todo el mundo no pueden dejar de traer a la memoria la estatua de Ártemis. La obra Théo—Nouvelle encyclopédie catholique dice lo siguiente de esas Vírgenes Negras: “Parece que han sido un medio de transferir a María lo que restaba de la devoción popular a Diana [Ártemis] [...] o Cibeles”. Las procesiones del día de la Asunción de la Virgen María también tienen como prototipo las procesiones en honor de Cibeles y Ártemis.

Los títulos mismos que se dan a María nos recuerdan a las diosas madres paganas. A Istar se la aclamaba como la “Santa Virgen”, “Señora mía” y “la madre misericordiosa que escucha las oraciones”. Tanto a Isis como a Astarté se las llamaba “Reina del Cielo”. A Cibeles se la denominaba “Madre de todos los Benditos”. Todos esos títulos, con ligeras variaciones, se aplican a María.
ELISEO SANHUEZA BRICEÑOELISEO SANHUEZA BRICEÑO 09/04/2013 a las 07:47
mmmm esta muy interesante
guisel muñosguisel muños 01/08/2013 a las 23:57
Excelente investigación y discernimiento profético.
Por esta razones de sincretismo y terrible herejía idolátrica promovido por las altas jerarquías católicas Romanas que ha pervintiedo el derecho y la sana doctrina confundiendo de manera infame y diabolica a la iglesia del Señor Jesucristo, como necios y ciegos hipócritas , que cierran el Reino de los cielos ni entran estos ni dejan entrar a los que están entrando, y recorren mar y tierra para hacer adeptos y una vez hechos los hacen dos veces mas hijos del infierno que ellos, pues con estratagema de hombre emplean con astucias las artimañas del error para engañar ; a estos les ha enviado Dios profetas sabios y escribas, y de ellos a unos matan a otros crucifican a otros apedrean y azotan en sus iglesias a otros persiguen de ciudad en ciudad ; y así le dice el Señor Todo Poderoso;así vendrá sobre vosotros la sangre de los justos que se ha derramado sobre la tierra desde mi siervo Abel, la que clama a Mi desde la tierra. Serpientes generación de víboras como escapareis de la condenación del infierno? MATEO 23:13-15; 34-36; EFESIOS 4:14.
El que tenga oídos que oiga lo que el Eterno dice a la iglesia . ALELUYA
MARCO FIDEL CRUZ M