Hablaremos un poco de historia para poder entender
de donde viene el dogma de adorar a la virgen María; esta doctrina es
originaria del reino de Babilonia, así lo describe la palabra de Dios en el
libro de Isaías capitulo 47 verso 1 y 5, en el verso uno dice: hija de
Babilonia; y en el verso 5 dice: hija de los caldeos. Indicándonos la palabra
de Dios que su origen es babilónico esto acontece en el año 3000 antes de
Cristo a través de una mujer llamada Semíramis.
Semíramis: Para los
antiguos
griegos Semíramis (que se
pronuncia
/ s ? m ? r ? m ? s / ) fue una legendaria reina de
Babilonia. Ella a veces se identifica con la real
Shammuramat (en
griego, Semíramis). Semíramis fue una persona real en la antigua
Mesopotamia que inventó
el politeísmo, era una bruja, físicamente bella y
poderosa, que llego a obtener el poder del reino de Babilonia completamente
rendida a Satanás, el cual la usó para sus fines de destrucción de la
humanidad, ella misma se divinizo instaurando el
culto a
la diosa Semíramis . Semíramis era la madre
adoptiva de
Nimrod , el constructor según la Biblia de
la
Torre de Babel , Semíramis inventa
el politeísmo ,
en un esfuerzo para corromper la fe de sus súbditos que creían en el Dios del
Génesis.
Semíramis, Nimrod, Tammuz y su parentesco
con María y Jesús ¿Quien recibe realmente tus plegarias?
A Semíramis se le conoce con otros nombres Istar
o Easter, en inglés. La Biblia
se refiere a ella como Astoret y Astarté. Semíramis adopto un niño lo tuvo como
hijo el cual le llamo Nimrod (Según la Biblia, Nimrod era descendiente de Adán y
bisnieto de Noé a través de la línea de Cam. Fue hijo natural de Cus, pero
legalmente heredero de Sem, puede verse en el capitulo de la TORRE DE BABEL). Fue la madre de Nimrod pero después se
convirtió en su esposa. Los babilónicos llegaron a considerar a Semíramis como
una diosa. Todos los que querían tener acercamiento a Semíramis, y gozar de los
privilegios del país, tenían que traer el niño recién nacido. Semíramis pidió
un culto para Nimrod, el culto a Nimrod se llamaba moloc. El culto Moloc,
llevaban a los niños en cuerpo y alma y lo tiraban a en la hoguera. Parte de los
babilónicos estaban de acuerdo y otros no. Optaron por asesinar a Nimrod y lo
lograron. Cuando su esposo fue matado, ella según se dice se convirtió en la
regente sobre el reino de él. Pero como muchos de sus súbditos no creían que
Nimrod fuese el parigual dios que él había sostenido ser, Semíramis temió
perder el control sobre ellos. Ella sabía que debía idear algo que pareciese un
gran milagro, algo que llenaría al pueblo de estupor y que demostraría que
Nimrod era realmente un dios. Semíramis actuó rápidamente se acostó con unos de
sus sacerdote y quedo en cinta. Le hizo creer a todo los babilónicos que el
dios Nimrod se había reencarnado en ella. Nueve meses más tarde nace el niño y
a este niño le ponen como nombre Tammuz. Nace un 25 de Diciembre del año 3005
AC. (Nota: Este nacimiento acontece el 25 de diciembre del año 3005 antes de
Cristo, observen la relación que hay con respecto a la celebración del
nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, tienen la misma fecha; fue implantado
por los católicos apostólicos romanos la nueva fecha del nacimiento de Cristo
ósea el 25 de diciembre, engañando al mundo ya que esta no es la fecha de
nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, la biblia dice bien claro cual es me
fundamento en las escrituras. Lucas capitulo 1 verso 26 y 27 dice: Al sexto mes
el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
(V.27) a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de
David; y el nombre de la virgen era María. El sexto mes del calendario o
almanaque hebreo es “Elul” comparándolo con el almanaque Gregoriano me indica
que es entre Agosto y Septiembre. Lucas capitulo 1 verso 31 dice: Y ahora,
concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamaras su nombre Jesús. La
palabra “ahora” significa: A esta hora, en el tiempo presente; indicándonos la
palabra de Dios que en el mismo día de la visita del ángel a María, ella quedo
embarazada y si cuentas desde allí nueve meses, el nacimiento de nuestro Señor
Jesucristo fue en el mes de Zif o Iyyar del calendario hebreo, poniéndolo en
paralelo con el gregoriano nos indica que fue entre Abril y Mayo el nacimiento
de nuestro Señor Jesucristo, y en la época de primavera, que es el comienzo de
la estación seca en Jerusalén; esto nos lo confirma la palabra de Dios en el
libro de Lucas capitulo 2 desde el verso 8 hasta el veinte, donde el ángel
hablo con los pastores anunciándoles el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo,
estos estaban pastoreando a la intemperie los rebaños de las ovejas, si hubiese
sido el 25 de diciembre en Jerusalén es época de invierno los pastores no
hubiesen estado afuera). El 25 de Diciembre era el día más corto del año en el
hemisferio norte y señalaba el momento en que los días comenzaban de nuevo a
alargarse. Al asociar a Nimrod con el dios Sol, Semíramis proclamó ese día como
el cumpleaños del Sol. El árbol de hoja perenne, símbolo de la vida en medio de
la muerte del invierno, empezó a relacionarse en esta celebración como símbolo
del renacimiento de Nimrod. Esto era exactamente lo que la malvada mujer
necesitaba para llevar a cabo su ambicioso plan. Ella dejó correr la voz de que
el bebé no tenía un padre humano, sino, que le había sido dado el ser mediante
un mágico haz de luz del gran dios sol. De la T de Tammuz es el origen de la cruz de la iglesia
romana. ¿Qué sabemos sobre la cruz y cuál es su importancia? Posiblemente no
hay un símbolo que represente más al cristianismo. Pero, ¿es realmente
cristiano? La cruz con varias y ligeras modificaciones fue un símbolo muy común
en la antigüedad pagana. La forma original de la letra caldea tau o
"T" era como la cruz actual y precisamente era la inicial de Tammuz,
el dios Sol. Esta se marcaba en la frente de quienes se iniciaban en la antigua
religión de los misterios. Las vírgenes vestales de la antigua Roma lucían la
letra tau suspendida de una cadena alrededor del cuello, como lo hacen muchos
en la actualidad. Con los tiempos en babilonia se levanto otro hombre por el
partido opositor llamado Kansa el rey Kansa. Persiguió a Semíramis para
matarla, he aquí el parentesco de Semíramis y María madre de Cristo. también
madre de Jacobo, José, Simón (no Simón Pedro) y Judas( no judas Iscariote), y
algunas hijas ( Mateo 13:55 y 56)( Mateo 1:25 ). El rey Kansas persigue a
Semíramis para matarla a ella y al niño, huye al desierto llega a un lugar de
palmeras y ahí es asesinada con su niño. El rey Kansa le coloca una corona en
la cabeza le pone al niño en el brazo izquierdo corta una palma y se la pone en
la mano derecha, y dice esta es la gran diosa Semíramis.
Los babilónicos se fueron para diferentes lugares, los judíos que vivieron y
se fueron para sus tierras allá le pusieron Nosemiramis, allá en Israel se
llama Astarot, el niño se llama Baal (según Jueces 2:13). La palabra Astarot si
la traducimos del hebreo a nuestro idioma significa Reina de la paz o Virgen de
la Paz. Si
algunos se han fijado de la
Virgen de la Paz,
como estas con el niño en la mano izquierda con la corona en la cabeza y la
palma en la mano derecha, ¿como estas Semíramis en Babilonia? De la misma
forma. Tiene otro nombre también se le llama Astarté, la palabra Astarté
traducida del hebreo a nuestro idioma significa Virgen de Candelaria.
VIRGEN DE LA
CANDELARIA
En los días del profeta Jeremías la virgen María no había nacido todavía. En
los días del profeta Jeremías ya estaba el culto a la reina del cielo, si María
no había nacido de que reina estaban hablando, Jeremías dice:
(Jeremías 7, 18) Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y
las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer
ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira. Véase (Jer 44:15-30.) Si María
no había nacido de que reina estaban hablando, estaban hablando de Semiramis.
Este fue el origen del falso sistema religioso que envuelve la adoración a
la madre y al hijo. De hecho, durante la cautividad de Babilonia, en Jeremías
vemos que esa fue la adoración de Israel, la abocada a Semíramis como “Reina del
Cielo” (Jer. 7; 18, 19; 44: 15-30). En el templo de Jerusalén, adoraban a
Tammuz, el hijo de Semíramis (Ez. 8: 14, 15) Esa diabólica adoración se
extendió a lo largo del mundo”
Acordémonos que la Palabra nos habla de
Tammuz en Ezequiel:
“Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa
de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas
endechando a Tammuz. (Ezequiel 8: 14)
No contenta con ser suma sacerdotisa, Semíramis,
se proclamó a sí misma diosa y demandó que se le sacrificaran niños. Semíramis
capitalizó la rebelión del hombre contra las leyes de Dios sobre el matrimonio.
Promovió el celibato, una cubierta religiosa para
luego cometer adulterio, fornicación, homosexualidad, sodomía y lesbianismo.
Este celibato, supuestamente separaba a los sacerdotes y los hacía “santos”;
les hacía como superiores al resto de los hombres y mujeres que contraían
matrimonio y tenían hijos.
Semíramis, la reina-madre, por
inspiración satánica, conocía la profecía de que de una mujer nacería el Mesías
(ver Génesis 3: 15). Semíramis decía ser el “espíritu de Dios” encarnado en una
madre humana. Su símbolo era la luna. De esta “madre-virgen” pronto aparecieron
por todas partes estatuas de ella cargando al pequeño “dios-sol”; el cual decía
que era el “salvador”.
Escribe el Pastor David L. Brown, Ph.D. de Logos
Resource Pages:
“En Egipto, Semíramis fue llamada Isis y su hijo
es Osiris. En Asiria fue Istar y Bacus. En Asia fue Cibeles y Deoius. En la
antigua Grecia fue Afrodita y Eros, y en la antigua Roma, fue Venus y Cupido.
Los nombres y lugares de la adoración de la madre y el hijo varían de un país a
otro a lo largo de los tiempos”
El catolicismo romano ha sido desde su existencia
el instrumento por excelencia del diablo para colocar y recolocar el culto a la
“virgen y el niño”. Existen 2.800 versiones de la “virgen María” por todo el
mundo.
Estas visiones y apariciones han ocurrido en el
contexto de las religiones paganas y en el catolicismo romano. Lourdes,
Pilar, Fátima, Lanka, Guadalupe, Medjugorke, etc. etc. Para los
chinos era Shingmoo; los bárbaros germanos tenían a Hertha. Los escandinavos la
llamaban Disa; los celtas, Virgo Paritura; en la India, Indrani, Devaki (y el
niño Krishna); en el Japón, Amaterasu o Akita. Para los aztecas, Xochiquetzal;
para los chibchas, Bachue; para los muiscas, Hiutaca.
La “diosa” Semíramis reclamaba que su
hijo fue concebido de una forma sobrenatural, y que él era
la simiente prometida, el “salvador del mundo”. Al tiempo reclamaba
la misma adoración, no sólo para el hijo, sino para ella como su madre.
Las historias de Nimrod, Semíramis y Tammuz
circularon por todo el mundo. Ese culto se hizo popular y empezó la mitología.
Según la cultura, se adoptaron diferentes nombres, y llegaron a ser la “sagrada
familia”.
Semíramis llegó a ser conocida como la “Reina del
cielo”. Satanás utilizó a sus demonios para que produjeran “apariciones” por
todo el mundo de esa “virgen-madre”, las cuales llamaron y llaman, “milagros”.
Cronología mariana
Aquí van algunas fechas históricas que tienen que ver con el culto mariano
romano:
El
“ora pro nobis” no aparece hasta la fecha del
año 600.
La procesión del “Santo Sacramento” y el “Ave María”, en el año 1011.
La “Salve Regina” aparece en el 1237.
La invención del “escapulario” es debida al carmelita Stock en el año 1251.
El “rosario” en el año 1470.
La fiesta de la “concepción” en el 1475.
El dogma de la
Inmaculada Concepción por el papa Pío IX en 1854.
El dogma de la “Asunción de la
Virgen” en el año 1950.
Como puede apreciarse en esta lista, contemplando
el amplio espectro temporal, partiendo de la baja Edad Media, el engaño y
la oscuridad espiritual fue en aumento progresivo hasta nuestros días. Roma ha
venido a hacer de María una diosa. Esa es la triste realidad.
“El “Ave María” es el punto central del
“Rosario”, y fue inventado en una fecha tan tardía como la del año 600 de
nuestra era. La segunda parte de esa perversión, es una petición en la que el
orante requiere la mediación de María como “madre de Dios”, especificando
"...ahora y en la hora de nuestra muerte". Por lo tanto se hace de
María, mediadora, usurpándole ese ministerio a Jesús; no en vano ignorantemente
la llaman: la “reina del cielo”
“El rosario con la explicación de su pagano e
inútil procedimiento de uso de vanas repeticiones”
El linaje de "La
Virgen María, Madre de Dios
y Reina del Cielo"
Semíramis - Ninkarsag - Isis - Cibele
- Ishtar - Astarté - Virgen María.
Diodorus, varón griego de Cecilia, cuenta la historia de
Semíramis (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página
267).
Al morir Nimrod, Semíramis se proclamó
a sí misma “Rhea”, es decir, “Madre de los dioses”. Tomemos
nota: “Madre de los dioses” es un distintivo muy notable y común
en los anales de la raza humana. Más adelante en la historia, Nimrod, ya muerto
pero no olvidado, se conocía como “Baal”, título que significa “Señor” o
“Amo”. También lo llamaban “Kronos”. A este los romanos
llamaban “Saturno” (A-31). Siendo Semíramis la esposa
de “Baal”, su título hubiese sido “Baalti”.
-Traducido al latín, “Baalti” significa “Mea
Domina”. Traducido al italiano, el nombre o título es ¡“Madonna”!
-Siguiendo la tradición idolátrica originada en
Sumeria-Caldea, la Iglesia Católica Romana llama a María “la Madona”, título que jamás
se le confiere en la
Biblia. Así pues, los eslabones lingüísticos forjan un enlace
indiscutible entre la muy antigua diosa madre Baalti (Semíramis) y la “Madona”
del catolicismo romano. ¿Qué investigador, historiador o teólogo es capaz de
probar que esto no es como lo presentamos? Afirmamos confiadamente que las
multitudes de católicos romanos, al venerar a la Virgen María (la
“Madona”) con fervor que sobrepasa su adoración a Cristo, siguen propagando
entre los seres humanos, sin percatarse la gran mayoría de lo que hacen, el
antiguo concepto idolátrico de una poderosa “diosa madre
pagana” , “Madre de los dioses” . El estudiante perspicaz
de la historia humana y del libro de Apocalipsis no pasa por alto tan
evidente conexión fuerte entre el paganismo de la antigua Sumeria-Caldea y la
“Mariología” de la
Iglesia Católica Romana. Volviendo a Semíramis,
ella aseguró que su hijo Tammuz había nacido de forma milagrosa,
reclamando que él era la reencarnación de Nimrod. Los escritores clásicos
identifican a Tammuz como“Bacus”, nombre que significa “Hijo
lamentado”. Este “Hijo lamentado” algunos lo asocian con la
profecía de
Génesis 3:15. La semejanza entre Tammuz y Cristo es
evidente. De ambos se dice que su nacimiento era milagroso. “Hijo lamentado”, o
“hijo de sufrimiento”, son aplicados a ambos. Uno de los dos es un falso
“mesías”. Nacido de una mujer que tuvo la osadía de llamarse “Madre de los
dioses”, Tammuz es el falso. Cristo, y no Tammuz (Bacus), es quien cumple
Génesis 3:15.
Se teoriza que Semíramis desempeñara un
papel importante en el desarrollo de los “Misterios caldéanos”, los que
sirvieron para propagar la idolatría que ella fomentaba. Semíramis, en el
carácter mitológico de la diosa Isis (Helena), figura en una secta samaritana
alegadamente organizada por Simón el Mago. “Claramente, Osiris era Nimrod,
e Isis era Semíramis. Así pues, Simón Mago decía que él mismo había sido el
poder que moviera a Nimrod y que Helena era Semíramis, la Reina del Cielo”
En Sumeria , se adoraba a la diosa “Ninkarsag” ,
a quien le decían la “Madre Dolorosa” , intercediendo ella, como
se creía, entre los seres humanos y los “dioses duros”, pues estos se
inclinaban a tratar con aspereza a los humanos. (La historia de la
civilización, Tomo I, Will Durant, Página 267) El parecido entre la
mitológica “Ninkarsag” y la “Madre Dolorosa María” es asombroso, pues el
concepto católico de una “madre intercesora” es casi idéntico al que tenían los
antiguos sumerios de su diosa Ninkarsag. Para el católico, la “Virgen María” es
más tierna, comprensiva y compasiva que el “fuerte” Jehová, aún más que el hijo
Jesucristo. De ahí, su notable tendencia de apelar más a la “Virgen” que a
Cristo mismo, pese a la clara enseñanza del Espíritu Santo, diciendo este
que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre” (
1 Timoteo 2:5 ).
Desde tiempos remotos, la “gran ramera”
viene “sentada” sobre reinos idolátricos. Se sentó primero sobre
Sumeria-Caldea, dominándola, gobernándola y corrompiéndola.
(a) En
Sumeria, “los sacerdotes llegaron a ser la clase más rica y
poderosa en las ciudades. En cuanto a la mayoría de los asuntos, ellos
eran el gobierno . Resulta difícil determinar hasta qué medida el ´patesí´
(líder) era sacerdote o hasta qué punto era rey” (La historia de la
civilización, Tomo I, Will Durant, Página 128).
(b) Las grandes ciudades de
Sumeria “fueron organizadas alrededor de templos y burocracias
sacerdotales” (Microsoft CD-ROM, Bookshelf, 1994). Paralelamente, en
Italia, España, México, Colombia, Perú, República Dominicana, Puerto Rico o
dondequiera que haya alcanzado poder la Iglesia Católica
Romana, en el mismo centro de ciudades, pueblos o aldeas se encuentra una
catedral o una capilla católica romana , desde cuyo recinto
“sagrado” el clero católico romano pretende controlar no tan solo almas
sino también la política y aun la economía , logrando ampliamente sus
propósitos al poder imponer su voluntad.
EGIPTO.
(1) Entre los descendientes de Noé,
algunos fueron a parar en el fértil valle del gran río Nilo, donde
establecieron el reino de Egipto.
(2) Trajeron consigo sus creencias
idolátricas, incluso la veneración de una “diosa madre”. A esta la
llamaron “Isis” , dándole también el título “Madre de
Dios” .
(3) La “gran ramera”, tomando la forma
de “Isis”, se sentó en Egipto, haciendo sentir su presencia y poder a
través de los sacerdotes que la servían en palacios y templos del país.
(4) Las imponentes pirámides, los templos
con sus finas columnatas, las enormes esculturas de dioses, diosas y faraones,
el arte y los escritos jeroglíficos del antiguo Egipto, todos evidencian la
tremenda influencia que ejercía la religión idolátrica sobre los gobernantes y
el populacho del Imperio. Incuestionablemente, la “gran
ramera” estaba sentada sobre Egipto, no cediendo su posición durante más
de tres mil años. Confrontado por Moisés y Aarón, el Faraón se recurre a los
representantes de la religión pagana en Egipto,
los “sabios” y “hechiceros” de su reino (
Éxodo 7:8-13), acontecimiento que pone de relieve el
estrecho enlace entre el poder secular y el poder religioso en Egipto.
(5) Más de tres mil años después de
instituirse el culto a Isis en Egipto, los teólogos católicos de
Alejandría (Egipto) dieron el título “Madre de Dios” a la también mítica
“Virgen María” inventada por ellos. Haciéndolo, no seguían ninguna indicación
bíblica sino la muy arraigada tradición de la “diosa madre pagana del
universo”. Para los egipcios, Isis era “Madre de Dios”. Para los católicos, la
“Virgen María” es la “Madre de Dios”.(B-20). ¿Quién es la verdadera “Madre
de Dios”? ¡Ninguna de las dos! La doncella judía María era la madre, según la
carne, de Jesucristo, pero jamás la madre de Cristo en su existencia como Ser
espiritual. Admirarla por su santidad y el privilegio de ser madre carnal del
Cristo encarnado, esto, sí, podemos hacerlo, y lo hacemos, pero venerarla, o
adorarla, como “Madre de Dios”, esto no lo debemos hacer.
(6) Según la mitología egipcia, la
diosa Isis tuvo un hijo llamado “Horus” (“Osiris”). Isis, con su hijo
Horus; María, con su hijo Jesús. El paralelismo es evidente; la teología
también es la misma en varios aspectos. ¿Qué es la “Virgen María, Madre de
Dios” sino otra “diosa madre” en el largo linaje continuo de “diosas madres”
que data desde Semíramis? A la “Virgen María” la presentan con vestimentas
“cristianas”, pero su verdadera identidad no es oculta para el estudioso
imparcial de estos temas.
ASIRIA.
En el Imperio Asirio, la “diosa madre”
(la “gran ramera” que se sienta es este país) es Cibele, y
su “hijo” se llama Deoius .
d) BABILONIA. La “diosa madre” que se
sienta en Babilonia es Ishtar. “Como diosa, Istar era la gran
madre, la diosa de la fertilidad y la reina del firmamento.” (Biblioteca
de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2005. © 1993-2004 -Microsoft
Corporation.) Esta diosa fue asimilada por los griegos, llamándola
ellos “Astarté”, precursora de “Afrodita”. Los romanos la conocían
como “Venus”, también adorándola.
(1) Ishtar, diosa de la
fecundidad en los seres humanos, los animales y las plantas, hacía que
todo se procreara y creciera (La historia de la civilización, Tomo I, Will
Durant, Página 235).
(2) Los babilonios dieron varios títulos a
Ishtar, entre ellos: “La
Virgen”, la “Santa Virgen” y la “Virgen
Madre” (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant, Página
235) . Asombrosamente, ¡estos títulos son los mismos dados por los
católicos a la “María” que veneran!
(3) Una letanía babilónica a Ishtar
rezaba: “Señora de las señoras, diosa de las diosas... exaltada por encima
de todos los dioses” (La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant,
Página 235-236).
(4) La diosa Ishtar “se
sentó” sobre Babilonia. “Ningún rey emprendería una campaña ni
avanzaría hacia una batalla, ningún babilonio arriesgaría decisión crucial
alguna ni iniciaría empresa importante, sin ocupar a un sacerdote o mago para
que le leyera las señales”(La historia de la civilización, Tomo I, Will Durant,
Página 244).
GRECIA.
La “diosa madre pagana” es Astarté, o Afrodita, con su
infante. O es Irene, la diosa de la paz, con su hijo Plutón.
ROMA.
La “diosa madre pagana” (la “gran ramera”)
es Fortuna (“Venus”), con su hijo Júpiter .
ÉFESO.
La “diosa madre pagana” es “Diana”. Con sus múltiples
senos al descubierto, las estatuas de Diana proyectan la fecundidad atribuida
universalmente a “diosas madres”. Curiosamente, una torre figura en la corona
de Diana, símbolo, tal parece, de la torre de Babel, cuyo significado se
conserva de varias formas en las religiones idolátricas (A, 29-30).
CHINA.
La “diosa madre pagana” es “Shing Moo”, nombre
que significa “Santa Madre”. La representaban con un arco de gloria
alrededor de su cabeza y un infante en sus brazos, más o menos como los
católicos representan a su “Virgen María, con el Niño Dios”.
ALEMANIA.
La “diosa madre pagana” es la virgen “Herta” .
DINAMARCA, FINLANDIA y SUECIA.
La “diosa madre pagana” es “Disa”, con su infante al
hombro .
INDIA.
La “diosa madre pagana” es “Indrini”, con su niño.
También se conocía como “Isi”, la “gran diosa” , con su
hijo “Iswara” (B-14; A-20).
EL SINCRETISMO CATOLICO ROMANO
Más tarde, cuando fue establecido el
catolicismo romano bajo las falsas pretensiones religiosas de Constantino,
aproximadamente por el año 325 d. C., todo la mezcla del paganismo babilónico y
romano, fue introducido deliberadamente al cristianismo.
La antigua Semíramis (Venus, Osiris, etc.) pasó a llamarse “virgen María” y a
la encarnación del dios sol Tammuz (Baal, Moloc, etc.), se le llamó
“Jesús”. El culto a Semiramis creció y fue tan propagado y luego después
de todo cuando Cristo comenzó a fundar su iglesia la biblia dice que cada día
se iban añadiendo a la congragación los que tenían que ser salvo, el culto a
Semiramis fue cayendo, eran miles de los que se convertían a Cristo y le
seguían con todo su corazón. El romanismo dijo si seguimos adorando a Semiramis
nadie nos va a seguir, tenemos que quitarle el nombre ¿qué nombre le vamos a
poner a la estatua?, no le podían poner Carme y Juana, la mujer amada por todos
los apóstoles y todos los judíos era María, María estuvo en el día de
pentecostés ahí estaba ella con ellos, María estaba en los momentos difíciles
de la iglesia ahí estaba con ellos. Luego en el año 609 DC. El catolicismo le
quita el nombre de Semiramis y dicen esta es la estatua de la santa virgen
María, el niño que tienes en el brazo es Jesús y ella es María y la gente dijo
amen.
Comentarios
LA DEIDAD DE
LA VIRGEN MARÍA
UN ENGAÑO DEL CATOLICISMO
Resurge la devoción a María
“RENOVADA
la veneración de María... el papa a la delantera en el resurgimiento de interés
en la madre de Jesús.” Ese encabezamiento de cuatro columnas en el Star de
Toronto, que apareció sobre un artículo en el cual se consideraba el aumento en
la “devoción a la Virgen
María,” es típico de los informes que se están publicando por
todas partes del mundo. “El papa es intensamente devoto para con la Virgen,” escribió el Times
de Nueva York, y agregó como prueba de esto que el papa Juan Pablo II
recientemente ha visitado templos dedicados a María en México, Polonia, Italia
e Irlanda. De hecho, según el diario parisiense Le Monde, toda la visita de él
a Irlanda tuvo por tema: “María la
Reina de la
Paz.”
Es verdad que el Concilio Vaticano II (1962-1965) reafirmó los tradicionales
dogmas católicos en cuanto a María, pero se admite por lo general que el
Vaticano II hizo que disminuyera la devoción a María entre los católicos de
muchos países. Ya para el 1974 el papa Pablo VI consideró necesario publicar
una “exhortación apostólica” de 30.000 palabras, Marialis Cultus (devoción o
culto a María), en la cual exhortó a que se aumentara la devoción a la “Virgen
María.”
Es bastante patente que a Juan Pablo II le parece que las devociones dirigidas
a María necesitan más atención. Por lo tanto, está poniendo el pleno poder de
su autoridad papal tras de la campaña para reavivar la devoción que se da a
María. Pero ¿cuál será el efecto de la posición que él ha adoptado con relación
a este dogma?
El adorar a María tuvo comienzo lento
Obras de referencia católicas admiten francamente que el adorar a María no se
remonta hasta los tiempos apostólicos. The Catholic Encyclopedia declara:
“La devoción a Nuestra Bienaventurada Señora a fin de cuentas debe considerarse
como una aplicación práctica de la doctrina de la Comunión de los Santos.
Dado que esta doctrina no se encuentra, por lo menos de manera explícita, en
las versiones más antiguas del Credo de los Apóstoles, tal vez no haya razón
para que nos sorprendamos de no hallar rasgos claros del cultus [adoración] de la Bienaventurada Virgen
durante los primeros siglos de la era cristiana.”
En su forma original el Credo de Nicea (325 E.C.) no hace mención alguna de la
“Virgen María.” No fue sino hasta el Concilio de Éfeso, celebrado en 431 E.C.,
que en el dogma católico se designó a María como la “Madre de Dios” (griego:
Theotokos, literalmente “la que da a luz a Dios”). Y hasta en ese entonces esto
no se hizo tanto para estimular la devoción a María como para defender ideas
trinitarias (es decir, para combatir a Nestorio, quien negó que Jesús hubiera
nacido como combinación de Dios y hombre). ¿Por qué tal falta de atención a la
devoción a María?
Esto se debe a que esta práctica no está basada en la Biblia, sino en literatura
apócrifa, como el llamado “Evangelio de Santiago” y los Oráculos Sibilinos.
Según The Catholic Encyclopedia, no fue sino hasta más tarde durante la Edad Media, después del
año 1000, “que empezó a manifestarse de manera organizada, en forma de una gran
multitud de prácticas de devoción, el profundo sentimiento de amor y confianza
para con la
Bienaventurada Virgen, sentimiento que hasta entonces se
había expresado solamente de manera vaga y conforme a los impulsos de
religiosidad de cada individuo.” Fue durante ese tiempo que por toda Francia se
edificaron y dedicaron muchas de las catedrales góticas de la Edad Media a Notre Dame
(Nuestra Señora).
En lo que toca a la “Salutación Angélica” (Ave María), A Catholic Dictionary
nos informa que “parece que las partes 1 y 2 llegaron a usarse corrientemente
como fórmula de devoción hacia fines del siglo doce; . . . se cree que el resto
de la estrofa llegó a usarse a mediados del siglo quince.” ¡Verdaderamente
tardó en completarse!
La doctrina de la “Inmaculada Concepción,” la cual alega que María estuvo exenta
del pecado original desde el momento de ser concebida, no llegó a ser artículo
de la fe católica sino hasta 1854. ¿Por qué? La misma obra de referencia
católica nos informa que la controversia sobre esta doctrina había estado
ardiendo dentro de la
Iglesia Católica desde el siglo doce y que a algunos “obispos
de gran eminencia” les parecía que este dogma no tenía suficiente apoyo en “las
Escrituras ni en la
Tradición para que se hiciera artículo de fe.”
La devoción a María recibió impulso adicional en fecha tan reciente como la del
año 1950, cuando el papa Pío XII definió la “Asunción Corporal de la Bienaventurada Virgen”
(que no se permitió que su cuerpo se descompusiera, sino que fue llevado a los
cielos) como artículo de fe, es decir, como creencia obligatoria para los
católicos. ¿No es extraño que aparecieran a fecha tan tardía dogmas
fundamentales relacionados con tal devoción, si era la voluntad de Dios que los
cristianos dieran a María veneración y culto?
¿Tuvo María otros hijos?
Ningún cristiano que crea en la
Biblia duda que María haya sido virgen cuando concibió y dio
a luz a Jesús. (Mat. 1:18-23; Luc. 1:34, 35) El dogma que separa a los
católicos de los protestantes y que ahora está causando divisiones hasta entre
los católicos es el de la perpetua virginidad de María. Dos libros de
publicación reciente, ambos con la colaboración de autores católicos, sugieren
una nueva manera de abordar la cuestión de la devoción a María.
Uno de estos libros, escrito en inglés por un grupo de eruditos católicos,
luteranos, reformados y anglicanos, se intitula: “Mary in the New Testament”
(María en el Nuevo Testamento). En explicación de la razón por la cual se
escribió este libro, uno de los coautores, Joseph A. Fitzmyer, de la Universidad Católica
de América, declaró:
“Los católicos modernos tienden a pensar que todo lo que constituye la
religiosidad de nuestro siglo veinte se deriva del Nuevo Testamento, pero, con
gran frecuencia, aquello a lo cual nos hemos acostumbrado no es lo que estaba
en la mente del escritor bíblico, si no las reflexiones de creyentes que
vivieron en siglos subsiguientes.”
Comentando sobre este libro, Tom Harpur, redactor de temas religiosos del Star
de Toronto, escribió:
“El grupo estaba dividido en cuanto a si la evidencia señala o no que María
haya tenido otros hijos después de haber tenido a Jesús.
. . .
“Sin embargo, el libro indica que en 1976 un comentario por el erudito católico
romano alemán Rudolph Pesch francamente expresó la opinión de que estos
parientes eran, de hecho, hermanos carnales.
“En lo que toca a las dos doctrinas que aparecieron posteriormente —la de que
María fue concebida inmaculadamente, sin pecado, y la de que luego ascendió
corporalmente a los cielos— los eruditos tienen poco que decir debido a que en
el Nuevo Testamento no hay nada sobre ninguna de estas dos creencias.”
El otro libro, escrito en francés por el autor católico Jean Gilles, se llama
Les “frères et sœurs” de Jesus (Los “hermanos y hermanas” de Jesús). Este ha
causado gran controversia entre los católicos franceses. Y no es sorprendente
esto, pues en su conclusión el autor declara:
“Brevemente y en lenguaje mesurado, por fidelidad a la Iglesia [Católica], creo
que puedo resumir los resultados de mi investigación como sigue. . . . Los
CUATRO Evangelios CANÓNICOS suministran evidencia concordante en el sentido de
que Jesús tuvo verdaderos hermanos y hermanas en su familia. . . . Ante este
consecuente conjunto de prueba, la posición tradicional [de la Iglesia Católica
Romana] parece vulnerable y frágil.”
Los peligros de la devoción a María
Admitiendo los peligros de dar devoción a María, The Catholic Encyclopedia
declara: “Es imposible negar que la devoción popular a la Bienaventurada Virgen
a menudo estuvo acompañada de extravagancia y abusos.” En época tan remota como
a fines del siglo cuarto, el “santo” católico Epifanio condenó el que se
ofrecieran tortas a María, y declaró: “Que nadie reverencie en adoración a
María.” La misma enciclopedia nos informa: “Ya en el año 540 hallamos, en el
centro del ápice de la catedral de Parenzo, un mosaico en el cual [María] está
sentada en un trono como Reina de los Cielos.”
¿No fue precisamente esta clase de adoración pagana lo que provocó la ira de
Dios allá en el tiempo de la nación de Israel? La Biblia relata: “Los hijos
recogen leña, los padres prenden fuego, las mujeres amasan para hacer tortas a la Reina de los Cielos, y se
liba en honor de otros dioses para exasperarme.”—Jer. 7:18; 44:15-30.
Este peligro todavía existe. Daniel L. Migliore, profesor adjunto de teología
en el Seminario de Princeton, escribió recientemente: “Cometemos un sinnúmero
de violaciones con relación a María. . . . La hemos hecho la Reina de los Cielos.” El
arzobispo católico de Toronto, Carter, dio la siguiente explicación de la razón
por la cual el Concilio Vaticano II trató de atenuar o moderar la veneración
religiosa de María: “El Concilio tenía presente la clase de abusos que se ven,
por ejemplo, en algunos países latinoamericanos, donde a veces se ha colocado a
María por encima de todo lo demás.” Los “abusos” a los cuales puede conducir la
veneración religiosa de María llegan a verse claramente en sitios de
peregrinaje dedicados a María como el de Lourdes, en Francia, y el de Fátima,
en Portugal.
Además de ser un peligro para los católicos, la mariolatría indudablemente
causa disensión dentro de la cristiandad, dado que la mayoría de los
protestantes rechazan la devoción a María como idolatría. También, la
información que se acaba de presentar demuestra que los católicos están divididos
entre sí sobre la cuestión de si son bíblicos o no los dogmas acerca de María.
Queda claro, por lo tanto, que al hacer que resurja la adoración a María el
papa Francisco I no está haciendo nada para unir a los católicos entre sí ni
para acercarlos a las demás religiones de la cristiandad. Es más, no está
haciendo nada para restaurar el verdadero cristianismo tal como lo practicaron
los apóstoles y los primeros discípulos de Cristo.
Un punto de vista equilibrado de María
La Biblia nos
permite respetar y aun amar a María como discípula fiel de Jesús. (Hech. 1:14)
Las Escrituras muestran claramente que María, como cristiana ungida, sería
‘resucitada en cuerpo espiritual’ para ‘heredar el Reino de los cielos,” junto
con los 12 apóstoles y otros fieles cristianos del primer siglo.—1 Cor.
15:42-54; 1 Tes. 4:13-16.
Sin embargo, en ninguna parte de la
Biblia se nos autoriza a venerar en culto a María ni orarle
para que interceda por nosotros Las oraciones deben dirigirse a Dios, por medio
de Cristo. (Juan 14:6, 13; Hech. 4:12) No deberían creer las mujeres ni los
hombres católicos que recibirían menos compasión y comprensión al orar a Dios
en el nombre de Cristo que al orar a María.
Acerca de Dios leemos lo siguiente: “Cual la ternura de un padre para con sus
hijos, así de tierno es Yahvéh para quienes le temen; que él sabe de qué
estamos plasmados, se acuerda de que somos polvo.” (Sal. 103:13, 14) En cuanto
a Cristo está escrito: “Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros,
excepto en el pecado.”—Heb. 4:15; vea también Filipenses 4:6, 7.
¿Fue María la madre de Dios?
“Por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios [no Dios
mismo].”—Luc. 1:35.
¿Nació María sin pecado?
“Cuando una mujer conciba y tenga un hijo varón, quedará impura durante siete
días; . . . Al cumplirse los días de su purificación, . . . presentará al
sacerdote, a la entrada de la
Tienda de Reunión, un cordero . . . Mas si a ella no le
alcanza para presentar una res menor, tome dos tórtolas o dos pichones, uno
como holocausto y otro como sacrificio por el pecado; y el sacerdote hará
expiación por ella y quedará pura.” (Lev. 12:2, 6, 8) “Cuando, según la Ley de Moisés, se cumplieron
los días de la purificación de ellos, [José y María] llevaron a Jesús a
Jerusalén para presentarle al Señor . . . y para ofrecer en sacrificio un par
de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor [un ave como
ofrenda quemada, la otra como ofrenda para expiación de pecados para
María].”—Luc. 2:22, 24.
¿Permaneció virgen María después del nacimiento de Jesús?
“[José] recibió a su mujer, y no se unió a ella antes que diera a luz un
hijo.”—Mat. 1:24, 25, “Sagrada Biblia,” Versión Cantera-Iglesias.
¿Tuvo María otros hijos después del nacimiento de Jesús?
“Y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en panales.” (Luc. 2:7) “¿No es
éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos
[Griego: adelphoi, “hermanos,” no syngenes, “parientes” o “primos”] Santiago,
José, Simón y Judas? Y sus hermanas ¿no están todas entre nosotros?”—Mat.
13:55, 56.
¿Podría la palabra “hermanos” en la
Biblia referirse a los discípulos de Jesús, sus hermanos
espirituales?
“Después de esto bajó a Cafarnaúm, él, su madre y hermanos y sus discípulos.”
(Juan 2:12, “Sagrada Biblia,” Versión Cantera-Iglesias) “Y le dijeron sus
hermanos: ‘Sal de aquí y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las
obras que haces, . . .’ Es
que ni siquiera sus hermanos
creían en él.”—Juan 7:3, 5.
¿Fue llevado al cielo el cuerpo físico de María?
“Así también en la resurrección de los muertos: se siembra corrupción, resucita
incorrupción; se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual. Os
digo esto, hermanos: la carne y la sangre no pueden heredar el Reino de los
cielos.”—1 Cor.
15:42, 44, 50.
¿Deberían dirigirse oraciones a María?
“Le dice Jesús: ‘Yo soy el Camino, la
Verdad y la
Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Y todo lo que pidáis en
mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.’”—Juan
14:6, 13.
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102005649
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200002918
¿Existe todavía el culto a la
diosa madre?
EL CULTO a la diosa madre todavía se practicaba en los días de los cristianos
primitivos. El apóstol Pablo se enfrentó con tal práctica en Éfeso, Asia Menor.
Como en Atenas —otra ciudad donde se veneraban diosas—, Pablo había dado
testimonio allí acerca del “Dios que hizo el mundo”, el Creador vivo, quien no
es “semejante a oro, o plata, o piedra, [ni] semejante a algo esculpido por el
arte e ingenio del hombre”. Aquello fue el colmo para los efesios, pues la
mayoría de ellos adoraban a la diosa madre Ártemis (Artemisa). Los que se
ganaban la vida haciendo templetes de plata de la diosa provocaron un alboroto.
Por unas dos horas la muchedumbre clamó: “¡Grande es Ártemis de los efesios!”.
(Hechos 17:24, 29; 19:26, 34.)
La Ártemis de Éfeso
Los griegos también adoraban a una Ártemis, pero la identificación de esta con
la Ártemis que se veneraba en Éfeso solo puede ser vaga. La Ártemis griega era
una diosa virgen de la caza y el alumbramiento. La Ártemis efesia era una diosa
de la fecundidad. Su enorme templo en Éfeso era visto como una de las siete
maravillas del mundo. Su estatua —de la que se creía que había caído del cielo—
la representaba como una personificación de la fertilidad, con el busto
cubierto de hileras de pechos de forma ovalada. La forma extraña de esos pechos
ha dado origen a varias explicaciones, como la de que representan guirnaldas de
huevos o hasta testículos de toros. Sea cual sea la explicación, queda claro
que es símbolo de la fertilidad.
Es interesante notar que, según The New Encyclopædia Britannica, la estatua
original de aquella diosa “estaba hecha de oro, ébano, plata y piedra negra”.
Una estatua muy conocida de la Ártemis efesia —estatua que data del siglo II
E.C.— la presenta con rostro, manos y pies negros.
La imagen de Ártemis era paseada por las calles. El escriturario R. B. Rackham
escribe: “Dentro del templo [de Ártemis] se guardaba[n] [...] sus imágenes,
templetes y utensilios sagrados, de oro y plata, que en las grandes fiestas se
llevaban a la ciudad y luego se devolvían [al templo] en una procesión
magnífica”. Aquellas fiestas atraían a centenares de miles de peregrinos de
toda Asia Menor. Ellos compraban templetes de la diosa y la aclamaban como
grande, su señora, la reina, la virgen, “la que escucha y acepta las oraciones”.
En medio de aquel ambiente, requirió gran valor el que Pablo y los cristianos
primitivos alabaran al “Dios que hizo el mundo”, en vez de a dioses y diosas
hechos de “oro, o plata, o piedra”.
De diosa madre a “Madre de Dios”
El apóstol Pablo predijo una apostasía cuando habló con los ancianos de la congregación cristiana de Éfeso. Advirtió que
se levantarían apóstatas y hablarían “cosas aviesas”. (Hechos 20:17, 28-30.) En
Éfeso, entre los peligros siempre ocultos estaba el volver a la adoración de la
diosa madre. ¿Ocurrió eso en realidad?
En la New Catholic
Encyclopedia leemos: “Como centro de peregrinación, se consideraba que Éfeso
era el lugar donde había sido enterrado [el apóstol] Juan. [...] Otra
tradición, de la cual da testimonio el Concilio de Éfeso (431), enlaza a la Santísima Virgen
María con San Juan. La basílica donde se celebró el Concilio se llamó la Iglesia de María”. Otra
obra católica (Théo—Nouvelle encyclopédie catholique) habla de la “tradición
creíble” de que María acompañó a Juan a Éfeso, y allí pasó el resto de su vida.
¿Por qué es importante para nosotros hoy ese supuesto enlace entre Éfeso y
María?
Permitamos que The New Encyclopædia Britannica conteste: “La veneración de la
madre de Dios recibió su impulso cuando la Iglesia Cristiana
se convirtió en la iglesia imperial bajo Constantino, y las masas paganas
entraron a raudales en la iglesia. [...] Su devoción y su religiosidad se
habían desarrollado por milenios mediante el culto a la ‘gran madre’ divina y a
la ‘virgen divina’, algo que venía desde las viejas religiones populares de
Babilonia y Asiria”. ¿Qué mejor lugar podía haber que Éfeso para la
“cristianización” del culto a la diosa madre?
De modo que en Éfeso, en 431 E.C., el llamado tercer concilio ecuménico declaró
oficialmente a María “Theotokos”, palabra griega que significa “portadora de
Dios” o “Madre de Dios”. La
New Catholic Encyclopedia dice: “El que la Iglesia usara este título
fue indudablemente un paso de importancia decisiva para el desarrollo de la
doctrina y la devoción marianas en siglos posteriores”.
Las ruinas de la “Iglesia de la
Virgen María”, donde se reunió aquel concilio, todavía pueden
observarse allí donde estaba la antigua Éfeso. También se puede visitar una
capilla que, según una tradición, fue la casa donde vivió y murió María. El
papa Paulo VI visitó esos santuarios marianos de Éfeso en 1967.
Sí, Éfeso fue el foco de la transformación del culto pagano a la diosa madre
—como el que halló Pablo en el primer siglo— en una devoción ferviente a María
como “Madre de Dios”. Es principalmente mediante la devoción a María como la
adoración de la diosa madre ha sobrevivido en las tierras de la cristiandad.
La adoración de la diosa madre todavía existe
Según la Encyclopædia
of Religion and Ethics, el escriturario W. M. Ramsay razona que en “el siglo V
la honra que se daba a la
Virgen María en Éfeso era [una forma reavivada] del viejo
culto pagano que se daba a la
Virgen Madre en Anatolia”. El Diccionario teológico del Nuevo
Testamento declara: “Las representaciones católicas de la ‘madre de Dios’ y de
la ‘reina de los cielos’ son posteriores al N[uevo] T[estamento] y, por otra
parte, tienen antecedentes en religiones orientales más antiguas. [...] En el
culto a María que aparece posteriormente se encuentran muchos vestigios de los
cultos paganos de la madre y de la virgen divinas”.
Esos vestigios son demasiado numerosos y detallados para que sean casualidad.
No se puede negar la similitud que existe entre las estatuas de madre e hijo de
la Virgen María
y las de diosas paganas, como Isis. Los centenares de estatuas e iconos de la Virgen Negra en
iglesias católicas de todo el mundo no pueden dejar de traer a la memoria la
estatua de Ártemis. La obra Théo—Nouvelle encyclopédie catholique dice lo
siguiente de esas Vírgenes Negras: “Parece que han sido un medio de transferir
a María lo que restaba de la devoción popular a Diana [Ártemis] [...] o
Cibeles”. Las procesiones del día de la Asunción de la Virgen María también
tienen como prototipo las procesiones en honor de Cibeles y Ártemis.
Los títulos mismos que se dan a María nos recuerdan a las diosas madres
paganas. A Istar se la aclamaba como la “Santa Virgen”, “Señora mía” y “la
madre misericordiosa que escucha las oraciones”. Tanto a Isis como a Astarté se
las llamaba “Reina del Cielo”. A Cibeles se la denominaba “Madre de todos los
Benditos”. Todos esos títulos, con ligeras variaciones, se aplican a María.
ELISEO
SANHUEZA BRICEÑO 09/04/2013 a las 07:47
mmmm esta muy interesante
guisel muños
01/08/2013 a las 23:57
Excelente investigación y discernimiento profético.
Por esta razones de sincretismo y terrible herejía idolátrica promovido por las
altas jerarquías católicas Romanas que ha pervintiedo el derecho y la sana
doctrina confundiendo de manera infame y diabolica a la iglesia del Señor
Jesucristo, como necios y ciegos hipócritas , que cierran el Reino de los
cielos ni entran estos ni dejan entrar a los que están entrando, y recorren mar
y tierra para hacer adeptos y una vez hechos los hacen dos veces mas hijos del
infierno que ellos, pues con estratagema de hombre emplean con astucias las
artimañas del error para engañar ; a estos les ha enviado Dios profetas sabios
y escribas, y de ellos a unos matan a otros crucifican a otros apedrean y
azotan en sus iglesias a otros persiguen de ciudad en ciudad ; y así le dice el
Señor Todo Poderoso;así vendrá sobre vosotros la sangre de los justos que se ha
derramado sobre la tierra desde mi siervo Abel, la que clama a Mi desde la
tierra. Serpientes generación de víboras como escapareis de la condenación del
infierno? MATEO 23:13-15; 34-36; EFESIOS 4:14.
El que tenga oídos que oiga lo que el Eterno dice a la iglesia . ALELUYA